SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACI脫N DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 30 Jun, 2022

Otras Voces

ppotes05/16/2021
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10min3590

Entre los j贸venes de Cali, como en gran parte de la sociedad cale帽a, hay indignaci贸n con el despilfarro y los se帽alamientos de corrupci贸n de la actual alcald铆a de Jorge Iv谩n Ospina, quien a煤n no ha rendido cuentas de lo sucedido con los $22.000 millones que gast贸 tanto en la Feria Virtual de 2020, como en un alumbrado navide帽o que la ciudad le pidi贸 a gritos que no hiciera.

Por Santiago Cruz Hoyos – Cronista del diario El Pa铆s

El 1 de mayo de 2021, D铆a del Trabajo, y pese a la pandemia del coronavirus, miles de cale帽os se congregaron en la Calle Quinta, a la altura de la Loma de la Cruz, para protestar pac铆ficamente contra la Reforma Tributaria que propon铆a el Gobierno, reivindicar los derechos de los trabajadores y reclamar mejores oportunidades, en un pa铆s donde, seg煤n el Dane, 21 millones de personas son pobres; subsisten con $331.688 mensuales (87 d贸lares).

Fue tanta la gente que acudi贸, que en las tomas a茅reas no es posible distinguir el asfalto de la Calle Quinta. El ambiente, pese a que se trataba de una jornada de protesta, era festivo. La orquesta Cuerda y Son interpretaba 鈥楤uenaventura y Caney鈥, y, en la calle, los manifestantes bailaban.

Casi todos eran j贸venes, y esa es una de las primeras respuestas al porqu茅 Cali hoy es llamada 鈥榚picentro de las protestas sociales en Colombia鈥.

鈥擠emogr谩ficamente, Cali es una ciudad joven. Y aunque casi toda la sociedad muestra descontento por la situaci贸n del pa铆s, la poblaci贸n joven es la que est谩 viendo mayor desesperanza. Los j贸venes est谩n endeudados con el Icetex para acceder a la educaci贸n superior, pero no tienen certeza si van a conseguir trabajo. Y las condiciones laborales son cada vez m谩s dif铆ciles. Si hace 15 a帽os era necesario ser bachiller y tener una carrera para acceder a un empleo, ahora se exige maestr铆a, hablar varios idiomas, invertir un mont贸n de dinero en una educaci贸n cada vez m谩s costosa, a cambio de un salario de enganche al mercado laboral de apenas dos salarios m铆nimos. Y ese mercado laboral tampoco tiene la capacidad de absorber a todos los j贸venes鈥, dice Lina Mart铆nez, la directora de Polis, el Observatorio de Pol铆ticas P煤blicas de la Universidad Icesi.

La psic贸loga Mara Tamayo, quien trabaja con muchachos tanto de las universidades m谩s prestigiosas como de los sectores populares, asegura que ese sentimiento de desesperanza es generalizado en los j贸venes, no importa los estratos.

Dos de sus pacientes viven en Francia y Espa帽a, respectivamente. Tuvieron la posibilidad de irse del pa铆s, pero en estos d铆as de protestas ciudadanas le han dicho que se sienten 鈥渆nerg煤menos鈥: se fueron de Cali y de Colombia porque no les qued贸 otra opci贸n. No encontraron oportunidades.

鈥 Toda esa desesperanza, esa ansiedad de no lograr los objetivos, la depresi贸n de ver que por m谩s de que se esfuercen no cumplen sus sue帽os y tienen que dedicarse a otro campo distinto al que estudiaron porque no encuentran m谩s, todo ese resentimiento, se acumula. Y en momentos como este, de paro y protestas, explota. Le dan rienda suelta a la rabia鈥, dice Mara.

Seg煤n la encuesta ‘驴Qu茅 piensan, sienten y quieren los j贸venes en Colombia?’, un proyecto de la Universidad del Rosario que naci贸 a ra铆z de las movilizaciones de noviembre de 2019, lideradas en gran parte por los j贸venes, la tercera emoci贸n que predomina en ellos, despu茅s de la alegr铆a y el miedo, es la ira.

Gustavo Andr茅s Guti茅rrez es un escritor que se ha dedicado a desactivar la rabia de los muchachos en el oriente de Cali a trav茅s de la literatura.

Cre贸 una biblioteca ambulante 鈥 Biblioghetto 鈥 con la que, entre otras iniciativas, les ense帽a a leer y a escribir a los ni帽os y j贸venes del barrio Petecuy que no han accedido a la educaci贸n.

Gustavo est谩 de acuerdo en que Cali es una ciudad de grandes movilizaciones sociales por la desesperanza de esos muchachos.

鈥 En los sectores populares los j贸venes han estado olvidados. No han gobernado para ellos. En las alcald铆as no son prioridad, no hacen parte del eje transversal. Destinan programas m铆nimos, de corto plazo y de bajo presupuesto, para quienes est谩n inmiscuidos en la violencia urbana. 驴Y a los que no est谩n vinculados a esa guerra qu茅 les han ofrecido? Por eso est谩n en las calles 鈥.

El descontento, entonces, no es solo con el Gobierno Nacional. Entre los j贸venes de Cali, como en gran parte de la sociedad cale帽a, hay indignaci贸n con el despilfarro y los se帽alamientos de corrupci贸n de la actual alcald铆a de Jorge Iv谩n Ospina, quien a煤n no ha rendido cuentas de lo sucedido con los $22.000 millones que gast贸 tanto en la Feria Virtual de 2020, como en un alumbrado navide帽o que la ciudad le pidi贸 a gritos que no hiciera.

En febrero de 2021, la desaprobaci贸n de Ospina fue del 60% en la encuesta Gallup Poll.

