SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACIÓN DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 26 Ene, 2022

Opinión

IMG-20210613-WA0100.jpg

9min3180

Muchachos, nadie los ha olvidado. Viven en la memoria de todos. En adelante, cada vez que pasen por Puerto Resistencia, recordarán el tiempo en que todo un país soñó con una realidad distinta, de igualdad y justicia para todos.

Por Fernando Alexis Jiménez – Dirigente sugoviano

La escena es única en toda la historia de la humanidad. Todos están atentos. Sin quitar los ojos del picadito de fútbol en el cielo. Ese cielo del Dios justo en el que creo. Ese Dios que no rechaza a los que piensan diferente y que jamás le cerraría las puertas a quienes murieron convencidos de su lucha por un mejor país, con igualdad de oportunidades para todos, en el que se acaban las fronteras y las odiosas distinciones entre pobres y la “gente de bien”.

–¿Qué es esa bullaranga? –, pregunta Pedro de camino hacia la enorme ventana. Luego, sonriendo, comienza a llamarlos a gritos:

–Muchachos vengan, rápido. Vengan.

–¿Y el partidito de fútbol?

–Tranquilos, tienen toda una eternidad para retomarlo. Vengan, no se pueden perder esto…

Y en cuestión de segundos, todos arremolinados. Hay jóvenes de Cali y del resto de Colombia. Murieron acribillados cuando ejercían su derecho a la protesta social. Los asesinaron con balas oficiales. Dieron su vida por el Paro Nacional.

–Bacanísimo ese monumento de Puerto Resistencia–, comenta uno, con los ojos brillando de emoción.

–Parcero, mirá a Luis Enrique, a Carlos, a Julio y a Sandrita…

–Pillate, mis cuchos están allí entre la multitud…

–Hasta la vecina, la que nos cuestionaba tanto, está entre la gente…

La sonrisa amplia alumbra el rostro de Pedro. Comparte el gozo de los muchachos. “¿De primera línea, dizque les decían?”, murmura antes de decir, con voz emocionada:

–Muchachos, nadie los ha olvidado. Viven en la memoria de todos. En adelante, cada vez que pasen por Puerto Resistencia, recordarán el tiempo en que todo un país soñó con una realidad distinta, de igualdad y justicia para los marginados. Y los padres les dirán a sus hijos que ese monumento se construyó para no olvidar a los que regaron con su sangre, las semillas de esperanza que jamás morirán, porque están sembradas en la historia de un país que está despertando del letargo de muchos años.

Y las risas de todos celebran ese momento único e irrepetible porque saben que Colombia se puso de pie para aplaudir con gratitud, su actitud valerosa y que ese rumor de los aplausos no se terminará jamás porque viven en los corazones de quienes creemos en un cambio con justicia social.

MONUMENTO A LA RESISTENCIA

Hace mucho tiempo no se erigía un símbolo gigantesco—algo más de doce metros—que recogiera la esperanza de todo un pueblo. El “Monumento a la Resistencia” fue construido en tiempo récord, desde mediados de mayo pasado.

“Es la representación de un puño que sostiene la palabra ‘resiste’ con los colores de nuestra bandera de Colombia como mensaje de unidad de que esto no sólo lo hizo nuestro pueblo caleño sino el colombiano. Estamos haciendo un sentido homenaje a las víctimas del paro”, indicó Juan, vocero de los manifestantes de esa zona.

En su diseño y armazón se invirtieron muchas horas, algunas de ellas bajo el sol incandescente de una ciudad como la Sultana del Valle, que arde desde que amanece hasta que cae la noche. Nada los detuvo, hasta que dieron por concluida la tarea, hoy visible varios kilómetros a la distancia.

AUTORIZACIÓN OFICIAL

Aunque al alcalde, Jorge Iván Ospina, no lo quieren ver ni en pintura por considerarlo un traidor de las clases populares, no tuvo más remedio que aprobar la construcción.

Una comisión del Departamento Administrativo de Planeación de la Alcaldía realizó una inspección al monumento para que fuera seguro para quienes estuvieran en la zona.

Hay que reconocer ese monumento como una expresión cultural del momento histórico que estamos viviendo como ciudad y eso no necesariamente está mal”, afirmó el director, Roy Alejandro Barreras.

De haber dependido plenamente de una firma del pretendido mandatario local o de la gobernadora, Clara Luz Roldán, hubieran negado la autorización. Comprensible. Hiere su sensibilidad. Desde su perspectiva militarista, el momento puede parecerles una expresión de extrema izquierda o la reivindicación del terrorismo.

UNA INAUGURACIÓN SINGULAR

La celebración del acto inaugural rompió los esquemas. Hubo música, alegría desbordante en los rostros, lágrimas entre quienes han perdido sus familiares a manos de las fuerzan del establecimiento y algo fuera de serie: un cacerolazo con acordes de sinfonía.

¿Cuántos estuvieron? Miles. Y cuando decimos miles, son miles. Por supuesto, los que dejaron de asistir, fueron los pocos privilegiados que se sienten –equivocadamente, por cierto—con la capacidad de definir qué está bien y qué está mal.  Se quedaron en casa mordiéndose el codo, porque esa gigantesca mano empuñada, les recuerda una y otra vez, que sus esfuerzos de acallar la protesta social, han sido vanos y con el tiempo, perderán toda su fuerza.

El monumento luce mejor y debe convertirse en un referente de Cali, antes que el Sebastiano de Belalcázar, que recordaba el genocidio del pueblo indígena americano…

NOTA IMPORTANTE: Los planteamientos expresados en este artículo comprometen a su autor, quien se hace responsable, y no necesariamente reflejan el pensamiento político-sindical del movimiento sugoviano.

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com/


60bb84ae6a823.r_1622902498919.0-74-582-365-1.jpeg

13min4570

Dedicado a Marcelo Agredo, Cristian Delgadillo Sánchez, Segundo Jaime Rosas, Nicolás Guerrero y  Elkin Andrés Fernández, algunos de los jóvenes asesinados en Cali y en Colombia por la fuerza pública.

Por Fernando Alexis Jiménez – Dirigente sindical

En el fondo suena atronador “Amor encapuchado”, de Anarkía Tropical. Las notas multicolores emergen estridentes desde una cabina de sonido junto a una trinchera popular, en una de las muchas ciudades de Colombia, aún en resistencia. Un tema pegajoso que habla de barricadas. “Un cuerpo de silueta hermosa y tras la capucha, unos ojos me miraban”, dice la letra. Es una escena fugaz de cómo surgen las chispas del gusto y del amor entre dos jóvenes de los tantos que defienden la lucha del Paro Nacional en Colombia.

El escenario es el mismo para dos jóvenes de “primera línea” que decidieron contraer matrimonio en el barrio Aures, de Buga. Así, como en el disco. Se juraron amor eterno, encapuchados. Ella con un vestido negro, elegante, aún muy jovencita,  y él, cubriendo su rostro y con un escudo elaborado a partir de una tina de aluminio.

Prometieron estar juntos hasta el final de sus vidas o hasta que la represión brutal de la fuerza pública los separe. Como toda pareja de enamorados, les brillaban los ojos. Tenían una sonrisa a flor de piel escondida con tela oscura, para protegerse.

–A los jóvenes nos están matando porque salimos a las calles a protestar.

–Sí, pero confiamos en una nueva Colombia para nuestros hijos—dice la muchacha tras escuchar a su, ahora, esposo.

El sacerdote se hace a un lado, prudentemente. Algunos de los poquísimos asistentes, lloran apreciando ese momento único entre las sillas plásticas que han sido distribuidas en el modesto recinto.

La familia les tiene un “sancochito de gallina y una tortica”, como decimos la inmensidad de pobres de Colombia. Los millares de hombres y mujeres que viven del rebusque, porque a diferencia de la imagen que vende el presidente Iván Duque a nivel internacional, en esta tierra el desempleo cabalga sobre las estadísticas con cifras alarmantes.

