SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACI脫N DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 24 Oct, 2021

La Gabarra, una noche que nadie olvida

Escenas de dolor se apreciaron durante el sepelio de las 35 personas asesinadas en la masacre de La Gabarra, en el Catatumbo santandereano.

Inexplicablemente las autoridades no se percataron de la movilizaci贸n de diez camiones en los que se transport贸 a los 150 paramilitares que protagonizaron la masacre de La Gabarra. Naci贸n fue condenada por estos hechos.


Por Fernando Alexis Jim茅nez || @misnotasdeldia
Nadie sabe cu谩ntos camiones utilizaron, pero por el n煤mero de paramilitares que realizaron la incursi贸n, se estima que eran alrededor de diez. Avanzaron amparados en las sombras de la noche cubriendo la distancia de hora y media que separaba a Tib煤 de La Gabarra, en Norte de Santander. Transportaban a 150 hombres que cambiar铆an para siempre la historia del caser铆o de 30 mil habitantes, a orillas del r铆o Catatumbo. Como es natural, los carros hicieron mucho ruido porque eran bastantes, pero el ej茅rcito dijo no haberse percatado de su tr谩nsito por la 煤nica carretera de acceso. Iron铆as de la vida, un suceso inexplicable o, simplemente, un misterio que quedar谩 sin resolver.
La caravana de la muerte lleg贸 pasadas las nueve de la noche y fue el profesor, Pedro Jos铆as Buitrago, uno de los primeros en enterarse. Se lo advirti贸 uno de sus estudiantes: 鈥Profe, llegaron los paracos鈥. 脡l se lo dijo a otros parroquianos que estaban bebiendo cerveza en el billar 鈥淟a Fortuna鈥, y pronto la advertencia se reg贸 como p贸lvora. Muchos se fueron r谩pido a sus casas. Pocos segundos despu茅s de llegar y encerrarse con su mujer y los hijos, se fue la luz, y comenz贸 la masacre que dur贸 m谩s de tres horas.
Hacia la madrugada rein贸 un silencio absoluto. Las aguas turbias del Catatumbo se ti帽eron de rojo con una mancha que se hizo cada vez m谩s grande, conforme iban arrojando cad谩veres a su lechoBuena parte de ellos figuraron por mucho tiempo como desaparecidos. Las 35 v铆ctimas que lograron identificar, fueron las que llamaron, lista en mano, porque sab铆an que invariablemente se daban cita en las tiendas, cantinas y billares de la zona comercial del poblado.
En su mayor铆a, raspachines de coca. Para la mayor铆a, n贸madas rebusc谩ndose algunos pesos, pero desde la perspectiva de los paramilitares, eran auxiliadores del frente 33 de las Farc que operaba en la zona, o de las compa帽铆as del ELN y el EPL que tambi茅n hab铆an compartido territorio.
Esa noche del 21 de agosto de 1999 no la olvida nadie, aun cuando hay quienes aseguran que las matanzas hab铆an comenzado semanas antes en las 45 veredas que hay en el territorio.
Por esta calle c茅ntrica de La Gabarra entraron los paramilitares.
Por esta calle c茅ntrica de La Gabarra entraron los paramilitares.
FINANCIAMIENTO DEL PARAMILITARISMO
La primera masacre, para anunciar la llegada, se registr贸 en La Carbonera, comprensi贸n rural de Tib煤. Se enfrentaron con la insurgencia. Y fueron ganando terreno. Fue el 29 de mayo de 1998. Asesinaron 18 personas. Una segunda la hicieron el 21 de julio de ese a帽o.
El comandante de las autodefensas, Carlos Casta帽o, admiti贸 que de la regi贸n del Catatumbo proven铆a el 70% para el financiamiento de sus tropasCada miliciano ganaba alrededor de $300 mil, un salario apenas comparado al de un profesional de la 茅poca.
Jorge Iv谩n Laverde Zapata, alias 鈥淓l Iguano鈥, quien comand贸 la barbarie bajo las 贸rdenes de Salvatore Mancuso y del propio Casta帽o, dijo en versi贸n libre que el prop贸sito era conquistar la regi贸n.
El paramilitar de origen antioque帽o, hab铆a liderado 33 masacres. El CTI lo captur贸 el 16 de noviembre de 2000 y, seis d铆as despu茅s, en un cinematogr谩fico operativo, un nutrido grupo de sus subalternos lo rescat贸. Posteriormente se someti贸 a la justicia y el 23 de mayo del 2007 empez贸 versiones libres ante Justicia y Paz, en Barranquilla. Cant贸 hasta rancherasPidi贸 perd贸n a los familiares de las v铆ctimas, pero ellas no pueden olvidar esa noche.
Algo que doli贸 profundamente a padres, hermanos y familiares de quienes fueron asesinados, fue su revelaci贸n de que optaban por desmembrar y cremar los cad谩veres para no dejar evidencias. Era una pr谩ctica com煤n del Bloque Catatumbo. Creyeron que esa metodolog铆a de Hitler era muy buena.

