SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACI脫N DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 26 Sep, 2022

Nacional

ppotes05/08/2022
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Las m谩gicas selvas del departamento de Choc贸 se convirtieron en la peor trampa para una columna guerrillera que desembarc贸 all铆 proveniente de la isla de Cuba en marzo de 1981. Esa aventura concluy贸 con la desaparici贸n a manos del Ej茅rcito Nacional de 35 de sus integrantes. El escritor Dar铆o Villamizar recuper贸 esa historia.

Publicado originalmente en el Portal Verdad Abierta


El 6 de febrero de 1981 un grupo de 40 guerrilleros del Movimiento 19 Abril (M-19) lleg贸 a las playas de la Ensenada de Utr铆a en la zona media del departamento de Choc贸. Ven铆an de recibir instrucci贸n militar y pol铆tica en Cuba, y se aprestaban a iniciar una larga caminata entre la manigua para alcanzar las estribaciones de la cordillera Occidental, en l铆mites con Antioquia y Risaralda.

Ninguno de los que viaj贸 desde la isla del Caribe conoc铆a con detalle la regi贸n. Eso s铆, los animaba el esp铆ritu insurgente, 鈥渓as ganas de echar pa鈥檒ante鈥 y buscar a trav茅s de las armas un camino para un mejor pa铆s, estimulados por el triunfo de la revoluci贸n sandinista en Nicaragua. Pero eso no ser铆a suficiente.

Entre ese grupo de combatientes del M-19 ven铆a Carmenza Cardona Londo帽o, m谩s conocida en el pa铆s como 鈥楲a Chiqui鈥, una medi谩tica guerrillera que condujo las negociaciones con el gobierno del entonces presidente Julio Cesar Turbay Ayala (1978-1982) luego de la toma de ese grupo subversivo a la Embajada de Rep煤blica Dominicana en Bogot谩 el 27 de febrero de 1980 para canjear a los diplom谩ticos por presos pol铆ticos.

Dar铆o Villamizar, escritor y ex militante del M-19, autor de un episodio desconocido del M-19 en el Choc贸

Tras unas prolongadas negociaciones, que concluyeron el 27 de abril de ese a帽o, el comando del M-19 entreg贸 a los funcionarios y, a cambio, los guerrilleros fueron enviados a Cuba. Varios de ellos regresar铆an un a帽o despu茅s al pa铆s, armados y preparados para continuar la guerra, pero se enfrentaron a la selva chocona, las comunidades ind铆genas y a las tropas del Ej茅rcito. Entre todos ellos doblegaron, sin misericordia, el esp铆ritu insurgente tres meses despu茅s de aquel desembarco.

La tragedia se avizor贸 desde el segundo d铆a del desembarco: 鈥淓n estos momentos comenzaron a perfilarse los errores que se cometieron en la organizaci贸n de este trabajo.聽 No hab铆a comida, ni siquiera sal, no hab铆a pl谩sticos suficientes ni medicamentos, no existi贸 un campamento apropiado ni caminos ni informaci贸n de la zona鈥, escribi贸 luego Ventura D铆az, uno de los guerrilleros inmerso en aquella aventura y quien sobrevivi贸 a aquella singular marcha, junto con otro de sus compa帽eros.

Ese profundo drama contrast贸 con las nuevas percepciones de la situaci贸n del pa铆s que con juicio consignaba 鈥楲a Chiqui鈥 en su diario a medida que avanzaban en la cerrada manigua chocoana. El 18 de abril, s谩bado, escribi贸: 鈥淵o veo ya lejos la camioneta donde hice la negociaci贸n, la concepci贸n de la guerra ha variado mucho en este a帽o, no es con di谩logos que ganaremos la guerra, es al calor de las balas y hombro a hombro con el pueblo鈥.

Pero los cambios tambi茅n estaban del lado del gobierno nacional y de sus Fuerzas Armadas, que se hab铆an modernizado, eran m谩s eficaces y no escatimaban recursos ni las frenaban las normas del respeto a los derechos humanos para combatir la insurgencia, como lo hizo en la selva chocoana.

Esa tragedia a煤n contin煤a para las familias de los insurgentes, pues 35 de ellos, 鈥楲a Chiqui鈥 incluida, contin煤an desaparecidos luego de ejecutada la Operaci贸n C贸rdova por tropas de la VIII Brigada del Ej茅rcito. De hecho, la Unidad de B煤squeda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), creada bajo el Acuerdo de Paz firmado entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las Farc, dispuso desde 2019 un plan de b煤squeda de los restos de esos excombatientes, sin que se conozcan p煤blicamente resultado alguno.

Entrega de armas por parte del M-19, en una etapa en que le cre贸 a los gestos de paz del gobierno nacional. En la gr谩fica el comandante Carlos Pizarro Le贸ngomez – Foto Revista Semana

De lo ocurrido en la manigua chocoana se ocupa el nuevo libro de Dar铆o Villamizar, escritor y exintegrante del M-19, titulado聽鈥淐r贸nica de una guerrilla perdida: la historia in茅dita de la columna del M-19 que desapareci贸 en la selva del Choch贸鈥聽(Penguin Random House Grupo Editorial, 2022), que fue presentado el pasado viernes en la Feria Internacional del Libro de Bogot谩 (FILBO).

VerdadAbierta.com abord贸 a Villamizar un d铆a antes de su presentaci贸n en la FILBO para hablar de las sensaciones que le ha dejado rastrear y escribir estos sucesos, as铆 como de sus principales protagonistas y sus consecuencias. Advirti贸 que 鈥渆s una historia triste, de muerte, de desapariciones鈥.

La guerrilla del M-19, de naturaleza principalmente urbana, tuvo una gran acogida entre la juventud. En el centro de la fotograf铆a la legendaria guerrillera “La Chiqui”.

Revisi贸n de los hechos

VerdadAbierta.com (VA): Las historias de la insurgencia armada est谩n muy desvalorizadas en el pa铆s y en buena parte de Am茅rica Latina. 驴Por qu茅 arriesgarse con una cr贸nica sobre hechos ocurridos hace cuatro d茅cadas?

Dar铆o Villamizar (DV):聽Tienes raz贸n, estos no son temas de todos los d铆as ni de todas las horas, son temas que han ido pasando un poco. Yo me lo explico en la medida que el conflicto pol铆tico armado ha ido decreciendo, ya no hay la intensidad de los a帽os ochenta; sin embargo, 茅stas siguen siendo historias desconocidas.

F铆jate que esta cr贸nica lo que cuenta es eso: una historia que ocurri贸 hace mucho tiempo, pero de la cual se sabe poco; incluso, quienes hac铆amos parte del M-19 no conoc铆amos esa historia. Ten铆amos unas referencias muy generales, de qu茅 mandos o de qu茅 personas hab铆an muerto ah铆 o estaban desaparecidas, cu谩l era la intenci贸n general de esa operaci贸n, pero no ten铆amos el detalle que, finalmente, se pudo consignar en el libro.

Yo creo que esa es una de las razones fundamentales: dar a conocer estas historias, que no se pierdan y, sobre todo, historias de personas como 鈥楲a Chiqui鈥, que fue una mujer emblem谩tica para la guerrilla en Colombia y que muy poco se supo de su final. Ella misma nos deja ver en el diario que escribi贸 c贸mo fueron esas tristes semanas de 1981.

VA: 驴La informaci贸n en el M-19 era tan compartimentada que ese suceso no fue revelado en su momento en la organizaci贸n?

DV:聽La informaci贸n se conoci贸, b谩sicamente, por la prensa, pero la informaci贸n era compartimentada; adem谩s de eso, se suced铆an acciones tras acciones, entonces casi que de inmediato vino una acci贸n muy grande, la del Karina, el barco que quiso entrar por el Pac铆fico y que fue hundido por la Armada. Esa fue una operaci贸n que ocurri贸 dos meses despu茅s de los sucesos del Choc贸.

Entonces una operaci贸n iba opacando otra operaci贸n, y no eran muchos los espacios para discutir esto que estaba ocurriendo. Por decirte que la siguiente reuni贸n grande despu茅s de estos sucesos fue en 1982. Antes no hubo otros momentos para discutir, para pensar, para analizar qu茅 era lo que estaba ocurriendo.

Al caribe帽o, Jaime B谩teman Cay贸n, se atribuye el ser uno de los fundadores de la guerrilla urbana del M-19, inspirada en la legendaria insurgencia de los tupamaros.

VA: A trav茅s de la tragedia que vive la columna de guerrilleros que desembarc贸 en las playas choconas, se percibe una dirigencia desconectada de la realidad de los territorios, de las comunidades. 驴Es as铆?

DV:聽Hubo una sobrevaloraci贸n de la fuerza. Pretender que 40 combatientes atraviesen esa selva profunda como es el Choc贸 en unas condiciones de m铆nimos o casi nulos apoyos de comunidades era un desprop贸sito por decir lo menos. Creo que no hubo un estudio previo de las condiciones pol铆ticas, econ贸micas y sociales de la regi贸n. Y no se cont贸 con unos apoyos suficientes para hacer esa traves铆a.

Listado de desembarcados en la Ensenada de Utr铆a

VA: 驴Podemos concluir entonces que fue una operaci贸n improvisada?