OTROS NO TUVIERON ESA MISMA OPORTUNIDAD

Otros jóvenes, con iguales sueños, ganas de luchar, empuje cuando salían a “frentiar lo que fuera”, también enamorados y que le dijeron a su novia que “cuanto termine toda esta vaina, pensamos en el futuro”, no tuvieron la misma oportunidad.

Salieron de casa ante la mirada angustiada de sus madres y el corazón palpitante de sus padres. Como cantaba Piero: “Él tiene los ojos buenos, y una figura pesada. La edad se le vino encima sin carnaval ni comparsa. Yo tengo los años nuevos, mi padre los años viejos. El dolor lo lleva dentro, y tiene historia sin tiempo, viejo mi querido viejo…”

La realidad de ellos, tal vez era otra. Ahora en las calles se está peleando por un futuro. Y pocos lo entienden, como el taxista que me trajo a casa. Sobrevive con cuarenta mil pesos diarios, sin ninguna garantía ni seguridad social, y se queja de las manifestaciones. “Ya deben dejar esas protestas, estoy cansado…”, reniega.

Igual que tantos otros, no han hecho una evaluación de los logros del Paro Nacional. La caída de la reforma tributaria, de la reforma a la salud, de la propuesta que hace carrera de involucrar los jóvenes en una política que consulte las realidades populares y, además de otras cosas positivas, la advertencia al presidente, Iván Duque, de que si pretende impulsar nefastas reformas de carácter laboral y pensional, el pueblo sale de nuevo a las calles.

Y en medio del fragor de la lucha, junto a los sindicalistas que marchamos, los jóvenes de primera línea, que hicieron lo que muchos reconocemos, amerita arrojo: enfrentar las arremetidas inmisericordes de la fuerza pública.

En homenaje a los jóvenes del primera línea asesinados, se realizaron velatones en diferentes lugares de Cali

NO SE PUEDE DESCONOCER SU APORTE EN LA LUCHA

Millares de colombianos se rasgaron las vestiduras por los cortes de ruta o bloqueos como los llama peyorativamente el presidente Duque. Ese término les resulta más sensacionalista a él, a los “camisas blancas” de Ciudad Jardín en el sur de Cali, y a Escobar, el paraco frustrado que aparece disparando junto a la policía, muy cerca de la Estación Univalle.

Nadie puede negar que los bloqueos eran necesarios. De otra manera, el pueblo colombiano no habría sido escuchado. Claro, durante algunos días hubo escasez, pero las cosas hay que mirarlas a largo plazo, en una línea de tiempo amplia. Lo que se ha librado es una batalla sin parangón histórico para legarle a las nuevas generaciones, un país que ya no soporta que le pongan el pie en la nuca.

¿Quiénes fueron clave en todo este proceso? Los jóvenes. Hombres y mujeres. ¿Por qué encapuchados? Por una razón sencilla: si se dejan ver, los matan las fuerzas oscuras del país, que todos saben que existen y de quiénes se trata, pero nadie se quiere referir a ellas.

LOS GRITOS DE LA MUERTE

El día que mataron a Cristian Delgadillo Sánchez y Segundo Jaime Rosas, frente al lugar donde vivo, los vi batallando desde temprano  tras la violenta recuperación que hicieron el Esmad y el Ejército del espacio que ocupaban en el Puente del Comercio.

¿Armas? No les vi en sus manos. Comparten la misma opinión nuestros vecinos, que fueron testigos. ¿Escudos y rocas? Sí. Claro que los tenían. Yo mismo, en mi lejana juventud, tiré piedra cuando subían el precio del bus urbano, consciente como mis compañeros del Colegio “Eustaquia Palacios”, de que esa medida afectaba el bolsillo de nuestros padres, obreros del común que vivían de un modesto salario.

Eran otros tiempos. Lo que repartían los antimotines de la época, era garrote y con generosidad, por cierto. Hoy, por obra y gracia de un fantasma, pareciera, se reparte bala y las autoridades dicen no saber de dónde provenían. Cosas del país del realismo mágico de Gabriel García Márquez.

Un joven fue golpeado en el pecho por una bala aturdidora. Estaba angustiado, por el dolor. Le brindé agua. “Gracias vecino”. Podría haber sido uno de mis hijos. Sentí dolor también, dolor de patria.

El enfrentamiento siguió por varias horas hasta que, hacia la medianoche, sonaron los disparos que segaron la vida de los dos jóvenes. Murieron en medio de la importancia que asiste a quienes creemos que la protesta social es válida en un país que se precia de democrático.

Nadie puede negarnos el derecho a llorar a nuestros muertos, los que cayeron en el marco del Paro Nacional.

Ni Marcelo Agredo, Cristian Delgadillo Sánchez, Segundo Jaime Rosas, Nicolás Guerrero y Elkin Andrés Fernández, entre otros jóvenes asesinados por la fuerza pública en Colombia, tendrán futuro. No disfrutarán del “Amor encapuchado”, ni de la brisa que baña a Cali en las noches cuando se escucha música junto a la Loma de la Cruz o en el Boulevard, cerca del Puente Ortiz, con el rumor del río como fondo.

Duele la muerte de los miembros de la fuerza pública. Nadie lo niega. También son Colombia. Pero tampoco dejan de doler los muertos que estaban en primera línea. Ellos también tienen padres, hermanos, amigos, novia. También soñaron un futuro, pero no volverán a casa, ni hoy ni nunca…

Concluyo agradeciendo a quienes me han advertido, en reiteradas ocasiones, que me pueden matar por lo que escribo. A ellos les he dicho lo que comparto con ustedes, y es la frase del argentino, Ernesto del Che Guevara: “Bienvenida la muerte, donde quiera que me encuentre, siempre y cuando nuestro grito de lucha se siga escuchando.”

NOTA IMPORTANTE: Los planteamientos expresados en este artículo comprometen a su autor, quien se hace responsable, y no necesariamente reflejan el pensamiento político-sindical del movimiento sugoviano. 

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com/


Álvaro Ruiz06/11/2021
Colombia-2-3-e1623418773397.jpg

13min2910

Covid 19 más las pretendidas reformas neoliberales de Duque. ¿Serán insumos suficientes para inicio de un estallido social en Colombia?

Son las 7:24 pm de junio 5 de 2021. Inicio estas líneas motivado por la marcha del pasado junio 3, que culminó en la histórica plaza San Francisco –plaza de la resistencia del pueblo vallecaucano -. Líneas enfocadas a los dos años de crisis que atraviesa el planeta en materia de salubridad-covid 19, y a los 41 días del  Paro Nacional que prosigue como consecuencia de  la política draconiana de Duque, basada en presentar y hacer aprobar a punta de mermelada, unas reformas: tributaria-salud-laboral y pensional, orientadas por la Ocde –organización para la cooperación y desarrollo económico–la escuela neoliberal por excelencia

Esta situación nefasta: pandemia más reformas, avivaron rabia, odio, desesperanza, incertidumbre, hacia esa elite de potentados criollos que conllevó a un grueso de la población a lanzarse a las calles aquel 28a.  Población lesionada históricamente. Recuerdo que en abril 15 de 2021, escribí “28a de 2021, que sea inicio de otro país posible, necesario y urgente “ y en uno de sus pasajes expresaba: 

Hoy no es ayer. la humanidad de abajo le está quedando claro que su norte es el sur e indiscutiblemente le urge definir socialismo o barbarie. el capital es infame. el capitalismo está vaciado de humanismo periódico voz”, más adelante decía:

Les convoco por segunda vez a que “escuchen mi voz a todo pulmón”, voz orientada a que salgamos este 28a a tomarnos la calle, a recuperarla. la calle es nuestra. “el cambio social siempre proviene de las calles..”. Howard Zinn. Es hora de gritarle a este gobierno neoliberal ¡no más! ¡basta ya!