鈥 La respuesta que han dado los gobiernos locales frente a la pandemia ha sido de miseria. Repartieron mercados p铆rricos. En cambio, los entes de control y la prensa revelaron presuntos hechos de corrupci贸n. $11.000 millones que cost贸 la Feria Virtual no es mucha plata en el erario, pero s铆 es un mont贸n de dinero en medio de tantas necesidades que viven los ciudadanos por la pandemia. Hay una indignaci贸n en la gente, que ve c贸mo se gastan esas millonadas en eventos innecesarios. La forma en que el Alcalde ha respondido a la pandemia ha sido solo con garrote, con gastos que claramente no son austeros y que no se direccionan a quienes m谩s lo necesitan, y eso tambi茅n explica la movilizaci贸n masiva. Yo no recuerdo unas protestas sociales de este calibre鈥,dice Lina Mart铆nez, la directora de Polis.

Las manifestaciones, en su mayor铆a, han sido pac铆ficas aunque los medios tradicionales muestran lo contrario


Sugov10/01/2020
Sindicato-Unitario-de-la-Gobernacion-del-Valle-Sugov.jpg

8min3050


Negociar un pliego petitorio en medio de
la pandemia es m谩s dif铆cil que tener a los padres viviendo en la China, no
saber hablar mandar铆n y, encima, no tener para los pasajes. Asunto complicado
que genera estr茅s y frustraci贸n, al menos para quienes, como los directivos del
SUGOV, procuramos la defensa de la clase
trabajadora y el mejoramiento de las condiciones laborales de nuestros
compa帽eros.

Ha sido desalentador que, en los puntos
principales, nos encontremos con una situaci贸n compleja: 鈥No hay plata鈥.
驴Recuerdan a H茅ctor Su谩rez, el mexicano que encarnaba al Fl谩nagan con su famosa
frase: 鈥No hay, no hay鈥? Y de la mano con esta categ贸rica negativa, la
pregunta que se hac铆a: 鈥溌Qu茅 nos pasa?鈥 Ese m谩s o menos ha sido el
panorama.

Est谩 pendiente la solicitud que hemos
hecho del reajuste salarial. La Administraci贸n Departamental aplic贸 el 5.12%
decretado por la Naci贸n, pero esperamos que alrededor de esa cifra, haya
movilidad. El asunto es complicado para todos y, si bien es cierto reconocemos
que la relativa ca铆da en los ingresos ha estado por encima del 15%, nada nos impide
pedir que las condiciones salariales mejoren.

Hemos solicitado que la 煤ltima palabra de
negociaci贸n, la tengamos con la Gobernadora, Dra. Clara Luz Rold谩n ya que la
comisi贸n negociadora por parte de la Administraci贸n no tiene esa capacidad de
movilidad en lo financiero. Aspiramos un 7.12% (unos pocos puntos por encima
de la inflaci贸n
) y ya que estamos en el 鈥淰alle Invencible鈥, sabemos que no
ser谩 imposible.

驴Y DE LOS EQUIPOS
QU脡?

No nos hemos olvidado. S铆, ayer nos
reunimos con el Secretario de las Tics, su equipo de trabajo y funcionaros del
DADI. 驴Recuerdan? Para hablar de los equipos que figuran a nombre de los empleados,
pero ya no est谩n bajo su custodia.

En esa direcci贸n, 384 equipos se han dado de
baja ya que, por su deterioro apenas natural, ya no sirven ni para trancar la
puerta sino para lucir en un museo de antig眉edades. La mayor铆a fueron retirados
de las oficinas cuando las Tics realizaron la reposici贸n de computadores en el
2015 y pusieron en funcionamiento 450. En la bodega de inservibles se encuentran
arrumados 150. Todo debidamente inventariado como ped铆a el SUGOV para que
usted, cuando vaya a pedir un printer, no se encuentre con m谩quinas antiguas
cargadas a su nombre y de pronto le d茅 un soponcio, que es m谩s peligroso que el
covid-19.

Ahora bien, la Secretar铆a de las Tics
propuso un software que permita identificar cuando un compa帽ero contratista est茅
utilizando un equipo. Aun cuando est茅 cargado a nombre de Pedro Despistado, se
podr谩 tener la trazabilidad de qui茅n est谩 haciendo uso del PC. 隆Ay, Dios
bendito, cuando las cosas se quieren hacer bien, se hacen! 驴Cu谩ndo aprender谩 el
doctor La帽as a quien pareciera que no le inquietan para nada las condiciones de
los agentes de tr谩nsito?

ESTAMOS PREPARANDO
LOS 10 A脩OS DEL SUGOV

Infortunadamente no como hubi茅semos
querido. Nos va a tocar celebrar esa gloriosa fecha de una manera significativa
pero no con los bombos y platillos que quer铆amos, incluso y de ser posible, habiendo
azotado baldosa. Pero no.

Sin embargo, la pandemia no desmoviliza
nuestra beligerancia sindical y estamos haciendo notorio aqu茅l 20 de octubre,
hace 10 a帽os, cuando un sue帽o quijotesco por hacer las cosas bien, por ser un
sindicato decente, se hizo realidad con el apoyo de muchos y, hoy de todos
ustedes. El SUGOV dej贸 de ser un sue帽o de
unos pocos para convertirse en el sue帽o de muchos, y eso ya marca un hito para
la historia de la lucha en defensa de los trabajadores.

Y, para terminar, las
preguntas fregonas鈥

Si, porque pasarlas por alto ser铆a tanto
como acompa帽ar a la esposa a la galer铆a, y pedirle que sea ella y no nosotros,
quien se eche el canasto al hombro鈥 horroroso.

鈥 驴Qu茅 pas贸 con el MIPG y su implementaci贸n
en la Gobernaci贸n del Valle del Cauca?

鈥 驴Sab铆an que quien gan贸 el puesto de
L铆der del Programa finalmente renunci贸? Sali贸 despavorido鈥 Dicen que la camisa
le hac铆a bomba鈥

鈥 驴Y qu茅 hay del ingeniero Francisco de
Paula Santander? 驴No va a volver a coger ese toro por los cachos?