La primera masacre, para anunciar la llegada, se registr贸 en La Carbonera, comprensi贸n rural de Tib煤. Fue el 29 de mayo de 1998. Asesinaron 18 personas.


Los hechos ocurridos en La Gabarra, desencadenaron un desplazamiento de 13 mil personas.
Los hechos ocurridos en La Gabarra, desencadenaron un desplazamiento de 13 mil personas.
隆LLEGARON LOS PARACOS!
Carmen Garc铆a es una sobreviviente de la masacre. Dio su testimonio sobre la noche que nadie olvida. Para entonces ten铆a 15 a帽os, una edad en la que todo queda grabado en los recuerdos y las im谩genes no se borran f谩cilmente.
Han pasado muchos a帽os, pero no puede dejar de lado las escenas de los cad谩veres de las 35 v铆ctimas, desperdigadas por todas partes como cruda evidencia del paso de los militares que, a sangre y fuego, quer铆an conquistar el territorio, otrora bajo dominio de la guerrilla. Ellos se hab铆an asentado all铆 para cobrar vacuna por el gramaje de coca y as铆 financiar la guerra. Los nuevos inquilinos de La Gabarra procuraban generar una limpieza total, pero a muchos de los miembros de tropa el narcotr谩fico les pareci贸 buen negocio.
La tarde del s谩bado en el que se produjo la masacre, el enfrentamiento de tres personas en una cantina y que dej贸 un saldo de dos muertos, hermanos de sangre por cierto, rompi贸 la tranquilidad. Fue el incidente del que se habl贸 por horas.
Cay贸 la noche. 鈥Est谩bamos hablando de aqu茅l incidente y escuchamos disparos por todo lado. La gente corr铆a y gritaba 隆llegaron los paracos, llegaron los paracos!, pero nosotras no ve铆amos nada, porque lo que hicimos fue cerrar el local donde est谩bamos y ah铆 se encontraban dos adultos que nos dijeron que no sali茅ramos a la calle, pues era peligroso. Nos quedamos ah铆. Nos agachamos al lado de unos tanques y, sin darnos cuenta, los paramilitares ya estaban enfrente鈥, recuerda Carmen.
Al menos 35 personas fueron asesinadas en la masacre de La Gabarra.
Al menos 35 personas fueron asesinadas en la masacre de La Gabarra.

Algo que doli贸 profundamente a padres, hermanos y familiares de quienes fueron asesinados, fue su revelaci贸n de que optaban por desmembrar y cremar los cad谩veres para no dejar evidencias. Era una pr谩ctica com煤n del Bloque Catatumbo.