EL PARO NACIONAL PROSIGUE, MÁS FIRME QUE NUNCA

Son 41 días de resistencia con efectos nefastos para ese 99%. son 41 días en los cuales el sistema burgués ha mostrado toda su crueldad, odio de clase, dispuesta a morir por defender su sistema putrefacto sin importarle poner en riesgo todos los días el futuro del planeta.

Decía en mi escrito citado: “Gobierno indigno que aprovechando la pandemia capitalista e inoculando por todos nuestros poros el miedo, prepara la propuesta de reforma tributaria que será presentada por el gobierno nacional al congreso de la república, la cual han querido promocionar como un alivio social pero que en realidad solo atenta contra la estabilidad económica de los trabajadores, pensionados, clase media y personas de menores ingresos.”  Tomado de www.pacocol.org,

reiteraba: “Por tanto, hoy, 15a de 2021 compañero-compañera unamos nuestras voces con otras voces-muchas voces para gritarle a todo pulmón a este gobierno indigno ¡¡basta ya!aquí estamos los indignados ¡dispuestos a vencer o morir por otro pais posible, necesario y urgente.  Esa clase anacrónica con duque a la cabeza como peón de auv, nos esta llevando a tomar decisiones históricas: capitalismo o humanidad. duque es un monstruo, maquiavélico que a través del decreto 575 de 2021-ha posibilitado la intervención militar en ciertas regiones del país con la finalidad de devolverle la tranquilidad a la economía -al mercado”.

La indignación popular, que se mantiene viva, enciende nuevos fuegos en las marchas del Paro Nacional. El Paro no para…

CIFRAS DE DOLOR QUE INDIGNAN

Las cifras de desaparecidos -muertos-detenidos- violaciones -allanamientos son imprecisas. nunca conoceremos la realidad.  lo cierto es que ello va en ascenso, ya que la burguesía es una clase vengativa y no cesará de matar a sus potenciales enemigos -especialmente los jóvenes, quienes han sido el motor de la resistencia.  el capitalismo ha demostrado abiertamente que es un matón por principios. por tanto, si queremos construir otra Colombia posible- necesaria y urgente, hay que generar las condiciones subjetivas que se pongan a tono con las existentes condiciones objetivas.

En “Diccionario de Pensamientos de Fidel Castro”, de Salomón Susi Sarfati, se indica acerca de  los factores objetivos, como aquellos derivados del propio desarrollo de la sociedad humana y que determinan los acontecimientos. factores subjetivos, han hecho avanzar o retroceder los desenlaces

En mismo texto, sobre conciencia revolucionaria: “ …en el orden subjetivo existía descontento por la pobreza, desempleo, opresión material y moral, pero no existía una consciencia de la causas de esos problemas y se atribuía muchas veces  a factores  como gobiernos incapaces, corruptos, privilegios…” “ la consciencia se crea no solo con cambios de estructura sino con la lucha de clases, la educación política y la incesante información

En cuanto a resistir, en el citado libro,   se indica:  “ es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos escoger el camino de la resistencia significa que no solo seremos capaces de resistir sino de vencer

Por tanto, a nivel subjetivo se debe contar con un movimiento sólido, unitario en medio de su diversidad, con la formación de cuadros desde la base, luchando con la base y por la base. como dicen los zapatistas. una población altamente politizada, con una actitud de clase. puede ocurrir que pandemia más reformas, corrobore lo que dicen otras voces:

  • Hay décadas en las que no pasa nada y, semanas en las que pasan décadas
  • Somos los indignados. Hemos despertado. Nos quitaron tanto, que hasta el miedo perdimos
  • No somos oposición. Somos alternativa de poder-poder popular
  • Llego la hora de apagar la tv-encender la calle
  • Si no nos dejan soñar -no los dejaremos dormir
  • Resistencia, es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos

Los indignos como Duque, nos han querido meter miedo en el desayuno, al almuerzo y en la comida, cuando despertamos, cuando nos acostamos, miedo las 24 horas del día, pero no han logrado convertirnos en ellos. Por eso estamos en pie de lucha en resistencia, en la calle.

… Este gobierno nos ha estado meando todo el tiempo y dice que ha estado lloviendo

… Basta de dar pena.  Empecemos a dar miedo

… Todavía no se ha inventado el ladrillo que oculte un sueño ni el muro que impida el paso de la esperanza

Nos han acostumbrado a olvidar lo que merece la memoria y a recordar lo que merece olvido

Queremos la paz, pero no la de los sepulcros o claudicación de las reivindicaciones sino la paz con democracia y justicia social

De vez en cuando es necesario sacudir el mundo, para que lo putrefacto caiga a tierra

Y va a caer- y va a caer, el mentiroso de duque va a caer.

Activando la movilización ciudadana desde todos los rincones de la patria, se puede aspirar a construir colectivamente otra Colombia posible- necesaria y urgente

La resistencia es la victoria de la memoria colectiva contra el miedo y el olvido

La calle es nuestra. El cambio social siempre proviene de las calles y no de la arena electoral

Y envueltos en amenazas que nos infunden gran valentía. Estamos todos y todas, los de abajo, los indignados, los precariados, contrariados, destechados, desempleados, desahuciados, en paro nacional sin temores no cobardía

¿siempre los muertos los vamos a poner nosotros?  ¿hasta cuándo?

Alerta-alerta lo dice la historia de los pueblos. Serán las calles las que definirán el futuro

Pasemos de la estrategia de la resistencia a la estrategia de la toma del poder, desde abajo-con los de abajo -para los de abajo

 los pueblos despiertan, aunque suelen dormitar largos periodos. En Colombia estamos despertando de ese marasmo a que nos ha sometido duque

Covid 19 mas las pretendidas reformas de duque. ¿insumos suficientes para inicio de un estallido social en Colombia? O ¿simplemente un intento fallido más de tantos que se han dado en Colombia amarga? Usted- si usted, no se duerma. Despierte y dígale a duque: aquí estamos los indignados ¡dispuestos a vencer o morir por otro país posible, necesario y urgente.

Ojalá que esta situación sea la toma del poder por el pueblo, para el pueblo y por pueblo

Álvaro Ruíz Erazo,

A las orillas del río Pance, junio 8 de 2021


ppotes06/07/2021
1619962925_958942_1619979674_noticia_normal_recorte1.jpg

14min2680

No hay que desconocer el enorme potencial de la acción callejera directa en el propósito de alcanzar las reivindicaciones consignadas en el Pliego, las cuales recogen diversas aspiraciones de los sectores populares.

Por Fernando Rubio – Catedrático universitario y analista político

Sobre el estallido social y político que se da en Colombia desde el pasado 28 de abril se están utilizando varias categorías y conceptos para nombrarlo, intentar su caracterización y descubrir su esencia.

Ya hay suficientes análisis sobre el origen de la conmoción social que afecta al país. Hay estudios acertados sobre las dimensiones del desbarajuste del aparato productivo y la economía (Fedesarrollo habla de perdidas equivalentes a los 6 billones 200 mil millones de pesos, más o menos 2 mil millones de dólares).

El Dane dio a conocer estudios sobre la descomunal caída en la pobreza y miseria de millones de personas que han perdido sus empleos, ingresos y demás fuentes de subsistencia. El enfoque político insiste en la crisis de representatividad, en la perdida de legitimidad de las instituciones y en la quiebra de la gobernabilidad y la gobernanza del aparato de gobierno.

Obviamente, la crisis sanitaria ha exacerbado todos los indicadores del colapso orgánico que sacude el sistema nacional colombiano.

RESPUESTA SOCIAL

Revuelta social, huelga política de masas, huelga general, insurrección popular y revolución social, son los nombres utilizados para identificar el fenómeno que ha causado gran impacto interno y en el resto del mundo.

Sin embargo, es el propio movimiento y el proceso de la acción colectiva los que demandan una mayor concisión en la caracterización del fenómeno. Así, bien conviene señalar algunas claves de esta potente oleada popular que sacude el régimen neoliberal y la estructura de dominación de las castas oligárquicas.