鈥. 驴Sab铆a usted que en el ranking de MIPG
la mayor铆a salieron 鈥渞ajados鈥? No sabemos qui茅n se lo invent贸 este a帽o, pero es
una tozudez pretender que funcionara en medio de una pandemia鈥

Hasta el momento no han encargado a nadie del
MIPG y eso que se requiere quien lidere una 鈥減apa鈥 caliente que pareciera que
nadie quiere鈥 


Sugov09/09/2020
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5min3210

 

El Presidente Duque, en ca铆da libre

Por Fernando Alexis Jim茅nez – Dirigente de SUGOV    

La
favorabilidad del presidente Iv谩n Duque va en ca铆da. Ahora marc贸 un
32% de favorabilidad
, comparado con el 36% que ten铆a en la medici贸n de
junio. La tendencia marcada apunta a crecer ya que la inconformidad ciudadana
viene tomando la misma fuerza que una bola de nieve como consecuencia de sus
desaciertos en el gobierno.

Una lectura
a vuelo de p谩jaro pasa desapercibida la cifra, pero si la graficamos,
entendemos que es alarmante: por cada 100 parroquianos, solamente 32 est谩n
relativamente de acuerdo con su apuesta al frente de los destinos del pa铆s.

El manejo
equivocado en un tema tan sensible como la pandemia, el pr茅stamo millonario para
salvar la compa帽铆a a茅rea Avianca y ahora el Decreto
1174
que enmascara una reforma laboral lesiva a millares de personas, se
han convertido en ingredientes que atizan la molestia generalizada de una
naci贸n que no se repone del desastre generado el coronavirus y, de otra parte, por
el cierre de fuentes de trabajo.

El
presidente Duque no puede ocular que el pa铆s se le sali贸 de las manos. Ahora pr谩cticamente
esta en manos de los norteamericanos, a los que les cedi贸 la soberan铆a al
permitir que militares
gringos
hagan nido en territorio colombiano. Por supuesto, en este caso, lo
que se avizora es una pronta confrontaci贸n con Venezuela porque Trump no
descarta posibilidad de moverle el piso a Maduro.

Basta salir
a las calles de cualquier ciudad, donde el distanciamiento social recomendado
por las autoridades de salud brilla por su ausencia, como consecuencia del
desespero. La gente se expone a la enfermedad o se muere de hambre. Una
disyuntiva a la que les someti贸 el pupilo del ex senador 脕lvaro Uribe.

El reavivamiento
de las protestas, como las realizadas en todo el pa铆s el pasado 7 de
septiembre, hacen prever que aquello que Duque crey贸 sepultado 鈥揺l levantamiento
que se hicieron desde varios sectores el 21 de noviembre del 2019鈥攕eguir谩 tomando
fuerza y que, sus medidas impopulares, terminaran llev谩ndolo en ca铆da libre o,
como dec铆a mi abuela M茅lida: 鈥De culo pa麓l estanco.鈥

Por el
momento, lo que no quiere el presidente, es que se sigan promoviendo encuestas
que corroboren su grado de desfavorabilidad entre la gente. Y su imagen
negativa a nivel internacional.