DA:聽Yo creo que ah铆 s铆 hay improvisaci贸n y aparte de eso tambi茅n creo que hay mucho voluntarismo, mucho af谩n de hacer las cosas. En alguna parte del libro digo que la 茅poca era casi una consigna de dos palabras: 鈥淗谩gale, compa帽ero鈥. Y significaba seguir para adelante, pese a las dificultades y a las contingencias que se estaban presentando, para lograr los prop贸sitos que se ten铆an.

Todo eso se sintetiza en una palabra, voluntarismo, que fue un elemento que domin贸 por un largo tiempo el accionar del M-19.

En esta camioneta van se realizaron por m谩s de cincuenta d铆as, las negociaciones entre el gobierno nacional y el M1-9 en cabeza de la legendaria “Chiqui”, cuyo nombre real era Carmenza Cardona Londo帽o.

VA: En un aparte del libro, uno de los guerrilleros que desert贸 de aquella operaci贸n calific贸 al M-19 de oportunista, inmediatista, socialdem贸crata y aventurero. 驴Est谩 de acuerdo con esa descripci贸n?

DV:聽Yo no la comparto. Tal vez lo 煤nico que compartir铆a de esa afirmaci贸n, de esas cuatro categor铆as, dig谩moslo as铆, es la de socialdem贸crata porque el M-19, a partir de 1980, empieza a identificarse con esa corriente pol铆tica que ten铆a much铆sima fuerza en ese momento en el mundo.

Pero las otras no lo comparto. Por supuesto que hubo momentos de improvisaci贸n, de falta de planeaci贸n, de excesiva confianza en la propia fuerza, pero de ah铆 de catalogar a la organizaci贸n y a la dirigencia como oportunista es un concepto que no comparto.

VA: En algunos apartes de su libro se perciben algunas acciones del M-19 como ingenuas. 驴Considera que el M-19 fue una guerrilla ingenua?

DV:聽Si, puede ser ingenuidad.聽 Yo creo que esa excesiva confianza en la propia fuerza tiene un trasfondo de ingenuidad. Creo que desconocer los avances los avances que ten铆a la Fuerza P煤blica tambi茅n es un poco de ingenuidad.

Pero tambi茅n tenemos que partir de una realidad muy concreta y es que est谩bamos viviendo bajo el Estatuto de Seguridad, un periodo muy complejo para el pa铆s, donde el respeto a los derechos humanos fue m铆nimo; qu茅 no decir del respeto a los combatientes. No hab铆a una situaci贸n favorable para actuar de otra manera.

Te aceptar铆a lo de la ingenuidad, pero dentro de esas categorizaciones. Pero no era una ingenuidad que buscara perjudicar a la organizaci贸n. La palabra oportunismo si creo que tiene mucho de eso, satisfacer un inter茅s personal o grupista.

Una escena dolorosa para Colombia: el gobierno se neg贸 a entrar en di谩logo con la guerrilla del M-19 y prefiri贸 sacrificar la vida de decenas de civiles.

VA: Una vez concluida su cr贸nica, 驴cambi贸 en algo su percepci贸n sobre Jaime Bateman, el m谩ximo dirigente del M-19 en aquellos a帽os?

DV:聽Yo creo que 茅l pudo haber hecho m谩s en ese momento, pudo haber profundizado una reflexi贸n, pudo haber analizado y haber avanzado en una autocr铆tica. Claro, decir esto m谩s de 40 a帽os despu茅s es muy sencillo, pero creo que s铆 era necesario que el M-19 hubiera ordenado muchos m谩s espacios de mayor discusi贸n y deliberaci贸n.

Ahora hab铆a una situaci贸n que tambi茅n dificultada todo. La organizaci贸n estaba estructuralmente incompleta. La cabeza la hab铆a pr谩cticamente arrancado. Todos los miembros del Comando Superior y muchos de la Direcci贸n Nacional estaban presos. Y hab铆an pasado por detenciones arbitrarias, por la tortura. El 煤nico del Comando Superior que estaba libre era Jaime Bateman, quien estaba dirigiendo una organizaci贸n en condiciones bastante precarias de acompa帽amiento. Eso tambi茅n puede explicar un poco las dificultades y las incongruencias.

Hubo mandos que asumieron tareas para las cuales no estaban preparados porque otros mandos mejor preparados y con mayor formaci贸n estaban presos.

VA: Para aquella 茅poca de los hechos, 驴cu谩l era su funci贸n en la estructura del M-19?

DV:聽En 1981 estaba fuera del pa铆s, estaba haciendo lo que nosotros llam谩bamos trabajo internacional, que era un trabajo amplio, abierto y tambi茅n clandestino. Yo estaba en Ecuador, eso no es un secreto, porque en alguna oportunidad me detuvieron y, por supuesto, que eso se conoci贸.

Jaime B谩teman Cay贸n, antes de morir en un accidente a茅reo, le propuso al gobierno nacional avanzar hacia la concresi贸n de una paz dialogada.

鈥淪olidaridad鈥 de Cuba y Panam谩

VA: Su cr贸nica deja muy claro el papel que los gobiernos de Cuba, con los hermanos Castro a la cabeza, y Panam谩, con Omar Torrijos, tuvieron un papel clave en la operaci贸n que llev贸 a los 40 combatientes a la Ensenada de Utr铆a. 驴Qu茅 an谩lisis hace al respecto?

DV:聽Esas situaciones se ve铆an como solidarias. Estamos hablando de 1980, 1981: hab铆a triunfado la revoluci贸n sandinista en Nicaragua (1979) y era un momento de m谩ximo avance de las fuerzas revolucionarias en Centroam茅rica. Es decir, hab铆a toda una euforia en favor de la lucha armada, eso no se puede negar.

De manera que ese apoyo cubano con relaci贸n a la capacitaci贸n militar se ve铆a como parte del internacionalismo, como la solidaridad que ellos, por el hecho de ser una revoluci贸n avanzada, brindaban a los movimientos revolucionarios de Am茅rica Latina. No fue s贸lo al M-19, sino a much铆simas organizaciones del continente y de otros continentes.

Y con relaci贸n a Panam谩 dir铆a lo mismo, estaba a la cabeza del gobierno Omar Torrijos, un militar nacionalista, revolucionario, que hab铆a logrado que el canal transoce谩nico pasara a manos paname帽as; adem谩s, y, adem谩s, ten铆a una preocupaci贸n por la paz en Colombia.

VA: 驴Y c贸mo ese inter茅s de Torrijos se articulaba con las operaciones del M-19?

DV:聽Estamos en 1981, y para ese momento la organizaci贸n hab铆a hecho propuestas relacionadas con la posibilidad de una negociaci贸n pol铆tica del conflicto. Jaime Bateman, durante la toma de la Embajada de Rep煤blica Dominicana hab铆a escrito una propuesta de paz.

De manera que el M-19 buscaba con estas acciones del Choc贸, Nari帽o y Putumayo, acortar los tiempos de la guerra, hab铆a las condiciones para seguir cabalgando sobre una propuesta de paz y en eso se mantuvo durante la d茅cada de los a帽os ochenta hasta lograr la paz en el noventa.

VA: Con la creaci贸n de la Comisi贸n de Esclarecimiento de la Verdad, 驴usted cree que ambos pa铆ses, como Estados, deber铆an aportar algo al respecto de ese tipo de apoyos a la insurgencia colombiana?

DV:聽No s茅 si la Comisi贸n de la Verdad ha avanzado en ese sentido, pero creo que parte de la verdad y de las inc贸gnitas que todav铆a existen sobre el conflicto est谩n en esos pa铆ses. De hecho, los cubanos en una 茅poca tuvieron unos archivos muy organizados de todas sus actividades, no los dejaban ver, pero ten铆an registros de lo que hac铆an, de qui茅nes, c贸mo, d贸nde, con qui茅n y por qu茅, s铆 lo ten铆an. Verlos ser铆a un gesto para alcanzar una verdad m谩s integral de lo ocurrido en Colombia.

La retoma del Palacio de Justicia por parte del ej茅rcito, llev贸 a que civiles fueran literalmente sujetos a “ejecuciones sumariales” por considerarlos cercanos al M-19.

En busca de los cuerpos

VA: 驴Cu谩l es su valoraci贸n sobre el comportamiento del Ej茅rcito en la persecuci贸n, eliminaci贸n y desaparici贸n de los combatientes del M-19 en Choc贸?

DV:聽El Ej茅rcito actu贸 en esta operaci贸n como estaba actuando en muchas otras actividades antisubversivas, sin ning煤n miramiento a los derechos humanos. Recordemos que estaba vigente el Estatuto de Seguridad, bajo el cual las Fuerzas Armadas ten铆an un visto bueno para sus actuaciones.

Recordemos tambi茅n que organismos internacionales como al Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos y Amnist铆a Internacional estuvieron atentos al desarrollo de las violaciones a los derechos humanos en Colombia.

Este es un caso de desaparici贸n forzosa, de los 40 combatientes que llegaron a la Ensenada de Utr铆a 35 est谩n desaparecidos. El hecho ha sido conocido por la UBPD, que ha hecho varias misiones de prospecci贸n. Creo que todav铆a hay una gran parte de la verdad de lo que ocurri贸 que est谩 por resolverse y puede resolverse por la v铆a de la localizaci贸n de los cuerpos de las personas que se encuentran desaparecidas.

VA: 驴Habr谩 militares activos, o por lo menos vivos y ya retirados, que puedan saber de esa operaci贸n y de lo ocurrido con los combatientes?

DV:聽Yo estuve tanteando por esos lados y no tengo informaci贸n directa de personas que hayan participado en los sucesos.