En primer lugar, se debe señalar que este Paro refleja una acumulación de las fuerzas expresadas desde la movilización universitaria del 2011, la huelga agraria del 2013, las manifestaciones estudiantiles del segundo semestre del 2018, las grandes manifestaciones de noviembre del 2019 y los estallidos sociales de septiembre del 2020.

Se trata de una ola sucesiva de explosiones populares encadenadas hasta llegar a la actual situación sin antecedentes en la historia colombiana como bien se puede desprender de la lectura de algunos textos clásicos sobre la protesta colombiana como el de Indalecio Liévano Aguirre, sobre los Grandes Conflictos Sociales y Económicos de nuestra historia; como los trabajos de Leopoldo Munera, sobre las marchas agrarias lideradas por la Anuc; los de Renan Vega, sobre la huelga de las bananeras y sindicales; los densos estudios de Maurico Archila; los de Pedro Santana, sobre los movimientos cívicos de Bogotá; los de Alvaro Delgado; los de Medofilo Medina; y los de Edwin Cruz.

En segundo lugar, hay que resaltar el papel de los bloqueos de ciudades y de vías estratégicas como repertorio de presión y determinador de resultados con gran impacto y repercusión política, acompañado de trincheras y barricadas en los espacios urbanos, particularmente en Cali.

Los bloqueos de vías estratégicas como la que comunica a Buenaventura con Cali; la Panamericana que comunica con el Sur del País; la carretera hacia los Llanos Orientales; las vías del Huila hacia el Caquetá y Putumayo, prácticamente paralizaron el país. Después de muchos años de intentar construir y adelantar un Paro general por primera vez las masas encontraron una herramienta muy efectiva para detener la economía y golpear el corazón de la producción capitalista neoliberal y el tejido del mecanismo de la explotación y despojo de los trabajadores y de la población en situación de desempleo.

Los bloqueos y las barricadas son el mayor triunfo y el más importante aprendizaje de las masas en su confrontación con el dominio oligárquico en los últimos 38 días.

EL COMITÉ NACIONAL DE PARO

En tercer lugar, hay que destacar el papel del Comando Nacional del Paro. A pesar de que en un momento se hicieron visibles algunas prevenciones respecto de este núcleo dirigente de la actual protesta popular, en las semanas recientes el desempeño del Comando ha mostrado pericia y talento en la conducción de la negociación con el gobierno.

El CNP ha despejado muchas dudas respecto de la percepción que se tenía sobre su naturaleza burocrática y gremialista; en la Mesa de diálogos y negociaciones ha manejado con bastante habilidad la estrategia del gobierno que juega a la dilación y la destrucción violenta de la inconformidad social.

El Comando del Paro a pesar de no representar a todos los sectores del actual movimiento social, ha sabido combinar adecuadamente las reuniones y los avances en el tema de las garantías para la protesta con la movilización permanente mediante convocatorias a manifestaciones, plantones y acciones de calle. Tanto que para el próximo 9 de junio ha citado una gran toma de Bogotá, con delegaciones procedentes de todos los puntos cardinales del país. Sin duda este evento marcara un nuevo momento de la actual huelga general que sacude a la sociedad.

Por la manera como Uribe Vélez descalifica y estigmatiza al CNP es posible medir su incidencia y su capacidad para adelantar la interlocución con los delegados del gobierno que juegan al desgaste, el engaño y destrucción de la rebelión social. El CNP ha cobrado las dimensiones de una subjetividad política estratégica que debe realzarse.

MILITARIZACIÓN DEL PAÍS

En cuarto lugar, es interesante destacar los cambios y el papel del Estado en esta coyuntura. La violencia policial y la acción criminal del ESMAD, reflejada en el asesinato de más de 100 jóvenes, 250 desaparecidos y más de 50 lesionados en los ojos, han puesto de presente la naturaleza sangrienta del poder de la oligarquía.

El Decreto 575 del 2021 que ordeno militarizar 8 departamentos y más de 15 municipios significo una remodelación del Estado para hacer prevalecer una línea de autoritarismo en su desempeño como aparato central de la dominación plutocrática.

Ese decreto, inconstitucional a decir de los expertos, prácticamente es el pivote de un “Golpe de Estado” disfrazado que recorta las libertades civiles e impone una dictadura en los territorios en los que la rebeldía ha tenido el mayor despliegue y acento. La autoridad civil de gobernadores y alcaldes queda a merced de la discrecionalidad de los comandantes de las brigadas y batallones militares y policiales.

No es difícil prever que como consecuencia de la denominada “asistencia militar” se incremente la arremetida violenta contra los manifestantes y que en las ciudades prosperen grupos del neo paramilitarismo promovido por la policía; asuntos todos estos que debe analizar la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, la cual ingresa al territorio colombiano mañana domingo 6 de junio, después de haber sido vetada por la actual Vicepresidente y Canciller de la Republica.

LOGROS POPULARES DURANTE EL PARO

En quinto lugar, hay que destacar las conquistas y logros del Paro entre los que se destacan la suspensión de la reforma tributaria que dio pie a las manifestaciones y bloqueos, la caída del Ministro de Hacienda, de la Canciller, del Comisionado de Paz, los decretos expedidos por los Alcaldes de Cali y Yumbo que le dan reconocimiento político a las Coordinadoras de las resistencias y a las Primeras líneas conformadas para enfrentar al ESMAD.

Lo que se puede prever es la extensión de este último logro a otras ciudades del país como Bogotá, donde avanza un proceso de coordinación de los Puntos de resistencia repartidos por el territorio de la capital del país con sitios emblemáticos como el Portal de las Américas (hoy Portal de la Resistencia), Suba, Usme, Bosa, Héroes y Soacha.

Es interesante como esta nueva red de acción urbana sugiere una modificación del viejo formato de las movilizaciones realizadas en las últimas décadas. Digamos que los nuevos formatos de la movilización distribuidos por todo el territorio permiten un mayor “rendimiento” de la misma en términos políticos, de aprendizaje y construcción de nuevos liderazgos.

En sexto lugar, hay que indicar que si bien todo lo que está ocurriendo tendrá unas repercusiones electorales en las votaciones presidenciales y legislativas del año entrante, no hay que desconocer el enorme potencial de la acción callejera directa en el propósito de alcanzar las reivindicaciones consignadas en el Pliego, las cuales recogen diversas aspiraciones de los sectores populares.

Por último, hay que entender que el actual movimiento puede entrar en un tramo de repliegue para después retomar el protagonismo correspondiente, una vez se han hecho los balances del caso. Vendrán coletazos en algunas regiones y en sectores que están en movimiento, pero sin mayor visibilidad como la Marcha agraria del Guayabero y Sur del Meta, la movilización campesina del Catatumbo y el despliegue de la Minga indígena del Cauca, ciertamente un actor central de la actual coyuntura con notable presencia en Cali y la Panamericana, cargada de cierta “altanería plebeya” que irrita sobre manera al uribismo –quintaesencia de la altanería y vulgaridad neonazi- y algunas almas progresistas cargadas de una excesiva sensibilidad democrática. Lo cierto es que la Minga indígena caucana ha mostrado fuerza, entereza y prevalencia en la defensa de los derechos de los indígenas del sur occidente colombiano.

NOTA IMPORTANTE: El presente artículo refleja el pensamiento del autor y no necesariamente es la expresión de la perspectiva político-sindical del movimiento sugoviano.