Blog del
autor www.cronicasparalapaz.wordpress.com


Sugov06/19/2020
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51min2560
Por Mar铆a Galindo 鈥 La Paz, Bolivia
En
otro texto provocador e imprescindible, la activista boliviana Mar铆a Galindo
propone pensar y actuar sobre 5 urgencias que, dice, no pueden justificarse
ante el avance del coronavirus: el fascismo, la colonizaci贸n, la corrupci贸n y
desidia estatal, la violencia machista y el hambre. C贸mo azotan cada una de
estas otras 芦pandemias禄 a los pa铆ses latinoamericanos a los que bautiza como
Culo del Mundo, 芦en el sentido ambiguo de lugar de placer y de desprecio al
mismo tiempo禄. El miedo y el hambre como f贸rmula de control; los pr茅stamos
financieros como m茅todo de colonizaci贸n; las miradas ancestrales de la salud,
m谩s ac谩 del sanitarismo; el rol de las ollas populares no institucionales y
gestionadas por mujeres; la pregunta de si las salidas van a venir de los Estados
quebrados y corruptos; la violencia machista, la crisis de cuidados y la frase
de George Floyd traducida por Galindo: 芦En el centro de la pandemia nace el
movimiento NO PUEDO RESPIRAR
que en c贸digo andino quiere decir NO AGUANTO M脕S禄.
Agradecida con la
lectura cr铆tica de Claudia Acu帽a聽y la edici贸n de Helen 脕lvarez.
La Paz,
Bolivia.
En esta parte
del mundo desde donde escribo es urgente decir que no estamos enfrentando a una
pandemia sino a cinco, y al mismo tiempo. O, si prefieren, a una pandemia que
m煤ltiples capas, adheridas una a la otras, donde la capa visible y externa es
la del coronavirus. Esa capa funciona como la superficie evidente detr谩s de la
cual se esconden y legitiman las cinco pandemias, a saber:
1) La pandemia
del fascismo que afecta las estructuras y libertades democr谩ticas y que
moviliza el conjunto de prejuicios en torno de la enfermedad, el contagio y la
鈥減rotecci贸n鈥 de la poblaci贸n.
2) La pandemia
colonial que afecta las relaciones Norte/ Sur, y las relaciones con los sures
del mundo presentes en todas las sociedades, la relaci贸n con el conocimiento y
manejo de la enfermedad y el sobreendeudamiento de toda la regi贸n para el
recrudecimiento de un contrato colonial global m谩s severo.
3) La pandemia
de la corrupci贸n y la desidia estatal.
4) La pandemia
de la violencia machista que afecta directamente el lugar de las mujeres y la
crisis de cuidados.
5) La pandemia
de las pandemias que es la del hambre.
Hay un juego
de espejismo entre una pandemia y otra, un juego que confunde y paraliza la
protesta: cuando est谩s interpelando una pandemia se superpone la de otra para
desactivar o relativizar todo argumento de resistencia.
En pocas
palabras, el coronavirus justifica todo.
Mientras
escribo este texto ha muerto una mujer en los brazos de su hijo. Muri贸 por
tuberculosis en la puerta de un hospital donde por p谩nico no la dejaron entrar.
Es tan peque帽a la madre que parece una ni帽a acurrucada en los brazos de un
adulto, porque adem谩s de la tuberculosis la ha aniquilado el hambre. 驴Fue
primero el hambre y luego la tuberculosis?, 驴Tuvo tambi茅n que ver el
coronavirus para que no pudiera pasar la puerta de un hospital o usaron ese
pretexto para no recibir a nadie porque ni hay ni hubo nunca all铆 lugar para
nadie m谩s? Como quieran colocar el orden de los factores su muerte televisada y
transmitida se convierte en rutinaria.
驴Qu茅 est谩
pasando en este sur bautizado como Latinoam茅rica que he preferido nombrar como
Culo del Mundo, culo en el sentido ambiguo de lugar de placer y de desprecio al
mismo tiempo?
驴Hay alguna
continuidad entre lo que pasa hoy en M茅xico, Per煤, Brasil, Ecuador, Argentina o
Bolivia?
La regi贸n
misma es imposible de describir bajo un solo prisma, no hay uniformidad; 驴Qu茅
es entonces lo que hay de com煤n entre el cavado de fosas para los cad谩veres en
Brasil, el endeudamiento acelerado boliviano o ecuatoriano y la en茅sima amenaza
de quiebra del Estado argentino, que nos hace pensar en la pronta quiebra de
muchos Estados de la regi贸n?
Si de comunes
denominadores que recorren todo el continente se trata me atrevo a decir que la
violencia machista, la corrupci贸n gubernamental y el lavado de manos de las
oligarqu铆as locales -que en ning煤n pa铆s han asumido responsabilidad alguna- son
los infalibles, sea que gobierne la derecha fascista o la izquierda
progresista; sea que se haya optado por la cuarentena r铆gida, flexible o el
negacionismo.
Les pido
entonces permiso para hablar en t茅rminos generales, sabiendo que seg煤n qu茅 pa铆s
te toca en suerte estos elementos funcionan de manera distinta.
Coloniavirus: la
densidad colonial de la pandemia
Pido permiso a
la ecuatoriana residente en Barcelona Mafe Moscoso,聽
de quien tomo el t铆tulo de 芦Colonialvirus禄. Ella
denomina as铆 a la pandemia para denunciar lo que ocurre en Guayaquil y
describir el papel de las 鈥渆xiliadas del neoliberalismo鈥 expuestas como los
cuerpos portadores del virus, y el papel de las oligarqu铆as.
La capa
colonial de la pandemia no es ni tangencial, ni de detalle; la envuelve
completamente.
La densidad
colonial supone que los pa铆ses del sur compren desde los insumos m茅dicos
pasando por pruebas, reactivos y respiradores hasta los medicamentos en un
mercado neoliberal-colonial y a precios especulativos, inaccesibles para
nuestras econom铆as.
La densidad
colonial supone la preparaci贸n por parte del Fondo Monetario Internacional de
un proceso de endeudamiento acelerado, que aprovecha la situaci贸n de p谩nico
para que los gobiernos den las espaldas a las sociedades, mientras contraen m谩s
deudas que empe帽an el futuro, los bosques, la selva, el territorio, las
materias primas estrat茅gicas, como el litio o el mismo oxigeno de la Amazonia.
El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional est谩n dispuestos a hacer
pr茅stamos a todo tipo de gobiernos en 茅poca de pandemia que favorecen la
destrucci贸n de la econom铆a porque en ese contexto el endeudamiento se presenta
f谩cilmente como salvataje cuando en realidad representan la firma de contratos
de dependencia colonial, a futuro.
Nuestros remedios
Se ha hecho
escarnio de la propuesta que enarbol茅 en un art铆culo que publiqu茅 al comienzo
del azote del colonialvirus sobre la medicina casera y ancestral como salida.