VA: 驴Su libro tiene alg煤n mensaje para el Ej茅rcito?

DV:聽S茅 que varios oficiales en servicio activo o en retiro han le铆do el libro, y claro, en el fondo lo que quisi茅ramos todos es que de parte del Ej茅rcito se diera la mayor informaci贸n posible. Casos como el que relato de la familia Monta帽a Sanabria, en la que nueve personas de esa familia estuvieron comprometidas en estos hechos de parte de la guerrilla. Son familias que a煤n est谩n esperando conocer a fondo la verdad de lo que ocurri贸.

VA: 驴Cu谩l ha sido la tarea de la UBPD en este caso?

DV:聽La Unidad de B煤squeda ha hecho su tarea en distintas partes del territorio, pero no ha tenido resultados exitosos, de manera que no hay ninguna evidencia a煤n.

Ejercicio de memoria

En la gr谩fica el escritor Dar铆o Villamizar. Vivi贸 las mejores 茅pocas de lucha del M-19, seg煤n lo relata.

VA: En medio de los hechos de hace cuatro d茅cadas y ahora en la b煤squeda de los restos est谩n las comunidades afros e ind铆genas del Choc贸. 驴En el desarrollo de su investigaci贸n, tuvo la oportunidad de hablar con algunos de sus voceros o voceras?

DV:聽S铆. Para este trabajo hice cuatro viajes a Choc贸, el primero de ellos fue a la Ensenada de Utr铆a, donde desembarcaron, ah铆 tuve la oportunidad de hablar con pobladores de la regi贸n, que en aquellos a帽os eran j贸venes, y con dos de los tres de los conductores de los botes en los que se transportaron los combatientes (el terceo ya hab铆a muerto), y con sus familias.

Despu茅s ya las regiones m谩s hacia la cordillera Occidental, en la zona habitada por afrodescendientes e ind铆genas Ember谩, habl茅 con pobladores. En el libro est谩 el acta de defunci贸n de doce guerrilleros que, presumiblemente, fueron enterrados en una poblaci贸n que se llama Piedra Honda, por los lados del Alto And谩gueda, habitado por unas 300 personas, donde hay mucha pobreza.

Ah铆 tuve la oportunidad de hablar con hombres y mujeres que, en esa 茅poca tambi茅n estaban muy j贸venes, y pudieron ver situaciones como, por ejemplo, el desembarco de los cuerpos que llevaron a esa poblaci贸n en helic贸ptero. Las personas recuerdan estos hechos con tristeza.

VA: No fue f谩cil para esas comunidades la situaci贸n. Les llegaba la guerra.

DV:聽Es una poblaci贸n afro e ind铆gena afectada: unos armados que llegaron a su territorio sin nadie haberlos llamado; detr谩s de ellos llegaron otros armados que tambi茅n ven铆an con intenci贸n de capturarlos o de darlos de baja.

VA: 驴Habl贸 con las familias sobre el tema? 驴C贸mo han reaccionado a su historia?

DV:聽Algunas familias lo han le铆do, particularmente hay una familia en la que tres de sus integrantes lo leyeron muy emocionados y se han conmovido profundamente. Hay familias que durante 40 a帽os no supieron nada de esta historia, entre ellas la mam谩 de 鈥楲a Chiqui鈥, a quien personalmente le entregu茅 una copia de su diario. Ella me dijo que es lo primero que recibe de su hija en 40 a帽os. Ese es el nivel de los sentimientos que est谩n puestos en el libro.

VA: Por 煤ltimo, poco se habla de combatientes guerrilleros desaparecidos en combate a manos del Ej茅rcito. Casos como el de Choc贸 debe haber en otros lados. 驴Por qu茅 es necesario saber de eso en el pa铆s?

DV:聽Generalmente se habla de guerrilleros muertos en combate, pero poco se dice de guerrilleros que fueron desaparecidos, pero es un hecho. En este caso mis preguntas a m铆 mismo, y mis preguntas en el libro, y mis preguntas a los otros actores armados son: 驴d贸nde est谩n sus cuerpos?, 驴d贸nde fueron enterrados?


Sugov04/20/2022
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A pesar de las m煤ltiples acciones del SUGOV, la administraci贸n departamental del Valle del Cauca sigue dejando de lado la urgencia de reparar las caba帽as de los servidores p煤blicos. Las d茅biles estructuras de madera, se est谩n cayendo a pedazos.

No exageramos. Es m谩s, decidimos verificarlo. Y fuimos hasta el lugar. Comprobamos que las caba帽as de Juanchaco, construidas para que en ocasiones especiales, los servidores p煤blicos de la Gobernaci贸n del Valle del Cauca tuvieran espacios de esparcimiento con su familia, se est谩n cayendo a pedazos.

Dicen que desean acabar con las caba帽as para entregarle el terreno a la Armada Nacional鈥攏os dijo Ramiro Mosquera. Lleva a帽os en el lugar. Nos cont贸 que ese ha sido un proyecto de tiempo atr谩s–: Argumentan que, fortaleciendo la presencia militar, protegen al Pac铆fico. Puro cuento, ac谩 estamos en una pobreza la berraca y nadie hace nada, menos el gobierno departamental, nos tiene olvidados como a las caba帽as

Al fondo, el rumor del mar. Las olas que mueren en la playa y, en un vaiv茅n que no termina, se alejan con desgano en medio de la espuma, como letras fugaces escritas en la arena y se desdibujan como fotos viejas.

-En el SUGOV denunciamos eso, que las caba帽as se est谩n acabando y que, ac谩 se rumora, el terreno quedar谩 en manos de la Armada. Dijeron que especul谩bamos–, le dijimos al hombre, que con la certeza de quien no es chismoso, sino que repite algo cierto, nos respondi贸 casi de inmediato.

驴Cuento? No, que va. Y si no, d铆game, 驴Por qu茅 est谩n as铆? No huelen a madera y humedad, sino a tristeza y abandono

Coincidimos con Ramiro. No hay derecho. Llevan tiempo respondi茅ndole al SUGOV que invertir谩n en su mejoramiento, y nada.

Ramiro fue disc铆pulo de Luis Enrique Urbano Tenorio, o mejor conocido como Peregoyo, autor de 鈥Mi Buenaventura鈥. Aun cuando se compuso en 1961 y el tema alcanz贸 la gloria cuatro a帽os despu茅s, 茅l que estaba joven, lo acompa帽aba con las maracas.

Fue una 茅poca buena, 驴no cree?

Claro que buena. Se bailaba toda la noche, especialmente en los carnavales de agosto. Aunque desde julio empezaba el jolgorio--, nos relata. Y cuando le preguntamos por Yecid Gonz谩lez, el dirigente sugoviano, reflexion贸 unos instantes:

S铆, creo que lo conoc铆. Le gustaba ir a rumbear los domingos en la tarde, en el Caney. Con una sola cerveza, se bailaba a todas las muchachas. Tira paso, lo vi, le gustaba la salsa, pero tambi茅n el currulao, el tamborito, el abozao, el patacor茅, la juga o el bunde, y el sonido inconfundible del cununo

Y retoma el asunto de Juanchaco. Vive hace doce a帽os all铆. Recuerda que hubo una 茅poca, cuando estaba de gobernador, 脕ngelino Garz贸n, en que ten铆an las caba帽as en buen estado.

Usted viera como ten铆an de bonitas las caba帽as; la madera la pintaron de colores. Les hac铆an mantenimiento鈥

–驴Y en la 茅poca de Ubeimar?

–驴Ubeimar, el bland贸n? All铆 fue cuando comenzaron a caerse las caba帽as. Un d铆a Dilian dijo que en Juanchaco habr铆a un polo de desarrollo econ贸mico, algunos lloramos de la emoci贸n, una vecina compr贸 una carreta dizque para venderle frutas a los turistas que llegar铆an como langostas en cosecha tierna, y nada. Primero se le da帽贸. Por ah铆 tiene una de las ruedas de la carreta, para trancar la puerta principal… 驴y las caba帽as? All铆, sosteni茅ndose en cuatro horcones, por pura terquedad, para no caerse y darle gusto a la Gobernaci贸n鈥

驴Y con Clara Luz?

D茅jelo as铆鈥 le digo, d茅jelo as铆鈥

En la ma帽ana cay贸 una lluvia fuerte. En el horizonte del mar hasta se vieron rel谩mpagos y uno que otro trueno que se perd铆a en la distancia. Los habitantes dicen que siempre llueve duro en Semana Santa.

Los considero鈥攏os dice鈥Con ese aguacero, debe haber ca铆do mucha agua dentro de las caba帽as鈥suelta la carcajada–. Como esta ese techo desbaratado, es mejor dormir afuera.

En la noche lo volvimos a ver. Ramiro estaba jugando domin贸, con otros parroquianos, en la tienda La Abundancia, de do帽a Eufemia. Es una estancia peque帽a, con estantes hechos con tablas y guadua. No ofrecen mucho, salvo arroz, aceite, sal, az煤car y caf茅. Tambi茅n panes, pero llevan tres d铆as en la vitrina. Los traen del puerto. est谩n algo duros, pero no hay m谩s…

D铆gale a Clara Luz que haga algo por las caba帽as, que se deje ver, aunque sea con alguito.