Portada-2.jpg

10min3140

Son artistas, teatreros para ser más específicos. Integran la Casa Escénica El Teatro Vive y La Herejía Teatro, de Palmira. Presentan “La Cerdada”, una obra de creación colectiva que tiene como escenario un país imaginario donde un cerdo es el presidente y un perro, que representa la bota militar, arremete contra el pueblo cuando protesta. Se han presentado en varios escenarios. Lea toda la nota aquí…

Por Fernando Alexis Jiménez | Dirigente del SUGOV

La historia está rodeada por los ingredientes del realismo mágico que concibió el fallecido Nóbel, Gabriel García Márquez. Ocurre en un país imaginario donde el Presidente es el títere de un senador de ultraderecha. El mandatario, a quien todos rechazan, encarna los intereses de la burguesía y le interesa, a toda costa, no solo robarse toda la producción—para favorecer a los de su clase–, sino hasta las migajas que comen los marginados.

–¿No se está refiriendo a Colombia, el país en donde se realiza el paro nacional más largo de la historia latinoamericana?

–A esa conclusión debe llegar usted…

–Comprendo—dice el interlocutor, mientras sonríe y reflexiona.

El Presidente que es representado por un Cerdo–¿un chanchito? No, un Cerdo porque nadie lo quiere y cada día lo odian más por sus arbitrariedades dictatoriales–, que tiene a un Perro. El mamífero no es la tradicional mascota, sino que encarna a la bota militar, que arremete con fuerza contra el pueblo cuando reclama los derechos.

“La Cerdada” es una creación colectiva de la Casa Escénica El Teatro Vive y La herejía Teatro, dos organizaciones de artistas con sede en Palmira, la ciudad vallecaucana que concentra el mayor número de industrias de la caña de azúcar, que soporta su producción en trabajadores explotados y, en la mayoría de los casos, sin protección de salud o alguna otra garantía.

En el marco del paro nacional, los artistas se han presentado en muchos escenarios. Cada vez que muestran su trabajo, se enciende el voz a voz, que es el instrumento más poderoso para socializar algo. Por ese motivo, cada día les llegan más y más invitaciones.

Nunca pensamos que íbamos a tener tanta acogida. Además, es muy apropiado para el momento coyuntural que vive nuestro país. La gente se identifica con la escenificación. Toca sus sentimientos, porque los espectadores se ven reflejados.”, explica Ana Rosario Grisales.

Luis Eduardo Jiménez, el director, señala que se trata de una creación colectiva que amalgama tres técnicas complejas: simbolismo, naturalismo y expresionismo.

Para mí, que soy un periodista tradicional sin mayor entendimiento del ámbito teatral, el asunto me suena a lenguaje extraterrestre. El artista se sonríe comprensivo y me explica: “Los símbolos permiten que el auditorio se traslade a su realidad; el naturalismo abre parte a la participación de todos, sin exclusiones, y el expresionismo, lleva a que se puedan transmitir las emociones y contagiar a grandes y pequeños. Por eso sus reacciones. No es una obra tradicional, sino de avanzada”.

PEDAGOGÍA SOCIAL A TRAVÉS DEL ARTE

La semana pasada, mientras me tomaba un tinto junto a la Gobernación del Valle del Cauca, la vendedora—una mujer humilde que sobrevive del rebusque–, comentó: “Esos manifestantes sí que joden…”

Mientras saboreaba el café, sabroso, colado sin duda con talega, me tomé el trabajo de explicarle. La vendedora me miraba como si le estuviera hablando en mandarín y ella sin haber viajado jamás a China. Y debo confesarlo,  debí beberme otros dos cafés antes de hacerme entender.

Lo que han logrado los integrantes de la Casa Escénica El Teatro Vive y La Herejía Teatro, es ahorrarnos tiempo ya que explican la realidad del país de una manera maravillosa, con elementos pedagógicos sencillos, pero que dejan, en el imaginario popular, una visión panorámica sobre las razones del Paro Nacional y por qué han proseguido las movilizaciones.

La Cerdada se presentó por primera vez el 14 de mayo pasado. Una obra de las que llamamos creaciones urgentes, pues tan solo en un par de días se hizo el guion y proceso de montaje. Obviamente, lograr un montaje tan rápido, demandó muchas horas de trabajo arduo, sin mirar el reloj.”, indica Luis Eduardo Jiménez, autor del libreto y quien dirige la puesta en escena.

LOS ARTISTAS, CLAVES EN EL PARO NACIONAL

En el proceso de socialización pedagógica de qué es y para dónde va el Paro Nacional, los artistas han hecho un aporte valioso. Vendrían a ser los” intelectuales de primera línea”. Están los grafiteros, los músicos, los cuenteros, los poetas, los cantores y los teatreros, entre otros.

En este proceso, la Casa Escénica El Teatro Vive y La Herejía Teatro, del que forma parte Jhorgan Devia, juegan un papel trascendental. “La reacción de los espectadores no se hace esperar, quienes se identifican cansados de los abusos y demandas del cerdo y de su clase social que se autodenomina “gente de bien” y deciden entonces organizarse y poner fin al abuso del perro asesino que genera miedo y quien solo recibe migajas del cerdo, y ponerle fin al reinado del marrano, pues a todo cerdo le llega su día.”, precisa el artista, Devia, al referirse a la respuesta de quienes aprecian la puesta en escena de La Cerdada.

Evelyn Díaz, quien apoya todo el montaje con el maquillaje y, además, con valiosas ideas, coincide con el alcance que tiene la labor artística para crear conciencia social entre los colombianos. El arduo trabajo de estos artistas es una forma de lucha invaluable y un motor decidido que ayuda a alimentar esta jornada masiva de movilizaciones en Colombia.

Concluyo con la frase de un protagonista de la película El Origen que se estrenó en el 2010 bajo la dirección del británico, Christopher Edward Nolan: “No hay nada más poderoso y subversivo que una idea sembrada en la mente de una persona inquieta.” Y, eso precisamente, es lo que han hecho los artistas: nos han ayudado a despertar del letargo de muchos años.

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com


ppotes06/03/2021
Portada-e1622739012671.jpg

10min3800

La intransigencia del gobierno de Duque, que tiene todos los visos de ser una dictadura, ha impedido que se establezcan las negociaciones con el Comité Nacional de Paro. Hay voluntad de diálogo, pero el mal llamado “mandatario de los colombianos”, busca generar desgaste y mala imagen de los manifestantes.

Por Fernando Alexis Jiménez

Fotografías: Oliverio Montealegre y Juan Carlos Vergara

Las manifestaciones que dan solidez al Paro Nacional siguen creciendo en participación y beligerancia, sin que dejen su distintivo original: ser pacíficas. Ahora, ¿por qué persisten estas marchas? La respuesta es una sola, la negligencia del gobierno del presidente Iván Duque a sentarse a negociar.

El más reciente comunicado de los organizadores, es claro. “El gobierno nacional presentó un nuevo documento sobre garantías que deshace el preacuerdo logrado el pasado 24 de mayo, insiste en militarizar las protestas y no acepta cumplir lo establecido en la normatividad, la jurisprudencia y los estándares internacionales.” Sobre esa base, resulta imposible que cesen las manifestaciones por las calles de Cali y de Colombia.

Lea el texto completo del Comunicado haciendo Clic Aquí

Esos cinco puntos sintetizan la fundamentación para que se sigan desarrollando actividades que reflejan la inconformidad de diferentes expresiones populares. De hecho, el próximo 9 de junio nos aprestamos a una nueva jornada de protesta masiva y pacífica.

EL PUEBLO ESTÁ ENARDECIDO

Conforme pasan los días y el presidente Duque busca miles de argucias para deslegitimar el Paro y sumar civiles de las clases privilegiadas a los atentados contra los manifestantes y quienes se encuentran en los diferentes puntos de resistencia de Cali, el Valle del Cauca y del país, crece el nivel de indignación. En pocas palabras, el pueblo está enardecido.

Como bien lo dijo Francisco Maltés Tello, presidente nacional de la CUT y vocero del Comité de Paro: “Esto no tiene vuelta atrás. Vamos para adelante.” Palabras contundentes que reafirman la voluntad de la ciudadanía de seguir azotando las calles hasta tanto el gobierno nacional entre en razón. Uno de los cartelones en la marcha por la calle quinta de Cali, lo deja claro: “Si algo tiene el pueblo colombiano, es aguante para seguir resistiendo”. Esas palabras lo dicen todo.