Parece ser que hay que creer dogm谩ticamente que este es un problema que lo
resolver谩 煤nicamente la investigaci贸n corporativa en laboratorios de
inteligencia artificial.
El problema no
est谩 en poner en una l铆nea dicot贸mica una medicina con la otra, menos en
colocarlas en una escala colonial de 鈥減rimitivo鈥 versus 鈥渄esarrollado鈥. Lo m谩s
necesario es integrar una con la otra y entender que los principios
psicosom谩ticos de las medicinas ancestrales y su comprensi贸n hol铆stica del
funcionamiento del cuerpo. Son concepciones que deben ser integradas a toda
medicina urgentemente.
Por otro lado,
la medicina en la mayor parte de nuestros pa铆ses es un recetario copiado sin
pensamiento ni investigaci贸n propia, por eso nos enteramos por la BBC y desde
Canad谩 que las llamas que conviven con聽nosotr@s聽en聽los Andes pueden ser portadoras de un
anticuerpo efectivo, o nos enteramos que en las ciudades de altura, como Quito
o La Paz, la incidencia es menor porque hasta al colonialvirus le da
maldealtura. No son nuestras universidades de Medicina ni nuestros laboratorios
quienes investigan porque en la mayor parte de nuestra regi贸n no hay
investigaci贸n y, cuando la hay, es en condiciones de extractivismo informativo.
La
microbiolog铆a y la inteligencia artificial pueden dar una soluci贸n espec铆fica y
temporal a este virus, pero d茅jenme ahora reirme un poco de quienes esperan con
fe esa soluci贸n. 驴D贸nde est谩 el laboratorio independiente no vinculado a los
poderes de la farmac茅utica transnacional? 驴Qu茅 conocemos realmente del virus
desde estos centros de informaci贸n y qu茅 se nos oculta desde estos mismos
centros de informaci贸n?
Para ese poder
farmac茅utico, como habitantes del Culo del Mundo hemos servido de cuerpos de
experimentaci贸n, de poblaciones descartables, de聽l@s聽que聽no importan, y tambi茅n como territorio de
extracci贸n de conocimientos. 驴Cu谩nto tardar谩 en llegar una vacuna al chaco
argentino, a la amazonia peruana o boliviana, donde hoy miles y miles sufren el
dengue? Seremos literlamente聽l@s 煤
ltim@s聽en聽recibirla.
驴Cu谩l ser谩 su costo real? No podremos pagar su precio con dinero, que es papel,
pero sin duda pagaremos completa la factura empe帽ando nuestra tierra.
La densidad
colonial es desgarradora cuando hablamos de聽l@s聽incontables
desplazad@s聽trabajador@s聽temporer@s聽que聽han
quedado fuera de todo servicio de salud, frente a quienes se han cerrado
fronteras declar谩ndoles parias y a聽l@s聽que聽ninguna sociedad les
ha聽reconocid@聽como pertenecientes: ni sus sociedades de origen, donde
sus remesas mensuales han garantizado ingresos econ贸micos imprescindibles, ni
las sociedades donde han garantizado servicios de cuidados imprescindibles con
trabajo precarizado y sin derechos.
El
colonialvirus ha sido el pretexto pol铆tico m谩s 鈥渓impio鈥 e incontestable del
neoliberalismo para abrir la circulaci贸n de mercanc铆as y cerrar la circulaci贸n
de personas.
Europa ha
pasado de cerrar sus fronteras nacionales a cerrar sus fronteras continentales
y por fin habitar su sue帽o fascista de que el peligro es el otro. Ese mismo d铆a
han surgido las voces de cientos y miles exigiendo la regularizaci贸n inmediata
de聽td@os聽l@s聽calificad@s聽como聽ilegales
y hasta ahora solo Italia lo ha hecho.
驴Cu谩l es el
sistema de salud responsable de curar a聽l@s聽infectad@s que llegaron a Espa帽a desde Guayaquil o el
Beni en Bolivia, regiones donde los contagios suponen algo muy parecido a un
genocidio?
El virus en su
densidad colonial es una frontera que divide los cuerpos y las poblaciones
entre las dignas de vida y las indignas de vida, entre las regiones desde donde
se elaboran y discuten los protocolos y las propuestas y regiones donde esos
protocolos no se piensan, sino que se copian.
Nos vamos
contagiando
Miedo y hambre
juegan un juego mortal en nuestras calles y nuestras econom铆as.
Salir a
comprar alimentos es prepararse para visitar el sal贸n del hambre; la gente est谩
saliendo a pedir limosna con creatividad, con dignidad y con originalidad, te
sostienen la mirada, te cortan el paso con delicadeza, te extienden la mano o
te ofrecen dulces y todo tipo de inventos pr谩cticos para enfrentar la vida.
Ayer compr茅 un ensartador de aguja aunque en mi casa no hay agujas, ni hilos.
La mirada del vendedor, sus demostraciones, su dignidad, su ropa, su aliento,
su bozal casero, todo 茅l era un grito de dignidad magnetizante.
Abundan las
variedades de mascarillas que prefiero llamar 鈥渂ozales para humanos鈥 para todo
gusto y bolsillo, porque de eso tambi茅n hay que sobrevivir, pero la mascarilla
universal parece ser de piel de mandarina. Los c铆tricos han invadido las calles
y es con c铆tricos con lo que con ingenuidad nos defenderemos por ac谩 de la
pandemia, mientras nos vamos contagiando el colonialvirus y las ganas de vivir
al mismo tiempo.
Caminando en
los barrios populares de tanto en tanto me vienen vahos de olor a hierbas que
deben estar hirviendo en gastadas ollas que perdieron la tapa hace d茅cadas. La
gente se ha refugiado en la medicina casera y en los conocimientos de la abuela.
Los vahos vienen de lejos porque los pueblos amaz贸nicos han decidido espantar
la pandemia con largos rituales.
Las ollas
comunes -que son ni m谩s ni menos que la respuesta colectiva y no individual al
hambre- no s贸lo representan un acto de desobediencia, sino que son noticia
corriente y cotidiana. Las hay de todos los tipos y bajo todo g茅nero de
organizaci贸n en todo el continente. Tienen dos caracter铆sticas comunes:
1.
Son organizadas y gestionadas por mujeres no por
una cuesti贸n de servidumbre, sino por un saber hacer-
2.聽聽聽 No son
estatales ni institucionales y son super efectivas como medida social frente al
hambre. Nadie se atreve a intervenir, descalificar, ni desactivar olla com煤n
alguna.
Especialmente
desobedientes viejos y viejas聽prohibid@s聽de聽salir est谩n en las calles. La polic铆a
tampoco se atreve a cuestionarles. Ah铆 est谩n ellos y ellas con 70, 75 y 80 a帽os
en busca de subsistencia. Mil formas en las que聽l@s聽ancian@s de
nuestras sociedades est谩n desafiando a la muerte misma. Lo que consiguen lo
comparten con sus amores y al d铆a siguiente de nuevo les ves en las calles
marcando el ritmo de una cuarentena que no es lo peor ni lo m谩s duro por lo que
han pasado.
Quiz谩s la
mayor potencia de las gentes de esta regi贸n est谩 precisamente ah铆. No es que
