SINDICATO UNITARIO DE LA GOBERNACI脫N DEL VALLE DEL CAUCA
NOSOTROSCONTACTO 26 Oct, 2021

Fernando Alexis Jim茅nez

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El SUGOV lleg贸 a su aniversario n煤mero once. Una fecha especial que coincidi贸 con la movilizaci贸n social en el pa铆s. Ocasi贸n para reafirmar nuestro compromiso con la lucha obrera.

Por Fernando Alexis Jim茅nez | Dirigente sogoviano

Los once a帽os del SUGOV tuvieron una singular coincidencia: la movilizaci贸n gigantesca de los trabajadores que inici贸 en la sede del SENA, en Salomia, y concluy贸 frente a las instalaciones de la Regional del Trabajo, en la avenida de Las Am茅ricas.

La Alcald铆a de Cali, como siempre, con sus pronunciamientos ramplones y destemplados, dijo que s贸lo participaron 800 representantes de la clase obrera.

El desplazamiento estuvo enmarcado en la cultura ciudadana, en la tolerancia y el respeto. No hubo bloqueos, tuvimos una marcha que lleg贸 casi a 900 personas diciendo lo que les disgustaba. No hubo necesidad de utilizar la Fuerza P煤blico, no hubo ning煤n evento que lamentar“, asegur贸 Carlos Soler, secretario de Seguridad de Cali. Por supuesto, su perspectiva es la de milico en retiro, a quien toda expresi贸n de protesta social, le produce urticaria.

En Puerto Resistencia se realiz贸 otra concentraci贸n. Como siempre, en esa zona del oriente cale帽o, con amplia participaci贸n ciudadana.

Miembros del ejecutivo de la CUT Valle

 

UN ESTADO DE ALERTA PROVOCADOR

La administraci贸n del Alcalde, Jorge Iv谩n Ospina, realiz贸 el martes 19 de octubre, un Consejo de Seguridad, en el cual y tal como lo registra la seudo-revista Semana (porque hay quienes opinan que es un pasqu铆n uribista), se declar贸 en 鈥alerta por lo que pudiera ocurrir鈥.

Compa帽eros 脕lvaro Ru铆z Erazo y Yecid Gonz谩lez, participando en la movilizaci贸n del 20 de octubre

De acuerdo con su pronunciamiento, estar铆an alerta para proteger las estaciones y los buses del MIO, con lo cual, confirma la posici贸n que lo ha caracterizado, de satanizar la protesta social. Pero se qued贸 viendo un chispero, porque todo transcurri贸 en el marco de la normalidad, sin que esa normalidad, por supuesto, deje de evidenciar la inconformidad del pueblo con Duque y su dictadura.

En consonancia con sus temores, militariz贸 la ciudad. Fueron 1600 agentes de polic铆a y 320 del ej茅rcito. Tem铆a un nuevo alzamiento. 隆Lo que hay que ver y o铆r, definitivamente!

EL ESMAD ACANTONADO EN LA GOBERNACI脫N DEL VALLE

Pero la gobernadora, Clara Luz Rold谩n Gonz谩lez, no se le qued贸 atr谩s. Acanton贸 el Esmad en el Palacio de San Francisco, como ha sido su costumbre. 驴Por las protestas? No, claro que no. Trajo a los alegres muchachos del escuadr贸n m贸vil anti disturbios, porque el Sindicato Unitario de la Gobernaci贸n del Valle鈥擲UGOV鈥celebraba sus once a帽os, un aniversario que no 铆bamos a pasar de agache.

No sabemos qu茅 pensaba la funcionaria. Y lo que hicimos as铆 de subversivo o clandestino, fue presentar el grupo musical Viento y Madera (que interpret贸 canciones sociales) para recibir a los compa帽eros empleados y contratistas, y entregarles a todos un detalle. Fueron m谩s de mil ejemplares de bol铆grafos de lujo, estampados con el logo del SUGOV. Es nuestra forma de compartir con todos, sin odiosas distinciones, la alegr铆a de cumplir once a帽os al frente del ca帽贸n, en defensa de la clase trabajadora.