SUGOV FIRME EN LA LUCHA

Desde que comenzó el Paro Nacional, el Sindicato Unitario de la Gobernación del Valle (SUGOV) ha hecho presencia en las calles. Y lo hacemos por varios factores: Somos del pueblo y estamos con el pueblo; segundo, estamos convencidos de que solamente la movilización lleva a generar transformaciones profundas y duraderas en el modelo económico que nos tiene oprimidos y, en tercer lugar, porque somos y seguiremos siendo un Sindicato comprometido con la defensa de la clase trabajadora.

Ha sido grato contar con la participación de un buen número de afiliados al SUGOV así como contratistas simpatizantes a nuestra organización, que acompañan a los directivos quienes le estamos poniendo el pecho a la brisa en una coyuntura como la actual.

Hemos comprometido nuestra decidida participación hasta el final, hasta que se suscriba el acuerdo con el gobierno nacional, que aspiramos, consulte las expectativas populares.

SOLIDARIDAD CON LAS DENUNCIAS DEL SUGOV

La marcha de este 2 de junio que inició en la Unidad Deportiva o Cosmocentro, como se le conoce también, concluyó en la emblemática Plazoleta de San Francisco. ¿Por qué motivo? Sencillo. Esas miles de personas que marcharon, fueron solidarias con las denuncias del SUGOV, respecto a la arbitrariedad que representa la decisión de la gobernadora, Clara Luz Roldán, de acantonar el Esmad y el ejército al interior del Palacio de San Francisco.

Esa decisión irreflexiva y, queremos pensar de buena fe, que no fue deliberada, pone en peligro la vida de nuestros compañeros de planta y contratistas, lo mismo que a los usuarios.

La dirigencia sugoviana intervino públicamente ante la multitud, recordándole a la mandataria, que el edificio es la casa de los servidores públicos y de los vallecaucanos, y por tanto, ella no debió tomar esa decisión altamente perjudicial que pasa por alto sentencias de la Corte Constitucional y aún, del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Esa denuncia del SUGOV, con la mediación del Comité Nacional de Paro, será entregada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Que se hable no solo del Valle Invencible, sino del Valle que arremete contra la población civil y expone a graves peligros, a los funcionarios.

EL ESTABLECIMIENTO QUIERE SEGUIR OPRIMIENDO AL PUEBLO

Francisco Maltés Tello, presidente de la CUT nacional, dijo que han sido justamente las movilizaciones de los colombianos, las que han impedido que el gobierno de Duque arremeta contra las clases populares con una andanada tributaria.

El dirigente obrero, quien resaltó la negligencia, resistencia y tenacidad de los caleños y vallecaucanos, resaltó que la movilización masiva continúa. El 8 de junio en conmemoración de la dolorosa masacre de estudiantes en 1954, al tiempo que el 9 de junio tendrá lugar la toma de Bogotá, que convoca expresiones populares de todos los rincones del país.

Nadie olvida la masacre contra los estudiantes. Habrá una conmemoración para decirle a la dictadura de Duque: “No pretenda seguir con una posición igual, de tierra arrasada contra quienes protestan.”

Mientras siga la lucha en las calles, el SUGOV seguirá participando para hacer resistencia y, en esa dirección, llamamos a nuestros afiliados y participantes: a resistir con berraquera y no bajar la guardia.


tripleta.jpeg

22min3820

Nos preguntamos: ¿La conciencia deja dormir a la gobernadora del Valle y al alcalde de Cali? Si duermen en paz, es porque, evidentemente y como suponemos, no tienen conciencia ni sentido social.

Por Fernando Alexis JiménezDirigente sugoviano

La solicitud de la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán, al presidente Iván Duque para que ordenara la “asistencia militar”, que en términos castizos es la militarización, deja a poco más de un día de entrar en vigencia, al menos trece muertos y más de treinta heridos. El desprestigiado alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, coincidió con la petición. Se hizo partícipe de este “golpe de estado regional”.

El argumento de la mandataria local fue bélico y sin mayor profundada. “Hago un llamado respetuoso al señor presidente de la República, Iván Duque, comandante en jefe de las Fuerzas Militares, para que despliegue toda la capacidad de la Fuerza Pública y se haga efectiva la asistencia militar para retomar el control del orden público en el departamento, siempre apegados al respeto de los derechos humanos”. Simplemente contribuyó a encender aún más a una ciudad capital, referente nacional de lucha por más de un mes, y los puntos de resistencia en diferentes municipios.

De hecho, ella ha mantenido agentes del Escuadrón Móvil Anti Disturbios—Esmadacantonados al interior del edificio donde gobierna, sin importarle que haya ciudadanos que realizan diligencias y funcionarios públicos cumpliendo su horario. Pasó por alto jurisprudencia alrededor de la no permanencia de la fuerza pública en medio de un conflicto, en aquellos espacios donde hay población civil, ni tampoco los postulados del Derecho Internacional Humanitario.

La militarización del Valle del Cauca abre las compuertas para que se comentan arbitrariedades.

Al disponer que los militares se desplegaran en la región, tanto la gobernadora como el alcalde, abrieron las compuertas para que, mediante acciones represivas, se buscara ahogar la protesta social y, de paso, se legitimara todo tipo de represión.

Claro que no es nada que debiera sorprender, porque para impedir el ingreso de indígenas del vecino departamento del Cauca y el arribo de una caravana nacional de solidaridad con Cali, ordenó el cierre de fronteras.

HORAS DE TERROR

El diario colombiano El Tiempo, advirtió que, tras la implementación de la mal llamada asistencia militar, Cali y el Valle del Cauca vivieron horas de terror. No era para menos.

En uno de los apartes de la nota, los periodistas señalan:  “… algunos ciudadanos temían por los manifestantes por lo ocurrido horas antes cerca de la Universidad del Valle y en el barrio Ciudad Jardín, donde además hubo daños estructurales con un incendio en las instalaciones del Icetex. Sin embargo, hombres que portaban armas con silenciador llegaron a ese sector de la calle 4B con Quinta y dispararon contra la multitud.  Los Bomberos reportaron la situación a las 8:04 de la noche, al indicar que al sitio se dirigió una ambulancia con dos paramédicos. Al llegar encontraron a tres personas sangrando.”

Según organizaciones indígenas, Sebastián Jacanamejoy fue supuestamente asesinado por civiles armados en Cali.

En un comunicado que se viralizó, varios líderes sociales e indígenas, expresaron su angustia e impotencia, por encontrarse en estado de indefensión:

Esta jornada fue una de las peores vividas desde que inició el Paro Nacional. En los puntos de Univalle y Melendez, las comunidades indígenas de Cali, que manifestábamos, en unión, alegría con nuestra música propia, con nuestra danza. Nos encontrábamos grupos de los diez cabildos de la ciudad. La fuerza pública arremetió en contra nuestra, sin importar que había niños, adultos mayores y mujeres, simplemente por qué el presidente Duque había llegado a la ciudad a reunirse con gente de bien, como llaman a los empresarios. Y fue Duque quien dio la orden de arremeter contra nosotros.” Acompañaron su denuncia con imágenes que no se publican para guardar su seguridad.

Pero no contentos con cometer arbitrariedades, los agentes del mal llamado orden, arremetieron con más fuerza, como prosigue el relato: “Asesinaron a nuestro hermano indígena, Sebastián Jacanamijoy, estudiante de Univalle, del cabildo indígena Inga de Cali, danzante, médico tradicional y un joven que nos dió ejemplo de lucha durante todo este tiempo. Así mismo hirieron gravemente a Izan David Imbachi, hijo del Consejero de Cultura Municipal (suplente) Leonardo Imbachi, un joven artista, músico, cantante, compositor, estudiante, intérprete de la Chirimía. Él intentó calmar la tensión que se vivía en el lugar.”