nos ha venido una crisis, sino que vivimos en crisis, no es que esperamos
respuestas sino que las inventamos continuamente de forma artesanal e intuitiva
apelando a las herramientas del propio contexto, y es eso lo que en la regi贸n
se ve por todas las esquinas. Remedios caseros, inventos de nuevas formas de
ganarse la vida y de lanzarse a la muerte al mismo tiempo. Los d铆as se han
convertido en festivales coloridos del fin del mundo.
El Estado y la
pandemia de la corrupci贸n
Seguramente en
lo que a corrupci贸n se refiere el gobierno boliviano debe de ser hoy uno de los
m谩s sobresalientes de la regi贸n. El escandalo de la compra de 500 respiradores
a un 300 por ciento m谩s de su precio es tan s贸lo la punta del iceberg.
Compramos v铆a
intermediaros las pruebas m谩s caras de la regi贸n, pero hacemos el menor numero
de pruebas de la regi贸n. Varias capitales del pa铆s no tienen laboratorio de
procesamiento de pruebas y los pocos laboratorios que hay est谩n colapsados y
entregando los resultados tard铆amente, pero adem谩s las pruebas ya llegan
tard铆amente a los laboratorios pues son transportadas por v铆a terrestre.
Las cifras de
contagio son bajas porque hay un subregistro descomunal debido a la negligencia
estatal que funciona como mentira colectiva. La funci贸n m谩s importante del
Estado como es la educaci贸n p煤blica est谩 suspendida y los planes de convertirla
en virtual no pasan de ser una mentira colectiva.
El gasto
militar se ha triplicado porque la movilizaci贸n de tropas es cont铆nua y se ha
utilizado la pandemia para la legitimaci贸n de la presencia militar en las
ciudades.
Ninguno de los
sectores olig谩rquicos vinculados a las transnacionales o que representan las
grandes concentraciones de capital en la regi贸n han sido convocados a asumir ni
siquiera una parte de los costos de la pandemia. Es m谩s: en muchos casos han
sido los primeros que han pasado a los gobiernos sus listas de p茅rdidas y
requerimientos. Mientras la poblaci贸n est谩 perdiendo trabajo, sustento,
educaci贸n e inclusive la vida las oligarqu铆as se est谩n lavando las manos y
d谩ndose el lujo de hacer caridad. Grotesca es la imagen recurrente de las
donaciones caritativas para sacarse la foto de portada.
驴Podemos
entonces permitirnos pensar que las soluciones van a venir desde el Estado?
驴Podemos contentarnos con hacer una lista de demandas post colonialvirus para
pasarle a los gobierno? 驴Es s贸lo cuesti贸n de cambiar un gobierno por otro?
驴Es realmente
la salida darle al Estado la administraci贸n de una renta b谩sica universal que
es lo que propone la CEPAL (Comisi贸n econ贸mica para America Latina)y la
izquierda llamada progresista? 驴Cu谩nto nos va a costar cada peso boliviano,
cada sol peruano, cada peso chileno o argentino que retiremos de una ventanilla
del Estado?
En esta regi贸n
me atrevo a decir que la pobreza no es la falta de ingresos sino el despojo, no
es la falta de ingresos sino la destrucci贸n sistem谩tica del ecosistema, la
destrucci贸n de la selva y de las aguas dulces.
La propuesta
de la CEPAL tiene mucho que ver con un reendeudamiento de nuestras sociedades y
con la contenci贸n de la revuelta que se est谩 cocinando en las otras ollas
comunes que son las ollas de las ideas, las rabias, el dolor y las
frustraciones. Por un a帽o de renta b谩sica firmaran en nuestro nombre la
reincorporaci贸n pasiva y sin objeci贸n ni debate al capitalismo
patriarco/colonial extractivista.
Violencia machista
y crisis de cuidados
Lo que peor
han resuelto los Estados es la cuesti贸n de聽l@s聽ni帽@s convertidos en p谩jaros聽enjaulad@s, cuya
responsabilidad de contenci贸n ha estado y est谩 descomunalmente descargada sobre
las espaldas de las madres. Agravada con el hecho de que empieza la ola de
flexibilizacion de la cuarentena, no se abren las escuelas ni hay soluciones
para la crianza demostrando que sobre las espaldas de las mujeres se puede
descargar todo sin l铆mite alguno e incluso sin l贸gica.
El
colonialvirus es una crisis de cuidados que ha colocado a los cuidados en la
doble vara de los trabajos recargados y mal pagados masivamente realizados por
mujeres y, al mismo tiempo, en los 煤nicos realmente 煤tiles a la hora de salvar
vidas, contener emocionalidades y construir sentidos colectivos.
Suprimir la
calle para las mujeres ha sido suprimir el espacio emancipatorio hist贸rico. Ha
significado suprimir la otra ciudad ef铆mera que habitamos y montamos cada d铆a.
Ha sido un aut茅ntico encarcelamiento en la familia nuclear patriarcal que
and谩bamos disolviendo y en el espacio de captura de nuestras energ铆as. Ha sido
colocarnos a merced de las frustraciones de un macho que est谩 en decadencia y
que no encuentra su propio lugar en el mundo. Los 铆ndices de feminicidio en
cuarentena son la prueba de esto que estoy diciendo. Los 铆ndices de violencia
machista y violencia sexual que rompen todo sentido romantizado de hogar son la
prueba de lo que estoy diciendo. La calle es nuestra casa y el espacio del
afuera es el espacio en el que estamos construyendo libertad.
Esto coloca a
la familia y al Estado en la misma l铆nea de las instituciones caducas, de
mamotretos arcaicos que en esta crisis han mostrado su ausencia de respuestas,
su peso como mito y su inocultable decadencia.
La comunidad
no es la suma de familias, sino la ruptura de estas para la construcci贸n de
nuevas afectividades, contenciones y complicidades.
El Estado no
es la entidad llamada a resolver lo que la post pandemia trae, sino que la
sociedad organizada, las voces cr铆ticas y las hambres acumuladas somos quienes
necesitaremos elaborar no un pliego de peticiones a gobierno alguno sino un
marco de redefinci贸n pol铆tica de la democracia como un eje radical de
participaci贸n y no como un aparato de marketing electoral, de la econom铆a como
un eje de construcci贸n de bienestar y de la colectividad como el lugar del
desorden afectivo.
Debajo del
hambre est谩n creciendo las ideas.
Debajo del
hambre siguen floreciendo los sue帽os.
Y mientras
enterramos a聽l@s聽muert@s,聽ell@s聽todav铆a
calientes se confabulan con聽nosotr@s聽para聽decirnos que no murieron de
coronavirus sino de capitalismo.
En el centro
de la pandemia nace el movimiento NO PUEDO RESPIRAR que en c贸digo andino quiere
decir NO AGUANTO M脕S.