Volvimos a las caba帽as. Hace un calor h煤medo, aguantable. Y si, le vamos a decir a la Gobernadora que no se olvide de las caba帽as que son para el uso de los servidores p煤blicos鈥 Y que se acuerde de los moradores de La Bocana, La Barra, Punta Soldado, Juanchaco y Ladrilleros que en 茅poca de campa帽a repet铆an con una sonrisa de esperanza: “La tenemos Clara“, pero hoy la ven m谩s oscura que una noche sin estrellas en Buenaventura.


ppotes04/05/2022
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La Fiscal铆a present贸 escrito de acusaci贸n contra un coronel, un teniente y un patrullero. Investigaciones contin煤an. Otros oficiales y agentes terminar铆an involucrados en nuevos hechos de violencia en protesta social.

Publicado originalmente en el Portal Seguimiento.Co


Un fiscal de la Direcci贸n Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos present贸 escrito de acusaci贸n contra un coronel, un teniente y un patrullero de la Polic铆a Nacional por algunos de los homicidios y casos de lesiones personales ocurridos durante las jornadas de protesta programadas en Cali (Valle del Cauca), en 2021.

Los uniformados estar铆an involucrados en distintos hechos y tendr铆an diferentes niveles de posible participaci贸n. Los acusados son:

Patrullero Wilson Orlando Esparragoza Corcho. De acuerdo con el material de prueba y la evidencia t茅cnica obtenida, ser铆a el responsable de disparar el proyectil que le ocasion贸 la muerte a un joven que participaba en las movilizaciones que se registraron frente al CAI Villa del Sur, en el sector Puerto Rellena, la tarde del 28 de abril de 2021.

El funcionario, al parecer, accion贸 el arma de dotaci贸n contra los manifestantes. Para la Fiscal铆a, la v铆ctima se encontraba en indefensi贸n y no era una amenaza inminente para las personas. As铆 que el actuar del funcionario habr铆a sido desproporcionado y violatorio de los principios que deben acompa帽ar a quienes salvaguardan el orden. En ese sentido, la acusaci贸n es por el delito de homicidio agravado.

Teniente N茅stor Fabio Mancilla Gonzaliaz. En su condici贸n de comandante del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) estaba a cargo de un componente de hombres que, supuestamente, dispar贸 contra manifestantes y ciudadanos ajenos a las concentraciones sociales, en dos eventos diferentes.

El primero, sucedi贸 el 30 de abril, en el barrio El Diamante. Aqu铆, dos personas murieron y otras dos resultaron heridas. El segundo, se registr贸 en inmediaciones del barrio Silo茅, la noche del 3 de mayo.聽 Este hecho dej贸 tres muertos y dos heridos.

La investigaci贸n da cuenta de que el oficial, supuestamente, fall贸 en el deber de dirigir y controlar a los efectivos de su unidad, y no tom贸 las medidas necesarias para evitar m谩s v铆ctimas. El escrito indica que ser铆a el posible responsable de los delitos de homicidio agravado y lesiones personales.

Coronel Edgar Vega G贸mez. El oficial, en su momento, se desempe帽aba como comandante operativo de la Polic铆a Metropolitana de Cali. Adicionalmente, hab铆a sido designado como jefe de servicio y el encargado de orientar las acciones de sus subalternos para restablecer el orden, los d铆as en los que se presentaron los eventos en los que estar铆an involucrados algunos integrantes del GOES, y por los que es procesado el teniente Mancilla Gonzaliaz.

El coronel Vega G贸mez habr铆a incumplido al compromiso institucional y constitucional de velar por la seguridad de los civiles participantes en las jornadas de protesta, y, presuntamente, no tom贸 los correctivos necesarios para evitar los excesos que se produjeron. De esta manera, es acusado por los delitos de homicidio agravado y lesiones personales.


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En una descarnada entrevista alrededor del panorama social de Colombia, el presidente de la CUT, Francisco Malt茅s Tello, explica por qu茅 se da un fen贸meno pol铆tico sin precedentes: la unidad de diversos sectores en apoyo a los candidatos de la izquierda.

Por Fernando Alexis Jim茅nez | Dirigente del SUGOV

Por primera vez en mucho tiempo los trabajadores de Colombia est谩n unidos alrededor de las figuras de Gustavo Petro y Jorge Robledo, dos de los l铆deres de izquierda que han defendido en diversos escenarios los derechos laborales. Tienen trayectoria porque, con fundamento, han cuestionado a quienes, en su condici贸n de empleadores, promueven en contubernio con el gobierno nacional, el progresivo desmejoramiento de las condiciones conquistadas al calor de la lucha.

Los 煤ltimos cuatro a帽os han sido nefastos. Aument贸 el desempleo, se ampli贸 la base de personas en condici贸n de pobreza que hoy suman los 22 millones y la inflaci贸n sigue galopando, distante de los controles que anunci贸 el mandatario cuando dijo que el 10% de ajuste salarial, buscaba recobrar la capacidad adquisitiva de los colombianos.

La inconformidad es mucha. Y a menos que se produzca un cambio pronto, el estallido social puede reavivarse鈥攁segura con preocupaci贸n el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores鈥擟UT鈥擣rancisco Malt茅s Tello.

脡l, como uno de los voceros del Comit茅 Nacional de Paro, explica que las encuestas que favorecen al Pacto Hist贸rico y la Coalici贸n de la Esperanza, tienen una explicaci贸n sencilla: la gente est谩 cansada de gobiernos que han pensado en los intereses de un grupo muy peque帽o de castas en el poder, incluyendo los empresarios, mientras que la base social enfrenta cada d铆a un desmejoramiento en su calidad de vida.

驴Por qu茅 la izquierda se ha fortalecido? 驴Qu茅 explica, por ejemplo, las multitudinarias manifestaciones de apoyo al aspirante Gustavo Petro, como la realizada el fin de semana en Cali?

Malt茅s Tello no duda en responder:

La inconformidad social, as铆 de sencillo. No de otra forma se puede entender que quienes han militado en diferentes vertientes pol铆ticas, ahora le est茅n apostando a un gobierno alternativo鈥

驴Cree en las posibilidades de Petro o de Robledo y de que se produzca un cambio en el Congreso?

El dirigente de la CUT se me queda mirando como si yo viviera en la estrat贸sfera y reci茅n hubiese aterrizado.

Claro que creo que se avecina un cambio. 驴Acaso usted lo duda? Haga una lectura sencilla del escenario nacional鈥

Luego comienza a describir por qu茅 Colombia se encuentra hoy en un punto sin retorno:

El estallido social comenz贸 el 21 de noviembre del 2019 como reacci贸n a las pretensiones del gobierno nacional de sacar adelante tres reformas lesivas para todos: laboral, pensional y tributaria. Esto nos toca a todos, desde la clase media hasta el que se rebusca vendiendo frutas en una carreta, en una ciudad o en un municipio de nuestro pa铆s. Marginarse de esa realidad, es il贸gico, pretender tapar el sol con un dedoAhora, recuerde que esas reformas constituyen recomendaciones de la OCDE, en las que todav铆a siguen insistiendo; de hecho, se lo reafirmaron al presidente Duque en Par铆s.

Pero ahora los aspirantes al congreso o a proseguir en esas curules est谩n present谩ndose como defensores de los derechos de los obreros鈥

Eso es lo gracioso en este Macondo que es Colombia. 驴Recuerda? Cuando a todos les dio la enfermedad del insomnio y olvidaron hasta lo m谩s elemental. Es lo que nos pasa en Colombia. Los pol铆ticos de siempre se presentan como salvadores y muchos de los que han sido golpeados por ellos, les creen nuevamente. Olvidan lo que hist贸ricamente ha venido ocurriendo

驴Y los aspirantes del Pacto Hist贸rico y de la Coalici贸n de la Esperanza?

Quienes hoy est谩n en esas dos vertientes, fueron los 煤nicos que apoyaron la movilizaci贸n social, expresaron su rechazo a la brutalidad del gobierno nacional al reprimir las protestas y estuvieron a favor de tumbar esas pretendidas reformas. Los Mes铆as que hoy quieren llegar o repetir senado y c谩mara de representantes, apoyaron a Duque鈥

驴Tambi茅n los proyectos de Ley en lo que se transformaron los diferentes puntos del Pliego de Emergencia?

S铆, exactamente. Recuerde que en diciembre del 2019 se realizaron movilizaciones hasta mediados de ese mes y el aguinaldo de Duque fue una reforma tributaria que le 鈥渞egal贸鈥 a los empresarios 12 billones en exenciones. Una reforma que afectaba a los de a pie, inconveniente, como se prob贸 luego.

Ahora, el asunto es que el 28 de abril del 2021 se avivaron las movilizaciones que paralizaron al pa铆s. Un hecho sin parang贸n en la naci贸n, fruto de la inconformidad popular. Quienes hoy forman parte del Pacto Hist贸rico y algunos de la Coalici贸n de la Esperanza, acompa帽aron la resistencia y, antes que deslegitimar a las primeras l铆neas, abogaron porque se escuchara a los j贸venes. Los de siempre, los politiqueros, lo que pugnaban era por la 鈥渢ierra arrasada鈥, en otras palabras, arremeter contra la protesta social. Eso es lo que muchos olvidan鈥

驴Y los proyectos para el Congreso?

