SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACIÓN DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 24 Oct, 2021

Coronavirus

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No es por ofender a Matías, el culebrero de Vijes, pero el presidente Duque le está haciendo competencia con tantos anuncios, al tiempo que pone un velo de misterio alrededor del proceso de compra, bajo el argumento de cierto grado confidencialidad que no se puede violar por acuerdo tácito con las multinacionales que las producen.

Llegaba a Vijes los domingos en la tarde en el bus intermunicipal. Todos sabían que arribaba alrededor de las dos de la tarde con su enorme maleta café, bastante trajinada, a la que le hacía falta la manija; por eso siempre la llevaba sobre el hombro. De él solo se sabía que su nombre era Matías. ¿La edad? Indeterminaba. Bien podría tener cincuenta años que setenta.

Apenas reunía parroquianos, comenzaba a darle órdenes a la peligrosa serpiente que traía en la valija. Tan mortífera era, que jamás la abrió. Solo le gritaba: “Quieta, Margarita, que primero fue el niño Dios que vos”.

Y aunque las cabezas de varios curiosos se asomaban al ruedo, jamás quisieron descubrir que había adentro, porque él los amenazaba. “La mordida de este animal es mortal, así es que, si no quiere ver a sus deudos tomando tinto en un velorio, mejor ni se acerque”, advertía, para –con sutileza—desempacar de una bolsa toda suerte de ungüentos que servían para curar la artritis, el mal de ojo, el asma, el cáncer, las cefaleas y hasta los dolores de un amor incomprendido.

Logró interesar así a un buen número de personas que le compraban la mercancía hasta que un día, sin mayor explicación, desapareció. No volvieron a ver al culebrero que amenazaba con la temible serpiente, de no se sabe cuántos metros, a la que jamás vieron y que el misterioso hombre portaba en su maleta.

La historia vino a mi memoria ahora que el presidente anda con el cuento de que la vacunación masiva comenzara el próximo 20 de febrero y que la meta, a diciembre, es haber inoculado con la “mágica poción”, a por o menos el 70% de la población colombiana.

En las ruedas de prensa y en sus intervenciones en el aburrido telemagazín que transmite todos los días el asunto suena interesante. Sin embargo, el gran interrogante es: ¿en este país, que ocupa un deshonroso puesto entre los más corruptos del mundo, será posible que esas dosis biológicas lleguen a la gente que las necesita? Al margen de si son efectivas o no, la cuestión es si el volumen de vacunas, muy costosas, por cierto, no se pierden en el camino por la magia de birlibirloque y lo más probable es que nunca terminen entre los más vulnerables.

Para nadie es desconocida la serie de escándalos que se produjeron en el 2020 por malversación de fondos en la compra de medicamentos o la destinación inapropiada de ayudas humanitarias. Los roedores de siempre, aquellos que no faltan en el sector público o privado, se encargaron de que desaparecieran y, en la mayoría de los casos, se desconoce cuál ha sido el curso de esas investigaciones.

No es por ofender a Matías, el culebrero de Vijes, pero el presidente Duque le está haciendo competencia con tantos anuncios, al tiempo que pone un velo de misterio alrededor del proceso de compra, bajo el argumento de cierto grado confidencialidad que no se puede violar por acuerdo tácito con las multinacionales que las producen.

Como decía el eterno notario del pueblo, don Angelino Barco, tomando tinto en la cafetería de doña Josefa García: “Amanecerá y veremos”. Esa expresión resumía la incredulidad, la misma que nos asiste como parroquianos del común, frente a los anuncios rimbombantes del presidente Duque en torno a la vacunación, y el temor de que la mano gigante y tenebrosa de la corrupción no vuelva a hacer su aparición ante la indiferencia de los entes de control.