 


Sugov06/11/2020
DESALOJO.jpeg

8min2320

Por聽Fernando Alexis Jim茅nez聽| @misnotasdeldia

El alcalde de Cali, la segunda ciudad m谩s importante de Colombia, hijo de un combatiente aguerrido y convencido de sus ideas del entonces Movimiento 19 de Abril (M-19) quien muri贸 creyendo en la lucha por los m谩s desfavorecidos, es el mismo que hoy impulsa desalojos de invasiones, y anuncia que proseguir谩 con esa pol铆tica, que finalmente favorece a la empresas constructoras.
Ir贸nico porque Jorge Iv谩n Ospina se form贸 en Cuba, en donde no solo estudi贸 cirug铆a, sino que se especializ贸 y recibi贸 en las aulas de estudio, no solamente lecciones sobre anatom铆a e intervenciones para salvar enfermos, sino una clara solidez pol铆tica. Fueron largos a帽os en un pa铆s que ha librado una batalla valerosa鈥攅n medio de inmisericordes bloqueos鈥, pero que ha salido airoso, favoreciendo a la gente humilde, popular, esa clase a la que perteneci贸 el hoy mandatario cale帽o.
Pareciera que no aprendi贸 mucho. Los hechos saltan a la vista: la orden para un desalojo en la zona rural conocida como Pance, en donde se erigen apartamentos y casas de quienes ostentan pertenecer a la clase privilegiada cale帽a. 隆Por supuesto, no se pod铆an permitir ranchos delante de las lujosas construcciones!隆Perder铆an su valor comercial! La pobreza huele mal y resulta insultante para los ricos, en todas partes del mundo. Y Ospina es un rico emergente que olvid贸 su origen de pueblo.
Tras el desalojo solo queda la tristeza y el dolor. - Foto El Tiempo.
Tras el desalojo solo queda la tristeza y el dolor. 鈥 Foto El Tiempo.
Con m谩quinas y fuerza policial, se destruyeron cambuches y en medio de una pertinaz llovizna y el fr铆o, numerosas familias, con muchos ni帽os, quedaron a la intemperie mientras que sus esperanzas ca铆an en medio de la griter铆a para que se fueran. En su mayor铆a, son ind铆genas.
La nota valerosa la escribi贸 para la historia un agente de polic铆a, de ascendencia ind铆gena, 脕ngel Z煤帽iga Valencia, quien聽se neg贸 a arremeter聽contra su propio pueblo y hoy enfrenta un聽proceso disciplinario聽que puede derivar en destituci贸n y c谩rcel por 鈥渄esacatar 贸rdenes鈥. Por supuesto, la indignaci贸n de los colombianos se ha hecho sentir, pidiendo respeto para los derechos de quienes hoy son destechados, y para quien鈥攅n su condici贸n de patrullero-, 聽no se sum贸 a la aplicaci贸n de lar arbitrariedades.
Los desaciertos del alcalde de Cali y茅ndose lanza en ristre contra el pueblo, no es nada nuevo. El pasado 16 de mayo ya hab铆a ordenado que el mismo aparato destructivo echar谩 por tierra los cambuches construidos聽en la parte alta Silo茅,聽una zona vulnerable del occidente de la ciudad.
Recuerdo el d铆a en que, tom谩ndome un tinto con el profesor y polit贸logo, Horacio Duque, le expliqu茅 mis razones para no apoyar a Jorge Iv谩n Ospina. 鈥Est谩s equivocado鈥攎e dijo鈥;聽茅ste es un buen hombre, con buenas intenciones鈥. Comprendo que a Horacio lo traicionaron en su buena fe.
Las buenas intenciones del alcalde son evidentes: acabar con la clase popular, a la que 茅l perteneci贸 y a la que decidi贸 volverle la espalda. Horacio, mi hermano, el tiempo me ha dado la raz贸n鈥

Sugov05/30/2020
BUENAS2BRELACIONES.jpg

9min1850
A prop贸sito del af谩n de reincorporar los empleados p煤blicos en la Gobernaci贸n del Valle del Cauca

L
os abuelos sol铆an decir, y con
sobrada sabidur铆a: 鈥El palo no est谩 pa麓 cucharas鈥 cuando las
circunstancias no estaban dadas para algo. Aplica a la situaci贸n que se ha
desencadenado en Cali y que, en las 煤ltimas horas, llev贸 a que desde el
Ministerio del Interior le dirigieran al Alcalde una carta en la que advierten
sobre las medidas sanitarias con motivo del aumento de los casos de covid 19.
Nos referimos a la Circular CIR2020-61鈥擠M-100 que tenemos en nuestras manos y
que igual aplica para Barranquilla y Bogot谩.

Bueno, y a todas estas 驴a qu茅
viene tanta milonga
? Al Decreto que est谩 para la firma de la Gobernadora,
Dra. Clara Luz Rold谩n, preparado, revisado y vuelto a revisar el viernes 煤ltimo
en el Departamento Administrativo de Desarrollo Institucional鈥擠ADI– ,
disponiendo la reincorporaci贸n de los empleados.

La medida se ampara en la
Directiva Presidencial 3 de mayo del 2020 y desconoce鈥攁qu铆 viene lo grave鈥, la
nueva directiva contenida en el Decreto 749 de mayo 28 que ampl铆a hasta el 1 de
julio el aislamiento preventivo.

Se debe, por tanto, esperar para
reintegrar la totalidad del personal, en consonancia con el art铆culo 1
del Decreto 749
y el art铆culo 1 de la Resoluci贸n Departamental 242/2020 que
as铆 lo disponen.