Surgieron de todo ese proceso, de movilizaci贸n popular. Solamente el Pacto Hist贸rico y la Coalici贸n de la Esperanza han apoyado las propuestas en su tr谩nsito por el legislativo. Los dem谩s, unieron fuerzas y han hundido 4 de los 10 proyectos. 聽Y debimos presentar esas iniciativas al Congreso porque el Pliego de Emergencia, que buscaba mejorar la capacidad adquisitiva de los colombianos en un periodo tan critico como la pandemia, que aun persiste, fue ignorado por el gobierno de Duque. Desconoci贸 la contundencia de las movilizaciones.

驴El Paro Nacional? 驴C贸mo evaluarlo?

–Fue el despertar de un pa铆s. Que las inmensas mayor铆as, que hoy conservan esa inconformidad, tomaran conciencia que en las calles se logran las reivindicaciones. Ahora el momento es decisivo, porque ser谩 en las urnas. No podemos olvidar a 87 compatriotas que murieron o fueron asesinados, 97 a quienes les lesionaron los ojos y los desaparecidos. Es el momento de recordar que sufrieron las arbitrariedades por creer que otra Colombia s铆 es posible, para ellos, para sus familias y para las nuevas generaciones.

Recuerde que en el pa铆s se realizaron 15 mil movilizaciones鈥

Perd贸n, 驴tantas? No habr谩 alg煤n equ铆voco

Ninguno. Retomo el asunto: fueron 15 mil movilizaciones en 800 municipios. Adem谩s, por primera vez se lograron articular nuestras protestas con las que se desarrollaron en m谩s de 100 ciudades y capitales de varios pa铆ses. La solidaridad internacional fue contundente. Compart铆an nuestra lucha, que es, ha sido y ser谩 justa.

Para Francisco Malt茅s Tello ahora, lo que llama la berraquera del pueblo inconforme, debe reflejarse en un proceso electoral que transformar谩 el Congreso y elegir谩 un presidente distinto al com煤n de quienes han sido ungidos con el voto de la ciudadan铆a.

Con la sinceridad que lo caracteriza me mira y, tras soltar una carcajada, me interroga;

–驴Ahora no me diga que est谩 dudando que Petro ser谩 presidente? Si no es ahora, no ser谩 nunca. Adem谩s, el Senado, la C谩mara de Representantes y, a futuro, los Concejos y Asambleas, tenemos que renovarlos鈥

Me quedo pensando y recuerdo las palabras de Eduard Manuel, guarda de seguridad en el conjunto residencial donde resido, y quien, sin saber mucho del 谩mbito pol铆tico, desconf铆a de Iv谩n Duque cada vez que sale con sonrisa de Mona Lisa en los medios de comunicaci贸n, para hacer alg煤n anuncio que impacta a los colombianos.

Cada vez que en la televisi贸n salen noticias del presidente reunido con gremios y empresarios, uno piensa sobre el garrotazo que se nos avecina— me dijo esta ma帽ana En esta suspicacia se identifican muchos colombianos.

Al igual que 茅l, espero un cambio. Por las miles de v铆ctimas que regaron con su sangre las calles, cuando salieron a protestar鈥

NOTA IMPORTANTE: La presente nota es producto de una entrevista, desde el 谩mbito period铆stico, al presidente de la CUT.聽


Sugov03/08/2022
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El incendio de una f谩brica de camisas de Nueva York donde murieron 146 personas marc贸 la lucha por los derechos de la mujer

El聽D铆a Internacional de la Mujer聽del 8 de marzo fue declarado por las Naciones Unidas en 1975. Dos a帽os m谩s tarde se convirti贸 en el D铆a Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente tan solo desde 1994, a pesar de que es en aquel pa铆s donde se encuentran los or铆genes de la conmemoraci贸n. 驴Por qu茅 se eligi贸 ese d铆a?

La explicaci贸n m谩s veros铆mil se remonta a mediados del siglo XIX,聽en聽plena revoluci贸n industrial. El聽8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron聽salir a las calles de聽Nueva York con el lema ‘Pan y rosas’ para聽protestar聽por las m铆seras condiciones laborales y reivindicar un聽recorte del horario聽y el聽fin del trabajo infantil.

Fue una de las primeras manifestaciones para聽luchar por sus derechos, y distintos movimientos,聽sucesos y movilizaciones (como la huelga de las camiseras de 1909) se sucedieron a partir de entonces. El聽episodio tambi茅n sirvi贸 de referencia para fijar la fecha del D铆a Internacional de la Mujer en el 8 de marzo.聽

El cap铆tulo聽m谩s cruento聽de la lucha por los derechos de la mujer se produjo, sin embargo, el聽25 de marzo de 1911, cuando se聽incendi贸 la聽f谩brica de camisas Triangle Shirtwaist聽de聽Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayor铆a eran j贸venes inmigrantes de entre 14 y 23 a帽os.

Seg煤n el informe de los bomberos, una colilla mal apagada tirada en un cubo de restos de tela que no se hab铆a vaciado en dos meses fue el origen del聽incendio. Las trabajadoras y sus compa帽eros no pudieron escapar porque los responsables de la f谩brica hab铆an聽cerrado todas las puertas聽de escaleras y de las salidas, una pr谩ctica habitual entonces para evitar robos.

Al no poder huir, muchas de las trabajadores聽saltaron a la calle desde los pisos octavo, noveno y d茅cimo聽del edificio. La mayor铆a de las v铆ctimas murieron por聽quemaduras,聽asfixia,聽lesiones por impacto contundente聽o una combinaci贸n de estas causas.

El desastre industrial, el m谩s mort铆fero聽de la historia de la ciudad,聽supuso la introducci贸n de nuevas normas de seguridad y salud laboral en el pa铆s.

Historia del D铆a Internacional de la Mujer

Antes de esta fecha, en EEUU, Nueva York y Chicago ya hab铆an acogido el 28 de febrero de 1909聽un acto que bautizaron con el nombre de ‘D铆a de la Mujer’, organizado por destacadas mujeres socialistas como聽Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt.

Primer D铆a internacional de la Mujer Trabajadora

En Europa, fue en 1910 cuando durante la 2陋聽Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en聽Copenhague聽(Dinamarca) con la asistencia de m谩s de 100 mujeres procedentes de 17 pa铆ses, se decidi贸聽proclamar el D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora.

Detr谩s de esta iniciativa estaban defensoras de los derechos de las mujeres聽como聽Clara Zetkin聽y聽Rosa Luxemburgo. No fijaron una fecha concreta, pero s铆 el mes: marzo.

Derecho a votar

Como consecuencia de esa cumbre de Copenhague, el mes de聽marzo de 1911 se celebr贸 por primera vez el D铆a de la Mujer en聽Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Se organizaron m铆tines en los que las mujeres reclamaron el derecho a votar, a ocupar cargos p煤blicos, a trabajar, a la formaci贸n profesional y a la no discriminaci贸n laboral.

Coincidiendo con la聽primera guerra mundial, la fecha se aprovech贸 en toda Europa para protestar por las consecuencias de la guerra.

La celebraci贸n se fue ampliando progresivamente a m谩s pa铆ses.聽Rusia聽adopt贸 el D铆a de la Mujer tras la聽Revoluci贸n comunista de 1917. Le siguieron muchos pa铆ses. En聽China聽se conmemora desde聽1922, mientras que en聽Espa帽a聽se celebr贸 por primera vez en聽1936.

El color morado聽es el color representativo del D铆a de la Mujer, y el que adoptan las mujeres o los edificios como signo de la reivindicaci贸n. Fue el color que en聽1908 utilizaban las聽sufragistas inglesas. En los 60 y los 70 las mujeres socialistas escogieron este color como s铆mbolo de la lucha feminista y posteriormente se le asoci贸 a la jornada que se celebra cada 8 de marzo.


ppotes02/18/2022
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Entre los factores de riesgo m谩s delicados est谩n la violencia,聽 el soborno al elector, la manipulaci贸n de votantes, la adulteraci贸n de escrutinios y la corrupci贸n de las autoridades correspondientes (Registradores y Magistrados del聽 Consejo Nacional Electoral).

Por Horacio Duque Giraldo || Analista internacional y polit贸logo – Nota publicada originalmente en portales internacionales

La Misi贸n de Observaci贸n Electoral (MOE) acaba de publicar un importante texto[1] (ver https://bit.ly/3oYvNnw ) y unas cartillas con unos Mapas y factores de riesgo electoral que ser谩 necesario consultar e implementar con el fin de evitar el fraude electoral, y garantizar la mayor transparencia en los pr贸ximos eventos para escoger candidatos presidenciales, parlamentarios y Presidente de la Republica.

Entre los factores de riesgo m谩s delicados est谩n la violencia,聽 el soborno al elector, la manipulaci贸n de votantes, la adulteraci贸n de escrutinios y la corrupci贸n de las autoridades correspondientes (Registradores y Magistrados del聽 Consejo Nacional Electoral).

Ante el desgaste del gobierno del se帽or Duque y el desprestigio de sus amigos uribistas del Centro Democr谩tico y de las otras facciones oficialistas con representaci贸n en el gabinete Ministerial y en las altas esferas gubernamentales, y frente a las consabidas consecuencias pol铆ticas de tal fen贸meno lo que se puede observar es una reacci贸n desesperada de los principales protagonistas del campo oficialista.

Ex Presidentes, senadores, parlamentarios, contratistas y otras fichas de las redes de poder han desatado un sinn煤mero de estrategias y acciones para amarrar votos y garantizar los bloques electorales que impidan la p茅rdida del control del gobierno y sus m谩s importantes palancas burocr谩ticas y presupuestales.