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Sugov06/17/2020
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La aparición de los primeros casos de contagiados de Covid 19 entre quienes han concurrido a la Gobernación del Valle del Cauca y el Laboratorio, en el sur de Cali, enciende las alarmas sobre una situación que hemos advertido de manera recurrente: No se puede permitir un aforo mayor al 20% de empleados en las instalaciones.
Sin embargo, no es así. Muchas dependencias que son reducidas, tienen un alto número de concurrencia, tanto de empleados de planta como de compañeros contratistas. Y permítanos recabar en lo mismo: no entendemos por qué razón algunos Secretarios, Directores y Jefes de Oficina lo permiten.
Coincidimos en un hecho: No podemos asegurar que fue en el Palacio de San Francisco o en el Laboratorio donde se contagiaron, pero lo que sí es innegable, es que pone en riesgo a otras personas, y por tratarse de un fenómeno epidemiológico exponencial, es necesario que se compruebe con quiénes se relacionaron y se les tomen pruebas.
Recordamos aún al doctor Chávez en televisión, mostrando los protocolos de bioseguridad y la cámara térmica. Un hecho mediático, sin duda, pero el que ahora se presenten enfermos, demanda extremar las medidas y los cuidados. Aquí están en juego vidas.
Cualquier decisión de retornar a la “nueva normalidad” debe partir de una realidad: las dependencias son pequeñas frente al número de empleados y de contratistas. Hay hacinamiento. Y restablecer la asistencia de personal en las pretendidas condiciones que se han fijado obsesivamente algunos Secretarios, Directores y Jefes de Oficina, sería tanto como abrir las compuertas a un rebrote altamente peligroso.
Es cierto, leímos este fin de semana a la Gobernadora, Dra. Clara Luz Roldán cuando señala en el diario El País, que muchos vallecaucanos terminarán contagiados. Lo inevitable del asunto, por supuesto.  Pero, si se puede evitar un riesgo mayor, mucho mejor. No podemos caer en la “ruleta rusa” de: “Voy a trabajar en tremendo hacinamiento y quizá, al caer la tarde, esté contagiado y le transmita la enfermedad a mi cónyuge y a mis hijos.
Sobre esa base, planteamos con urgencia:
  • Controlar el aforo en las dependencias y circunscribirse a la directiva presidencial, para el caso de los estatales, de únicamente permitir presencialidad del 20% de funcionarios, ojalá menos.
  • Que los Secretarios, Directores y Jefes de Oficina ejerzan control para que las dependencias –muchas de ellas demasiado pequeñas en cuanto a instalación locativa—no presenten hacinamiento. Si es necesario el personal, que se defina un “pico y cédula”.
  • Dotación de jabón, toallas y alcohol glicerinado en las dependencias.
  • No convocar a quienes tienen preexistencias de morbilidad o a los mayores de 60 años.
Es tiempo de tomar decisiones. Absolutamente todos los empleados, de planta y contratistas, somos valiosos en la sociedad y en nuestra familia. Ponernos en riesgo no tiene lógica, mucho más con una Gobernadora que ha enarbolado las banderas del cuidado de la ciudadanía.
Sugov… el Sindicato que dice lo que otros callan…
Para terminar, las preguntas fregonas que son tan necesarias como un tapabocas en la galería de Santa Elena…
¿Cómo así que piensan elegir Comisión de Personal en plena pandemia? En varios departamentos y municipios la han aplazado… Perdón, pero es que en esas elecciones virtuales se pueden presentar tantos “gatos por liebres”, o que se cayó el sistema y aparecieron más votos… o… en fin.
¿Sabía usted que en las baterías sanitarias del Palacio de San Francisco debería haber toallas, papel higiénico y alcohol glicerinado para quienes hacen trabajo presencial? Pero no es así, y con todo y tener la Licorera que ahora produce alcohol, pero del antiséptico… Definitivamente, en casa de herrero, azadón de palo…
¿Sabía usted que a los agentes de tránsito los siguen poniendo a trabajar, en pandemia, cuando ya en varias ciudades se han reportado contagios y han tomado medidas, pero el doctor Lañas “… bien, muchas gracias”? Definitivamente a él no le preocupa la gente que trabaja en su dependencia. Nos recuerda al emperadorcito de épocas pasadas y de infausta recordación, cuando Ubeimar… 
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El Sindicato Unitario de la Gobernación del Valle del Cauca-Diverso pero Unitario, es una Organización Sindical de Industria y/o rama de actividad económica de primer grado y mixta, que tiene en su seno a Servidores Públicos adscritos en los Niveles Central-Descentralizado, EICES-ESES-de Nivel Dptal. y Funcionaros de Educación planta FODE .


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