Y c贸mo se enteraron? No,
nosotros no estamos consultando a la bruja Diocelina de S谩bados Felices. Ocurre
que en el edificio cada compa帽ero contratista y empleado se ha convertido en
los ojos y en los o铆dos del Sindicato Unitario de la
Gobernaci贸n del Valle del Cauca鈥擲UGOV–.
Aun cuando no est谩n
afiliados, ellos son 鈥渟ugovianos de coraz贸n鈥 y nos suministran la informaci贸n.
No hablamos por hablar. Cuando decimos algo, tenemos el soporte y la
sustentaci贸n. Adem谩s, esos compa帽eros simpatizantes de la causa, son
conscientes que nuestra organizaci贸n sindical es la que鈥攁 diferencia del
silencio agobiante de los dem谩s鈥攅s la 煤nica que est谩 dando la pelea por ellos.

Est谩 en juego la vida de decenas
de compa帽eros y compa帽eras que no tienen carro oficial ni motorista asignado,
sino que se exponen moviliz谩ndose en el transporte masivo M铆o o en los
eventuales veh铆culos piratas que ya est谩n operando. 隆Aqu铆 estamos hablando de
la clase trabajadora!

Tomar decisiones desde un
escritorio es f谩cil, mucho m谩s cuando los peones del ajedrez que se pueden
sacrificar en una jugada, son los empleados.

Determinar algo por encima de una
directriz de la Presidencia tiene sus consecuencias porque el Valle del Cauca
no es una 鈥渞ueda suelta鈥 ni una rep煤blica independiente. Sobre esa base,
llamamos a la sensatez, a la legalidad en todas las actuaciones para que una
medida arbitraria, no termine en un jaque-mate con intervenci贸n de los
organismos de control.

Y por favor, doctor Ch谩vez, a
cuidarse. Est谩 bien que los funcionarios p煤blicos le hacemos falta en el
edificio como pareciera que, tambi茅n, a los directores de los institutos
descentralizados, pero con tanto coronavirus circulando por ah铆, lo mejor que
podemos hacer es proseguir con el trabajo remoto鈥que ha dado resultado y
tambi茅n tenemos la sustentaci贸n, como usted dispone de ellos
–, hasta que
las circunstancias sean propicias.

Junta Directiva
Sindicato Unitario de
la Gobernaci贸n del Valle del Cauca鈥擲UGOV–

Le invitamos a leer el Blog oficial
de nuestra organizaci贸n www.sugov.blogspot.com


Sugov05/21/2020
COVID.jpeg

6min2060
Af谩n por reincorporar a los empleados al Edificio de la Gobernaci贸n del Valle del Cauca sin alistar protocolo de bioseguirdad. 隆Ins贸lito! 

La Administraci贸n Departamental
frente a las pol铆ticas nacionales del covid 19
El Director del DADI afanado por llevar los empleados al edificio
No nos lo estamos inventando. Lo
ha definido el Departamento Administrativo de la Funci贸n P煤blica 鈥揇AFP鈥攜 lo
reafirm贸 el pasado lunes 18 de mayo: en el caso de los funcionarios p煤blicos,
se debe privilegiar el teletrabajo (parece que aqu铆 no ven al Presidente
Duque con todo y lo aburridor de sus peroratas
). Por ese motivo鈥攏o estar al
d铆a en las noticias–, el af谩n del Director del Departamento Administrativo de
Desarrollo Institucional鈥揇ADI鈥, para reincorporar a los empleados f铆sicamente
al edificio. 隆Imaginamos que le hacemos mucha falta!

Por si 茅l no se ha enterado鈥en
este pa铆s del realismo m谩gico muchas cosas pueden ocurrir
鈥攅l confinamiento
se prolong贸 hasta el 31 de mayo, fecha en la cual se reabrir谩n progresivamente
varios sectores.

Y por si el doctor Ch谩vez no se
ha enterado鈥en
 este pa铆s macondiano todo puede ocurrir–, el Valle del
Cauca y Cali con su 谩rea metropolitana incluida, ocupan el tercer nivel de
contagios del coronavirus a nivel nacional, y algo m谩s: el 70% de las UCI est谩n
copadas鈥攃laro, no todas con enfermos de covid, pero no pueden sacar a otras
personas ingresadas all铆 a las volandas–.

As铆 las cosas, uno no entiende
los afanes de la Secretaria de Cultura, en su momento, y ahora, del Secretario
de Agricultura, para que se reintegren los funcionarios el martes pr贸ximo.

Imaginamos que, al hacerlo, se
hacen responsables de pasarse por la faja las directrices nacionales y, en
segundo lugar, lo que se derive de los compa帽eros empleados y contratistas que
se pudieran contagiar. Uno nunca sabe, en esta naci贸n donde lo inveros铆mil
pude tornarse real en la imaginaci贸n
, de pronto ellos est谩n dispuestos a
asumir el riesgo.

Demandamos un pronunciamiento de
la Gobernadora, Clara Luz Rold谩n. No es arriesgando a los empleados鈥攕in que
haya todav铆a un protocolo de bioseguridad concertado con todas las organizaciones
sindicales como han pedido las centrales obreras–, como vamos a salir
adelante, promoviendo el reinicio de labores. S贸lo as铆, con di谩logo y
concertaci贸n, se podr铆an dar puntadas para construir un Valle Invencible,
porque, de lo contrario, la amenaza del Covid 19 nos puede desmoronar.

Visite nuestro Blog oficial www.sugov.blogspot.com



Nosotros

El Sindicato Unitario de la Gobernaci贸n del Valle del Cauca-Diverso pero Unitario, es una Organizaci贸n Sindical de Industria y/o rama de actividad econ贸mica de primer grado y mixta, que tiene en su seno a Servidores P煤blicos adscritos en los Niveles Central-Descentralizado, EICES-ESES-de Nivel Dptal. y Funcionaros de Educaci贸n planta FODE .


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LLAMENOS


  • Registro Sindical No. 00002597 de Noviembre 2 de 2010
  • Nit: 900393920-1


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