Al se帽or Uribe V茅lez se le nota muy febril promoviendo decretos para eliminar aranceles a insumos agr铆colas, proponiendo entregar 10 billones de pesos para supuestamente acabar con el 鈥gota a gota鈥 y sugiriendo ampliar las familias beneficiarias de la renta b谩sica conocida como Ingreso solidario por 160 mil pesos.

Todo este embeleco obviamente tiene un claro fin electorero para enga帽ar millones de ciudadanos en lastimosas condiciones de pobreza y miseria.

En todo este tejemaneje clientelista hay sistemas m谩s oscuros de manipulaci贸n que deben ser materia de preocupaci贸n para la MOE, y con esto me refiero al papel del Departamento para la Prosperidad Social DPS, instituto adscrito a la Presidencia de la Republica que est谩 bajo la direcci贸n de un cuerpo sectario y politiquero de la entera confianza聽 del 鈥淚nnombrable鈥 del Uberrimo, pues Susana Correa, su Gerente es una descarada ficha de las entra帽as de las catervas de la ultraderecha de los ingenios azucareros del Valle del Cauca y del Cauca, que juega abiertamente en favor de los candidatos del Centro Democr谩tico de todo el pa铆s mediante la adjudicaci贸n a dedo de multimillonarios contratos en programas como Familias en Acci贸n, Familias en su Tierra, Iraca (para victimas afros e ind铆genas), Ingreso solidario, Adulto mayor y J贸venes en Acci贸n, en los que los favorecidos son reconocidos Operadores del partido de los contratistas.

Tatiana Buelvas Ramos (de la Casa Char), es, como Secretaria General del DPS, la encargada de adjudicar y firmar contratos multimillonarios a Operadores como los siguientes:

Alianza FEST IV, representada por Gloria Esther A帽ez Mart铆nez quien tiene el Contrato 265 por 16 mil millones de pesos para el 2022.

Consorcio FEST CARIBE, representado por Jos茅 Enrique Herrera Jim茅nez, quien tiene el Contrato 255 del 2021 por 16 mil millones de pesos.

Uni贸n Temporal FAMILIAS 2021, representado por Diego Andr茅s Moreno Tirado, quien tiene el Contrato 439 de Fondo de Inversiones para la paz por un valor de 11 mil millones de pesos con el 煤nico prop贸sito de armar una base de datos del Programa Familias en Acci贸n.

Consorcio ESCALANDO FUTURO-CORPROGRESO, representado por la Se帽ora 脕ngela Garz贸n, quien tiene el Contrato 256 del 2021 por un valor de 16 millones de pesos.

Estos y 80 contratos m谩s adjudicados entre el 2021 y lo corrido del 2022 por una cifra superior a un bill贸n 500 mil millones de pesos est谩n rodando en la actualidad sin ning煤n control, con evidentes riesgos electorales que deber铆an ser objeto de observaci贸n y seguimiento por la MOE y por oras organizaciones de la sociedad civil como las Veedur铆as ciudadanas y Auditorias sociales que no tienen los espacios necesarios en el DPS y en su Oficina de Control interno, completamente ineficiente en las tareas que le ha encomendado la Ley.


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En el 2022 son 3.6 millones de personas en situaci贸n de pobreza, que suman a las que ya ostentan esa condici贸n. En conjunto son 22 millones. De esa cifra, se estima que 17 millones no consumen la tercera comida al d铆a, y que cerca de un mill贸n lo hacen s贸lo una vez al d铆a.

Por Fernando Alexis Jim茅nez

Iv谩n Duque fue a Par铆s, pero no a visitar la torre Eiffel, los campos El铆seos, el museo de Louvre, ni tampoco a tomarse un cafecito mientras apreciaba el desplazamiento id铆lico de embarcaciones en el rio Sena. Ya est谩 cansado de esos atractivos luego de poco m谩s de tres a帽os de turismo por el mundo, por cuenta del bolsillo de los parroquianos de a pie. Esta vez fue distinto. Su prop贸sito era rendirle cuentas a la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (Ocde).

Habl贸 bellezas de la situaci贸n de Colombia. Dijo que, pese a la pandemia, la econom铆a creci贸 por encima del 10% y enfatiz贸 que, al terminar su per铆odo de gobierno, habr谩 cumplido con el 80% de los compromisos adquiridos con esa organizaci贸n, que en t茅rminos pr谩cticos es un club social de estrato diez en el que nuestro pa铆s, de estrato tres, pretende codearse con los m谩s poderosos del mundo. Visi贸n arribista de quienes detentan el poder entre los colombianos.

Su discurso era tan inveros铆mil, que uno de sus escoltas intercambi贸 miradas con otro de Europa. Los dos se encogieron de hombros. Pensaban que Duque estaba describiendo una escena de 鈥Alicia en el pa铆s de las maravillas鈥.

De lo que no habl贸 el presidente, fue del crecimiento de la pobreza que hoy azota a los colombianos, como lo ha venido preconizando a diestra y siniestra el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Francisco Malt茅s Tello.

Las cifras que comparte el dirigente obrero, catedr谩tico universitario y economista de profesi贸n, son demoledoras. En el 2022 son 3.6 millones de personas en situaci贸n de pobreza, que suman a las que ya ostentan esa condici贸n. En conjunto son 22 millones. De esa cifra, se estima que 17 millones no consumen la tercera comida al d铆a, y que cerca de un mill贸n lo hacen s贸lo una vez al d铆a.

Una situaci贸n dram谩tica, como en las mejores escenas de 鈥Los juegos del hambre鈥, de la escritora norteamericana, Suzanne Collins.

Hablar con Malt茅s Tello, en su c茅ntrica pero modesta oficina en Bogot谩, descorre de manera despiadada la cortina de humo que por espacio de varios meses viene tejiendo el gobierno nacional para ofrecerle al mundo una visi贸n irreal de lo que ocurre con los colombianos.

Miremos el caso del desempleo鈥攄ice, al tiempo que garabatea sobre su agenda, una serie de cifras que evidencian el crecimiento de este fen贸meno social– Se mantiene en dos d铆gitos, es decir 13.7%. Tambi茅n cabalga a un ritmo enloquecido la informalidad laboral, que superan el 60% de quienes son hoy una poblaci贸n econ贸micamente activa.

Luego habla del 铆ndice Gini que mide la distribuci贸n del ingreso, o la desigualdad. Seg煤n su an谩lisis, se encuentra en 0.54, lo cual muestra una sociedad profundamente desigual.

Nos gustar铆a que se mostrara la realidad de nuestra naci贸n en los escenarios internacionales鈥攑recisa el presidente de la CUT mientras apura el caf茅 tinto, infaltable en su escritorio, junto a un arrume de papeles sobre su escritorio.

Viene una pregunta, que no puede pasar por alto en este breve espacio de di谩logo:

Y la carest铆a?

Grave el asunto. Carest铆a e inflaci贸n son propiciadas por el gobierno nacional cuando incrementa el precio de la gasolina en m谩s del 10%, y los servicios p煤blicos domiciliarios en m谩s del 11% Eso es mucho鈥攅l dirigente de la CUT enarca sus cejas para darle mayor contundencia a sus palabras–: Se estimula la especulaci贸n cuando la Superfinanciera autoriza tasas de inter茅s cercanas al 27%, tampoco controla Duque la tasa de devaluaci贸n del peso frente al d贸lar.

Desde su perspectiva, fundamentado en cifras de las que echa mano como todo economista, lo complejo es que el crecimiento econ贸mico no se irriga a todos los sectores sociales. 鈥Las cifras hablan por s铆 solas. Las ganancias se quedan en los bolsillos de los megarricos.鈥

Al terminar la entrevista y antes de abordar el taxi, me pregunto c贸mo vive el drama el se帽or que vende dulces a la vuelta de la esquina.

Tiene casi setenta a帽os. Obviamente no tiene mayores oportunidades y, junto a la peque帽a caja donde ofrece sus escasos productos, un bast贸n. Asumo que no tiene posibilidades de empleo. Y cuando Duque habl贸 ante la OCDE, lo m谩s probable es que no se estaba refiriendo a la realidad que enfrenta a diario este compatriota鈥

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No es de extra帽ar que ya tenga comprado el tiquete para Europa. Al fin y al cabo, ella no tiene nada qu茅 perder. Se regresa a su vida de siempre, de lujos y comodidades, una vez haya causado da帽o en Colombia.

Lo que muchos colombianos guardan en el ba煤l de los recuerdos, es la imagen de Juan Carlos Lecompte cuando se tatu贸 en un brazo la efigie de Ingrid Betancur. La amaba. So帽aba repetidamente con verla libre, tras el secuestro de seis a帽os en manos de las FARC. Uno de los 鈥males buscados鈥, como dicen los abuelos en Colombia. La segunda postal, color sepia, es la sucesi贸n de plantones que protagonizaba con una fotograf铆a de la pol铆tica. Como buen publicista, Lecompte quer铆a tocar las fibras m谩s sensibles de la ciudadan铆a, en procura de su solidaridad.

Sin embargo, su gran desilusi贸n vino cuando la liberaron. En el recibimiento, ella eludi贸 un beso y luego, con una contundencia demoledora, mir谩ndolo a los ojos y ante el desconcierto de su esposo, le dijo: 鈥Ya no te quiero鈥. Sus aspiraciones ahora no se enfocaban en la pol铆tica, sino en irse a Europa, lejos de las tierras colombianas, de las que quer铆a poner distancia.