Las medidas arbitrarias del gobierno nacional no acallan la disposición popular a seguir luchando.

En diferentes puntos de la capital vallecaucana por espacio de varias horas se ha escuchado el sobrevuelo de helicópteros, disparos y la gritería de jóvenes que huyen ante los ataques. Estas denuncias ya se elevaron ante las diferentes instancias y organizaciones de derechos humanos. Se esperan resultados que evidencien de qué manera, masacrar, herir y hasta torturar, ha sido la respuesta del gobierno del presidente Duque frente a la protesta social.

DESMOVILIZAR EL PARO A SANGRE Y FUEGO

El objetivo del presidente Iván Duque, quien definitivamente mostró a Colombia y al mundo que el Paro Nacional le quedó grande y por eso se niega a negociar con los organizadores, es frenar las expresiones de inconformidad a sangre y fuego.

Una vez más, tanto la gobernadora, Clara Luz Roldán como el alcalde, Jorge Iván Ospina, incurren en desaciertos al pedir la militarización del territorio.

No de otra manera se explica que se haya aliado con la gobernadora del Valle del Cauca y el alcalde de Cali, para convertir el Departamento y su cuidad capital, en piloto nacional de acciones represivas para acallar las voces de quienes protestan.

Contrario a lo que espera, millares de personas han decidido desafiar la política represiva del establecimiento y siguen saliendo a las calles. Los muertos que todavía permanecen en la morgue sin identificar y las decenas de heridos, parecen convertirse en semillas de rebeldía cívica y pacífica que afloran por todas partes.

Por supuesto, hay críticos a favor del gobierno nacional. Los que siempre han tenido, los que experimentan miopía crónica y desconocen qué pasa en Colombia porque gozan de los privilegios que no tienen millares de personas.

Son un grupúsculo como lo evidencia el recorrido que hizo el mandatario por las calles de Cali. Los ricos de la llamada Ciudad Balín (antes Ciudad Jardín) en alusión al ataque que hicieron a los indígenas en esa zona, lo avivaron. Cuando fue ante comerciantes, lo abuchearon y le animaron a escuchar a los jóvenes en los diferentes puntos de resistencia. En esencia, su presencia no fue bien recibida por las reacciones encontradas, como lo expresara una nota del diario El Espectador.

Con una realidad como estas, ante la certeza de que la presencia militar proseguirá en Cali y el Valle del Cauca, no cabe menos que preguntarse si la conciencia—si es que la tienen—deja dormir en paz a la gobernadora, Clara Luz Roldán y al alcalde, Jorge Iván Ospina.

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com

NOTA IMPORTANTE: El presente artículo refleja la opinión de su autor, quien se hace responsable por el contenido, consciente de que sus planteamientos, no necesariamente interpretan el pensamiento político-sindical del movimiento sugoviano.

La protesta social continúa en el Valle del Cauca y Colombia.

Portada-3.jpg

10min5070

La esencia de la pacificidad de las manifestaciones es innegable. Un asunto distinto es que las manifestaciones han sido infiltradas. Jamás se validará el vandalismo, venga de donde venga, como mecanismo de expresión de la inconformidad. Desde el SUGOV, le apostamos a marchar en paz.

Por Fernando Alexis Jiménez – Dirigente sugoviano.

Las movilizaciones que se han desarrollado desde el 28 de abril, cuando inició el Paro Nacional, están marcadas en su mayoría por un distintivo: su carácter pacífico. Desde un comienzo, ese fue el espíritu que animó al Comité Nacional de Paro. Y bajo ese convencimiento, los dirigentes, afiliados y simpatizantes del Sindicato Unitario de la Gobernación del Valle del Cauca—SUGOV–, hemos participado de las marchas.

Nuestra presencia ha sido comprometida, conscientes que protestar es un derecho constitucional al que no vamos a renunciar y, en esa dirección, ningún colombiano debería eximirse de salir a las calles, a expresar su inconformidad.

En todos los escenarios el SUGOV ha reafirmado su compromiso con la protesta social, pero en paz.

ESTIGMATIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL

Jamás se validará el vandalismo, venga de donde venga, como mecanismo de expresión de la inconformidad. Y se plantea así, porque aquí nadie puede afirmar a ciencia cierta que los encapuchados que vandalizan, sean cercanos al Paro. Bien podrían provenir de las fuerzas oscuras interesadas en la desestabilización del país.

No es algo nuevo. El sabotaje a las concentraciones populares es una estrategia mundial enseñada por las escuelas norteamericanas de inteligencia donde se preparan las fuerzas policiales de primera línea, de todos los países, incluso de Colombia.

Cuando se quema una estación de transporte, un vehículo, se agrede a un agente del orden o se atenta contra un civil, lo que se desvirtúa es el procedimiento de la protesta social. ¿A quién más que al propio establecimiento podría interesarle esto? Un punto de reflexión que no podemos pasar por alto.

TOQUE DE QUEDA EN EL VALLE DEL CAUCA Y SOLICITUD DE MILITARIZACIÓN

En ningún conflicto social la militarización es el camino. Está probado. Ordenar la presencia de este tipo de fuerzas, lo que desencadena son brotes de violencia y una licencia tácita para que se produzcan desmanes contra la población civil

La declaratoria del toque de queda en los 40 municipios y los Distritos de Cali y Buenaventura a partir de las 7:00 pm, de este viernes 28 de mayo, y la solicitud de la Gobernadora, Clara Luz Roldán, al presidente Duque para que genere asistencia militar (militarización en términos castizos), enrarece el ambiente en la región. 

La mandataria argumentó: “Hago un llamado respetuoso al señor presidente de la República, Iván Duque, para que, como comandante en jefe de las Fuerzas Militares, despliegue toda la capacidad de nuestra Fuerza Pública y se haga efectiva la asistencia militar para retomar el control del orden público en el departamento, siempre apegados al respeto de los Derechos Humanos

Esto, por supuesto, va en contravía de lo que está solicitando el Comité Nacional del Paro, que es justamente la solicitud de desmilitarización y que se brinden garantías para la protesta. Algo distinto, lo que hace es levantar barreras para el diálogo. Y eso es preocupante, porque desde el SUGOV somos proclives a que se abran puertas al entendimiento, no el nuevo escenario que vemos ahora.

NUESTRO ANHELO: EL DIÁLOGO Y NO UNA RÉPLICA DE LA LARGA NOCHE

En Chile, a mediados de los setenta, se hizo famosa la larga noche. Aludía al control represivo ejercido por los militares sobre el país. Al amparo de sus facultades, no solo se extralimitaron, sino que promovieron desapariciones, ejecutorias sumarias y torturas. Esa larga noche no la olvidarán ni los chilenos, ni el mundo, ni la historia. 

Porque abogamos por el diálogo en un marco civilizado, en paz, llamamos a que se reconsidere esa decisión. En este planteamiento estamos en consonancia con lo que plantea el Comité Nacional del Paro.  Militarizar puede conducir a una larga noche que no soportaría Colombia, salvo que se avivaran más la inconformidad, confrontaciones innecesarias y sangrientas, y motivos de responder. Ese bien puede ser el catalizador de una guerra civil que nadie quiere. Y eso no es precisamente lo que espera un pueblo sufrido como el nuestro. 

Esa la larga noche se replicó en Nicaragua, El Salvador, Argentina, Bolivia y en Colombia, después del Paro de Septiembre de 1977. Se ordenaron allanamientos sin que mediara ninguna justificación, se judicializó a sindicalistas y desaparecieron sinnúmero de líderes sociales. 