OPERACI脫N RASTRILLO
Con los testimonios del profesor Pedro Jos铆as Buitrago, de Carmen Garc铆a y de Luis El铆as Peralta, quien reside en el barrio El Poblado, del Distrito de Aguablanca en Cali, es posible reconstruir las horas de la matanza, las que se prolongaron como si el tiempo se hubiese detenido, salvo en el reloj de pared de 鈥淟a tienda del vecino鈥. Era el negocio de don Braulio Moncada, a quien le segaron la vida porque le vend铆a v铆veres a quien le comprara, sin importar si era un simple parroquiano o un guerrillero. Lo que le importaba era vender.
Para Luis El铆as lo m谩s tormentoso fue escuchar la conjunci贸n de llanto, gritos, s煤plicas y disparos, y no poder hacer nada. Al fin y al cabo, a los que estaban matando all谩 afuera eran conocidos. Todos eran como una familia, al menos hasta ese d铆a. Terminada la jornada de dolor, lo 煤nico que se escuchaban a lo lejos eran los aullidos de los perros.
Antes de la mortandad, los paramilitares usaban una camioneta a la que llamaban 鈥淟a 煤ltima l谩grima鈥. En ella transportaban a las futuras v铆ctimas. Las llevaban a un sitio conocido como kil贸metro 60, espec铆ficamente a una finca. All铆 las torturaban, asesinaban y enterraban.
Con diversas representaciones, se rememora uno de los hechos m谩s luctuosos del pa铆s en los 煤ltimos veinte a帽os.
Con diversas representaciones, se rememora uno de los hechos m谩s luctuosos del pa铆s en los 煤ltimos veinte a帽os.
UNA MASACRE QUE SE DESDIBUJA EN EL TIEMPO
La masacre de La Gabarra se ha ido desdibujando en el tiempo. Sin embargo, luego de muchos a帽os y cuando las esperanzas para muchas v铆ctimas estaban perdidas, la Secci贸n Tercera del Estado conden贸 en el 2015 a la Naci贸nrepresentada en el Ministerio de Defensa, el Ej茅rcito y la Polic铆a Nacional, por las omisiones en la protecci贸n de la poblaci贸n civil. La inexplicable ausencia de las autoridades favoreci贸 los hechos. La decisi贸n involucr贸 a algunos agentes de la Fuerza P煤blica y de mandos medios.
Otro de los condenados fue el excomandante del Batall贸n Contraguerrilla 46, teniente Luis Fernando Campuzano. La pena a cuarenta a帽os, fue impuesta por la Corte Suprema de Justicia el 12 de septiembre del a帽o 2007.
Sin duda, todav铆a no se sabe todo acerca de la noche que la noche que nadie olvida. La noche en la que cambi贸 la historia de La Gabarra. La noche en que m谩s de 13 mil personas emprendieron un 茅xodo hacia no se sabe d贸nde. Los desplaz贸 la violencia.
Luis El铆as Peralta, es uno de los n贸madas que lleg贸 a Cali. No ha vuelto a La Gabarra. No quiere volver. Le trae malos recuerdos. Prefiere conservar las im谩genes de cuando todos eran una familia, en unidad aun cuando la guerrilla, en su momento, fuera la 煤nica autoridad que conoc铆an.
En diciembre no puede escuchar la tronamenta del d铆a del alumbrado, de navidad o de fin de a帽o, porque recuerda los sonidos estruendosos de disparos que acabaron con tantas vidas.

脕lvaro Ruiz

Cali, Abril/58. Economista con estudios pos universitarios Universidad de la Habana-Cuba. Especializaci贸n Administraci贸n P煤blica UNIVALLE. Directivo Sugoviano y L铆der Comunitario 鈥揓AC, Coordinador de Cuadra. Escribe desde 1984, siendo su primer fragmento 鈥淭risteza y Alegr铆a鈥. Desde entonces no ha cesado de trazar unas cuantas l铆neas denominadas MI VOZ. Su escuela literaria su T铆o el Escritor cale帽o Arturo Alape. Prepara compilaci贸n de sus trazos diversos pero unitarios: Imaginar Futuro como lo dec铆a Galeano.


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