Espor谩dicamente aparec铆a en noticieros uribistas, como NTN24 para despotricar del Proceso de Paz, al que considera, un paso para 鈥dar impunidad a los violentos鈥. Ajena totalmente a la realidad del pa铆s. Cercana a sus intereses elitistas, los mismos que ahora defiende en todos los escenarios.

La fresa en el helado la puso el 17 enero 煤ltimo cuando oficializ贸 su aspiraci贸n de ser Presidente. Asumi贸 el discurso mesi谩nico como la 煤nica alternativa de los electores. Y desde entonces, no deja 鈥t铆tere con cabeza鈥. A todos los cuestiona. S贸lo ella enarbola la bandera de la moral. De lo que no habla es de transparencia, porque ese no es un t茅rmino que figure en su diccionario.

La tambi茅n aspirante, pero de izquierda, Francia M谩rquez, la confront贸. Lo hizo en un debate. Dej贸 en claro que se trataba de una oportunista.

Yo le dir铆a a Ingrid, que la respeto y todo, que uno no puede venir cada 4 a帽os a hacer pol铆tica; hay que asumir que nosotros estamos aqu铆 como pa铆s y construimos como pa铆s, pero las situaciones que usted ha vivido las sigue viviendo mucha gente, todos los d铆as, y es necesario entonces asumir el desaf铆o de lo que a m铆 me pas贸 que no le pase a nadie鈥, le dijo con el desparpajo que caracteriza a la negra, descomplicada y franca. Le “cant贸 las cuarenta” en la cara e Ingrid, como en la legendaria foto del secuestro, asumi贸 una actitud de v铆ctima.

Ingrid no respeta las reglas del juego, al punto que se desmarc贸 de la Coalici贸n Centro Esperanza. Una jugada de ajedrecista que ya ten铆a planeada, sin duda. Y sali贸 de all铆 criticando a todos. Como la invitada a una comilona que, sin poner nada para el convite, sale despu茅s de almorzar criticando el sancocho, el tama帽o de la pechuga de la gallina y, adem谩s, diciendo que no le permitieron repetir agua de panela.

Su m谩s reciente desacierto, decir que algunas mujeres brindan las condiciones para ser abusadas sexualmente. La hizo, definitivamente. Y cuando vio el tama帽o de su metida de pata, ella que siempre culpa a los dem谩s por los equ铆vocos, atribuy贸 el asunto a un lapsus porque 鈥揳rgument贸鈥, siempre est谩 pensando en espa帽ol y en franc茅s.

No es de extra帽ar que ya tenga comprado el tiquete para Europa. Al fin y al cabo, ella no tiene nada qu茅 perder. Se regresa a su vida de siempre, de lujos y comodidades, una vez haya causado da帽o en Colombia. Definitivamente, lo que es de esperarse con alguien que sin ser adalid de los principios y valores, ahora se cree la rectora moral de los colombianos鈥

Blog del autor https://cronicasparalapaz.wordpress.com/


ppotes02/10/2022
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Cada vez que Diego Molano entrega a sus antiguas amigas de Alotr贸pico un jugoso contrato, alg煤n medio pregunta por qu茅 y 茅l se hace el de las gafas. Las preguntas lo tienen sin cuidado.

Por Daniel Coronell – Publicado originalmente en la Revista Cambio Colombia

Esta semana el ministro de Defensa, Diego Molano, le entreg贸 595 millones de pesos en contrataci贸n directa a unas antiguas subalternas a las que viene favoreciendo a帽o tras a帽o e instituci贸n tras instituci贸n. Sucedi贸 el mi茅rcoles pasado 4 de febrero. El contrato, velozmente tramitado bajo el objeto de 鈥fortalecimiento institucional鈥, arranc贸 inmediatamente y terminar谩 a fines de agosto. As铆 el sucesor de Molano, en el nuevo gobierno, alcanzar谩 a disfrutar del recuerdo del hoy ministro y de sus protegidas.

La empresa beneficiada se llama Alotr贸pico SAS y las felices accionistas son Lilian Polan铆a, Martha Isabel Restrepo e Isabel Quiroga. Las socias de la compa帽铆a tienen una cosa en com煤n: todas trabajaron como subalternas de Diego Molano cuando era director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.

Lilian Polan铆a era parte de la oficina de comunicaciones del ICBF, Martha Isabel Restrepo era la coordinadora de comunicaci贸n audiovisual de la misma entidad e Isabel Quiroga era la directora del departamento. En esa condici贸n ten铆an relaci贸n permanente con el ahora ministro.

Muy meritorio que las tres damas se asocien y decidan iniciar una empresa. Lo incre铆ble es que siempre resulten recibiendo contrataci贸n directa de las entidades p煤blicas por donde pasa el viejo jefe.

Debo decirles que no es la primera vez, ni la primera instituci贸n dirigida por Diego Molano, que le entrega contrataci贸n directa a Alotr贸pico SAS. La periodista Ana Mar铆a Cuesta, quien en ese momento trabajaba para La FM de RCN, denunci贸 la situaci贸n a ra铆z de otro contrato con MinDefensa esta vez por casi 900 millones de pesos.

La historia empez贸 unos d铆as antes.

El 1 de febrero del a帽o pasado, Molano se posesion贸 en remplazo del fallecido ministro Carlos Holmes Trujillo. Apenas se hab铆a sentado en su potente silla cuando orden贸 trasladar de Santa Marta a Bogot谩 al teniente coronel de la Polic铆a, Alex Dur谩n. As铆 nombr贸 al uniformado como ayudante personal. El coronel Dur谩n es el esposo de Isabel Quiroga, una de las afortunadas due帽as de Alotr贸pico SAS.

El mes siguiente, en pleno pico del covid, el ministro Molano decidi贸 que era hora de 鈥mejorar la imagen institucional鈥 y destin贸 a ese prop贸sito 898 millones de pesos.

El proceso para contratar esa suma dur贸 apenas unas cuantas horas.

El mi茅rcoles 31 de marzo, por cierto mi茅rcoles de Semana Santa, el Ministerio de Defensa le pidi贸 a la empresa Alotr贸pico SAS 鈥攜 a ninguna otra鈥 que le presentara una oferta de servicios. La propuesta lleg贸 y debi贸 ser de una contundencia asombrosa porque ese mismo Mi茅rcoles Santo firmaron el contrato.

Un contrato ganado contra nadie por la empresa de la antigua subordinada del ministro y esposa de su ayudante.

Antes de ser ministro de Defensa, Diego Molano era el director administrativo de la Presidencia de la Rep煤blica. Y aqu铆 siguen las coincidencias.

En los archivos p煤blicos consta que el 8 de abril de 2020, la Presidencia de la Rep煤blica firm贸 con Alotropico SAS un contrato por 461 millones de pesos, que tiene como finalidad socializar y promover temas de inter茅s nacional 鈥que les sean asignados por el presidente de la rep煤blica mediante la metodolog铆a 鈥榯ransformar comunicando, gu铆a pr谩ctica para transformar imaginarios de la comunicaci贸n social鈥欌.

Cada vez que Diego Molano entrega a sus antiguas amigas de Alotr贸pico un jugoso contrato, alg煤n medio pregunta por qu茅 y 茅l se hace el de las gafas. Las preguntas lo tienen sin cuidado.

Para despedirse no pod铆a faltar el cari帽ito. Esta semana fue firmado el nuevo contrato por casi 600 millones de pesos para que la empresa de las se帽oras emprenda 鈥acciones de transformaci贸n y protecci贸n de imaginarios que tiene la poblaci贸n en relaci贸n con los temas relacionados con seguridad y defensa del Estado鈥.

Este es el triste ep铆logo del gobierno de Iv谩n Duque que se proclam贸 palad铆n de la austeridad. Mientras el presidente recorre el mundo con su hermano en el avi贸n presidencial, su ministro de Defensa raspa la olla con cargo al presupuesto nacional.


ppotes01/07/2022
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EL sacerdote jesuita Javier Giraldo, dedicado a la defensa de los Derechos Humanos, y acompa帽ante de la Comunidad de Paz de San Jos茅 de Apartad贸, habl贸 sobre las amenazas a ese corregimiento, la captura de Otoniel y el balance del Acuerdo de paz .

Nota publicada originalmente en el Diario El Espectador

Javier Giraldo聽pasa al tel茅fono con la voz m谩s apagada a causa de una gripa que lo afect贸 los 煤ltimos d铆as del a帽o. Contesta desde el Urab谩, donde acostumbra a pasar la Navidad junto a los miembros de la聽Comunidad de Paz de San Jos茅 de Apartad贸, fundada a finales de los noventa en una peque帽a localidad rural de Apartad贸 (Antioquia), y una causa que 茅l acompa帽a y que ha resistido las embestidas de todos los grupos armados de la regi贸n.

El padre Javier, como se lo conoce de forma coloquial, ha sido un referente en la defensa de los Derechos Humanos en el pa铆s desde que en la d茅cada del ochenta encabez贸 la Comisi贸n Intercongregacional de Justicia y Paz. Autor de varios libros sobre el conflicto armado,聽Giraldo fue muy cr铆tico con el proceso de paz con los paramilitares y ahora muestra sus reparos a los聽acuerdos de La Habana, a los que seg煤n 茅l despojaron de 鈥渢oda su fuerza鈥.聽Colombia+20聽convers贸 con el padre Giraldo la 煤ltima semana de diciembre de 2021 sobre este y otros temas.