Lo que resta es el desescalonamiento de esta situación. ¿Quién debe dar el paso? El presidente Duque, quien se ha negado sistemáticamente a refrendar los protocolos que garanticen la protesta social para emprender las siete meses propuestas por el Comité Nacional del Paro, así como permitir la veeduría de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El pueblo está dispuesto, pero necesitamos de un presidente que deje la arrogancia y se disponga a concertar… Es la única salida de la encrucijada…

NOTA IMPORTANTE: El presente artículo refleja la opinión de su autor, quien se hace responsable por el contenido, consciente de que sus planteamientos, no necesariamente interpretan el pensamiento político-sindical del movimiento sugoviano. El autor agradece al compañero, Juan Carlos Vergara, por haberle facilitado las fotografías.


Portada-2.jpg

7min2730

Fuerza policial impidió oportuno avance de las más de doscientas personas provenientes desde diferentes lugares del país. Cerrar fronteras fue una decisión equivocada de la Administración Departamental. Por fin, se abrió la posibilidad de avanzar.

Por Fernando Alexis Jiménez – Dirigente sugoviano

El día un poco nublado. Sabroso. Como siempre, cuando uno sale y se encuentra con ese despertar vallecaucano y dice: “Hoy nos va bien”. Es la actitud con la que salimos a las marchas. Con expectativas, con alegría. Y la espera de la Caravana de la Solidaridad que arribaba a Cali para recorrer los puntos de resistencia, no era para menos.

Ya tengo listo el sonido. Atronador. Se va a escuchar hasta en Yumbo”, Rómulo en la línea. Ring. Otra llamada: “Ya vamos en la buseta, recogiendo la gente”. Gicella. Organizada, cuidadosa en cada detalle. “Como la mamá de los pollitos”, sugiere Álvaro, quien se ha convertido en un referente. Marcha a pesar de ciertas dificultades de salud. Los sugovianos activos, dispuestos a concentrarnos en el Puente de Sameco. Lo de siempre; el agua, los refrigerios, los pendones para los vehículos, todo. Detrás de la participación en una movilización siempre hay mucho camello.

Y ya sobre la marcha, la noticia: la Caravana de la Solidaridad fue retenida en San Pedro, atendiendo la orden de la Gobernadora, Clara Luz Roldán, de cerrar fronteras. Una decisión equivocada, como la de meter al Esmad al edificio de la Gobernación y de la Asamblea Departamental.

Caravana de la Solidaridad
Los estaba esperando pero la fuerza policial. Una situación incómoda que pudo evitarse, de no cerrar fronteras en el Valle del Cauca, como lo dispuso la Gobernadora, Clara Luz Roldán.
El recibimiento a la Caravana lo hizo el Esmad. Desconocieron que se trataba de una movilización pacífica.

LA CARANAVA EN EL PUENTE DE TODOS LOS SANTOS, EN SAN PEDRO

Los docentes y dirigentes sindicales de Cundinamarca, Bogotá, Tolima, Risaralda, y Quindío en sus vehículos, se concentraron en Armenia de camino a Cali, constituida en referente nacional de lucha dentro del Paro Nacional. No obstante, en el centro del Valle del Cauca, tuvieron su primer tropiezo.  Hacia las 10:00 p.m., el paso de los buses y automóviles fue detenido por la Policía Nacional.

Luz Stella León, miembro de la junta directiva del Sindicato de Trabajadores de la Educación del Quindío, Suteq, lo explicó: “Encontramos una camioneta de la Policía atravesada con unas motos. Descendimos de los carros y buses y lo que se nos informa es que había una orden presidencial que la Gobernadora del Valle estaba haciendo cumplir y era evitar el ingreso de la caravana“.

Fue necesaria la intervención del presidente nacional de la CUT, Francisco Maltés Tello, para que se permitiera la continuidad de la movilización. “En eso insistimos siempre y aún ahora en los diálogos previos con el gobierno del presidente Duque, y es que se nos brinden garantías para el ejercicio de la protesta social“, dijo en diálogo con el Portal informativo del SUGOV.

Los dejamos con valiosas imágenes de la participación sugoviana en este evento…

Rómulo, como siempre, atento al sonido en el Móvil de la Resistencia Sugoviana…
Sindicato Sugov
Como siempre, los sugovianos con los tenis puestos… listos a marchar…
Los compañeros en Sameco, firmes y en resistencia.
Los compañeros indígenas, como siempre, al pie del cañón, firmes en la lucha
Aquí en el recibimiento de la Caravana de la Solidad por Cali

ppotes05/25/2021
M64SGTBWSNGH3CZNL6QSQIRMRQ.jpeg

5min3090

Los jóvenes en Puerto Resistencia, están arriesgando su vida porque creen en un nuevo país, con oportunidades para todos. Tributo de reconocimiento a su valerosidad. ¿La razón? Jamás han tenido nada, no tienen ahora nada que perder. Por primera vez están siendo vistos y el país se está enterando de que existen.

Por Vanessa de la Torre Sanclemente 

Una olla que hierve al calor de la leña. Velas que alumbran por los que ya no están. Nombres escritos con pintura blanca sobre el piso roto de cemento. Libros donados por unos, que agarran libremente otros.
Llantas ardiendo. Huele a quemado, a droga, a chorizo, a todo. Unos cantan. Otros observan. Es un ambiente extraño, festivo, familiar y peligroso al mismo tiempo.

En una especie de tarima improvisada, un grupo de jóvenes – no es posible contarlos porque no se pueden mirar detalladamente- custodian la plaza y a su gente. Están totalmente cubiertos, encapuchados, con cascos de construcción en la cabeza, gafas y cámaras aislantes. Parecen salidos de una película. Son los de la “primera línea”.

Es Puerto Resistencia, punto de acceso al Distrito de Aguablanca. El bastión de los que para unos son vándalos y para otros, héroes. Cuentan los vecinos que el pasado 28 de abril en ese lugar, un muchacho de 17 años, Marcelo Agredo, le pegó una patada a un policía que estaba en una moto y como respuesta recibió dos tiros en la espalda que acabaron con su vida.

También, a las pocas horas, murió otro chico, Jeirson García, de 13 años, en circunstancias similares. Entonces, el barrio se llenó de dolor y solidaridad y los chicos que nunca tuvieron una oportunidad distinta a la delincuencia, recopilaron ese abandono, ese descontento.

Bloquearon las entradas, se enfrentaron como nunca a la policía, quemaron un CAI y se volvieron la autoridad. Desde entonces nadie, sin permiso de los de la “primera línea”, entra a Puerto Resistencia.

Con mi equipo de Caracol Radio transmitimos el programa que dirijo desde las esquinas de ese lugar, tratando de escuchar a esos jóvenes maltrechos y abandonados que tienen incendiada a Cali.

El mensaje fue unánime: jamás han tenido nada, no tienen ahora nada que perder. Por primera vez están siendo vistos y el país se está enterando de que existen.

Los cuidan las madres, amigas, tías y vecinas que confían en que gracias a su determinación -aunque sea tan violenta- el destino de un millón de personas que viven en Aguablanca, esta vez podría cambiar.

Adjudicarle exclusivamente a grupos delincuenciales la explosión social que se está viviendo en Cali es demasiado básico, elemental. Toca, si o si, hablar, negociar, dar, reinventar y apagar los odios con solidaridad, educación y oportunidades laborales.

Lo grave es que esto no parece haberse entendido y escasea el liderazgo capaz de hacerlo.

 Sigue en Twitter @vanedelatorre

NOTA IMPORTANTE: Las opiniones expresadas en el presente artículo reflejan el pensamiento de su autora y no necesariamente representan la posición político-sindical del movimiento sugoviano.



Nosotros

El Sindicato Unitario de la Gobernación del Valle del Cauca-Diverso pero Unitario, es una Organización Sindical de Industria y/o rama de actividad económica de primer grado y mixta, que tiene en su seno a Servidores Públicos adscritos en los Niveles Central-Descentralizado, EICES-ESES-de Nivel Dptal. y Funcionaros de Educación planta FODE .


CONTÁCTENOS

LLAMENOS


  • Registro Sindical No. 00002597 de Noviembre 2 de 2010
  • Nit: 900393920-1


Suscripción


    Categorias