A cinco a帽os de los acuerdos de La Habana, 驴cu谩l es su balance?

Creo que no se toc贸 ninguna de las ra铆ces de la violencia en Colombia. En primer铆simo lugar el problema de la tierra, pero tambi茅n estaba el problema de la democracia y todo el problema de la manipulaci贸n medi谩tica. Nada de eso se toc贸 en los acuerdos. De como se desarroll贸 el acuerdo de paz yo hice un cierto seguimiento los primeros a帽os y saco una evaluaci贸n muy negativa de todo.

Entre lo firmado en La Habana en septiembre de 2016 y lo firmado en Bogot谩 despu茅s de pasar por Cartagena, hay unas diferencias enormes.聽Despu茅s vino el paso por el Congreso, que fue fatal. El Congreso y la Corte Constitucional metieron la mano y creo que le quitaron todos los dientes que el acuerdo pod铆a tener, o lo que quedaba, porque ya lo hab铆an despojado de toda su fuerza. Es muy distinto a lo que se pens贸 en La Habana.

Algo positivo es que casi 13.000 hombres y mujeres que estaban en armas ya no lo est谩n鈥

S铆, pero han asesinado a muchos de ellos. Es como una constante de todos los acuerdos de paz anteriores: primero, no se tocan las ra铆ces del conflicto; segundo, se asesina a los que se desmovilizan; tercero, se reciclan siempre los factores de la guerra y termina recicl谩ndose la guerra.

El pa铆s rechaza los asesinatos de l铆deres sociales, por el simple hecho de apoyar el proceso de paz.

驴Qu茅 ha cambiado en la situaci贸n de violencia y amenazas contra la Comunidad de Paz de San Jos茅 de Apartad贸?

Mirando un poco m谩s atr谩s la situaci贸n comenz贸 a modificarse, aunque no con cambios sustanciales, desde la desmovilizaci贸n del a帽o 2016 porque se fueron estos grupos de las Farc que hac铆an presencia,聽pero el paramilitarismo fue tomando control de todas las veredas. Hoy en d铆a ya todas las veredas del corregimiento tienen un control mediante presencia de por lo menos una persona o una familia que ellos llaman 鈥減untos鈥, que es propiamente un sistema de espionaje.

Ellos convocan permanentemente asambleas de juntas de veredas, ponen sus puntos de vista sobre la agricultura,聽qu茅 se puede sembrar, qu茅 no se puede sembrar, ponen impuestos ilegales, imponen su modelo de desarrollo, que es antiecol贸gico聽y va en contra de todo lo que la comunidad ha pensado siempre. En esas asambleas de veredas lanzan amenazas y quieren dejar siempre sentado que ellos son la autoridad de la regi贸n.

Nadie se puede oponer a ellos. Todo el mundo se tiene que someter y el que no se someta pagar谩 las consecuencias. Hasta ahora no han obligado a la Comunidad de Paz a asistir a esas asambleas, pero cada vez la presi贸n y la amenaza es m谩s fuerte. Las respuestas que da el Gobierno y las Fuerzas Armadas a todas las quejas que la comunidad le transfiere a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, siempre son evasivas diciendo 鈥渘o sab铆amos, no est谩bamos presentes en la zona鈥 o 鈥渧amos a investigar鈥 y nunca se investiga, as铆 va avanzando este tipo de control.

El padre Javier Giraldo expresa su preocupaci贸n por el desarrollo de los acuerdos de paz.

Otoniel dijo que lo suyo fue una entrega y adem谩s que busca una negociaci贸n de paz con el gobierno, 驴qu茅 opina de ambas afirmaciones?

Creo que es muy ambiguo. Pocas personas en Colombia se tragaron聽esa versi贸n de la captura de聽Otoniel, eso fue una obra de teatro demasiado mal preparada. La presencia del Clan del Golfo ha sido ciertamente de un paramilitarismo coordinado y articulado con la Fuerza P煤blica. Entre octubre y diciembre en la regi贸n del Choc贸 y el norte de Antioquia hubo tal agresi贸n de los paramilitares coartando todas las actividades, incluso religiosas, que hubo misiones de verificaci贸n en las que participaron varios obispos, organismos internacionales y humanitarios.

Esas misiones sacaron unos comunicados muy fuertes y resulta que el Ministerio de Defensa est谩 enfurecido contra la Iglesia por esa denuncia y exigi贸 retractaci贸n por una de las afirmaciones que aparecen en esas denuncias: la que dec铆a que hay s铆ntomas de que el Clan del Golfo y el Ej茅rcito est谩n actuando conjuntamente.

El Ej茅rcito est谩 enfurecido exigiendo retractaci贸n, pero uno se pregunta, 驴qu茅 pruebas van a exigir? Si quienes estuvieron en estas misiones escucharon聽el testimonio de la gente que ha vivido en carne propia las cosas terribles que est谩n haciendo los paramilitares. Las mismas religiosas que est谩n en esas zonas rurales les dec铆an 鈥渁qu铆 est谩 la base militar y a pocos metros est谩 la base paramilitar鈥. 驴C贸mo van a negar que est谩n actuando juntos?.

Hay una connivencia muy evidente que ya se ha denunciado, no solamente en el norte de Antioquia y el Choc贸, sino en el Caquet谩, en Putumayo, en Guaviare, que muestra lo mismo: se nota una articulaci贸n y connivencia incluso con algunas disidencias, con el Clan del Golfo y otros grupos paramilitares. La situaci贸n se ve muy grave.

El Ej茅rcito tiene a su favor que ha dado golpes duros al Clan del Golfo y eso es lo que reclama en su carta de retractaci贸n el brigadier 脫scar Murillo, comandante de la Fuerza Tit谩n del Choc贸. Quiz谩 es ambiguo eso de la connivencia鈥

Es cierto, yo creo que ellos manejan todo esto dosificadamente, de tal manera que puedan defenderse y mostrar la otra cara, la de la persecuci贸n, en determinados momentos.聽Pero hay algo que salta como una preocupaci贸n de fondo y es el problema de la verdad.聽

Hasta qu茅 punto los grupos que ellos dicen que han golpeado son realmente del Clan del Golfo, o m谩s bien son delincuencia com煤n o incluso de guerrilla, y tratan de presentarlos as铆. 驴D贸nde est谩 la credibilidad? 驴D贸nde est谩 la verdad?

M谩s de 13 mil reinsertados han sido asesinados desde que se firmaron los acuerdos de paz.

Las misiones humanitarias han tratado de escuchar el testimonio de las v铆ctimas. Aqu铆 los militares piden pruebas y las 煤nicas pruebas v谩lidas son las que van a las Fiscal铆as o a las Procuradur铆as, esas no son pruebas dentro de cierto consenso de los movimientos sociales, en primer lugar porque los que van a denunciar entran en un riesgo grand铆simo y esa no es una v铆a de denuncia para los movimientos sociales, menos en un momento en que todos los 贸rganos de control est谩n cooptados por el alto Gobierno.

Entonces est谩 de por medio el problema de la verdad, a qui茅n creerle y聽c贸mo acceder a la verdad en un momento de estos en que no se puede confiar en los 贸rganos de control. Uno ve tantas mentiras, por miles, de car谩cter oficial.聽El s贸lo hecho de que se destaparan m谩s de 6 mil casos聽de聽falsos positivos聽muestra eso, 6 mil veces que el alto Gobierno fabric贸 falsas verdades y le present贸 al pa铆s grandes mentiras relativas a cr铆menes horrendos que se presentaron como verdades y ahora se destapan.

Eran mentiras revestidas de verdad. Lo mismo es lo que ha pasado con la Comunidad de Paz de San Jos茅 de Apartad贸: si uno mira la masacre del 2005, el gobierno trat贸 de venderle al pa铆s la falsa idea de que hab铆a sido la guerrilla la que hab铆a hecho esa masacre, ahora es la Corte Suprema de Justicia la que condena a 10 militares. Nos vendieron una falsa verdad durante varios a帽os, era una mentira oficial revestida de verdad. Eso ha ocurrido multitud de veces.

Hugo Torres, obispo de Apartad贸, asegura que la captura de Otoniel abre la posibilidad para la paz con el Clan del Golfo, 驴qu茅 cree al respecto?

En primer lugar, eso del fin del Clan del Golfo es completamente falso, no fue una captura sino una entrega. Adem谩s, no se toc贸 la estructura de ellos que hace tiempo ten铆an su nuevo comandante elegido y todas sus finanzas reorganizadas.聽La estructura sigue sin tocar, lo de Otoniel no afect贸 para nada esa estructura.

Luego, el solo hecho de todas estas denuncias de connivencia con el Estado, eso no abre nada, al rev茅s, en lugar de un espacio para la paz creo que m谩s bien se agrave el problema de la guerra. El Ej茅rcito sabemos que nunca ha luchado como una defensa real de los sectores populares y los movimientos sociales, sino m谩s bien como una represi贸n de todas esas fuerzas.聽Y ahora se une con estos paramilitares que tambi茅n son una fuerza contra los movimientos sociales. Se est谩 es agravando el problema de la guerra.

Pero el mismo Otoniel dijo en su comparecencia ante la Justicia Especial para la Paz que ellos est谩n dispuestos a hacer la paz鈥

Yo no sabr铆a valorar eso… hasta donde llegar谩 la sinceridad de todo esto.



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