Fue una jornada maravillosa. Emocionante, si queremos ser m谩s espec铆ficos. Recibimos muchas voces de aliento. La solidaridad flotaba en el ambiente. 鈥Ustedes han luchado por todos nosotros, le han puesto el pecho a la brisa. Gracias, compa帽eros鈥. Fue una expresi贸n recurrente que escuchamos en todos.

Tras entregarles un detalle del SUGOV, les reafirmamos a los agentes del Esmad: “Aunque tengan uniforme, ustedes son parte de nuestro pueblo.” Tambi茅n por ellos luchamos, porque son pueblo precarizado.

HASTA LOS COMPA脩EROS DEL ESMAD RECIBIERON SU DETALLE

Es cierto, sabemos que el Esmad reparte garrote con generosidad en la protesta social. Pero m谩s all谩 de su uniforme de robocop, que resulta intimidante, para nosotros, son clase trabajadora. De hecho, funcionarios explotados a quienes, desde un escritorio, los altos oficiales les dan la orden de arremeter contra su propio pueblo, el mismo pueblo al que ellos pertenecen.

A ellos les dimos su detalle sugoviano. Lo guardaron furtivamente. 鈥Lo vamos a usar, t茅ngalo por seguro鈥, nos dec铆an.

Incluso, se tomaron una foto con algunos de los dirigentes del SUGOV. Una foto para la historia que reafirma nuestro convencimiento de que ellos, desde nuestra perspectiva, son pueblo precarizado, hombres y mujeres que, al t茅rmino de su jornada, regresan a casa y, al d铆a siguiente, hacen fila en un supermercado, pagando altos costos por los alimentos. Al fin y al cabo, tambi茅n golpeados por la dictadura de Duque.

En el marco de los 11 a帽os del SUGOV, rendimos homenaje al compa帽ero 脕lvaro Ru铆z, uno de los fundadores de nuestra organizaci贸n.

HOMENAJE AL COMPA脩ERO 脕LVARO RU脥Z ERAZO

El 20 de octubre fue memorable. Celebramos once a帽os de lucha ininterrumpida y comprometida con la clase trabajadora, pero, tambi茅n, de aporte a la generaci贸n de conciencia alrededor de lo que somos: un pueblo explotado que debe despertar del marasmo y levantar su pu帽o en alto para decir: 鈥Basta ya de sometimiento鈥.

En el marco de este aniversario, se hizo un reconocimiento especial al dirigente y fundador sugoviano, 脕lvaro Ru铆z Erazo. Un batallador de la clase obrera. Se form贸 inicialmente como economista en Colombia e hizo su especializaci贸n, por espacio de ocho a帽os, en Cuba.

Y aunque le fue doloroso irse de La Habana, de las tardes de brisa junto al malec贸n de ocho kil贸metros que bordea la ciudad y recibe como un abrazo gigantesco las olas del mar y el rumor de aguas embravecidas que traen desde tierras lejanas las voces de admiraci贸n por la lucha que han librado, 脕lvaro decidi贸 regresar a su patria, a combatir ideol贸gicamente desde otra trinchera: el sindicalismo clasista.

脕lvaro Ru铆z, primero en la margen derecha y enarbolando su brazo empu帽ado, ha sido un l铆der comprometido con la defensa de la causa obrera.

Desde su vinculaci贸n como profesional en la Gobernaci贸n del Valle del Cauca, 脕lvaro ha sido un defensor de la causa del pueblo, de los marginados, de los sin-techo, de los desempleados. Y fue, a la saz贸n, uno de los gestores del SUGOV porque no comparti贸鈥攋unto con quienes le acompa帽aron en esa gesta鈥攍a actitud sumisa del sindicato de siempre, el de marras, en el que su presidente siente orgullo de posar con el gobernante de turno, mientras que a los afiliados les habla con un discurso acomodado.

脕lvaro Ruiz Erazo est谩 en la antesala de su retiro tras entregar gran parte de su vida a la funci贸n p煤blica. Pero ninguno de nosotros quiere que pase desapercibido su aporte al sindicalismo, porque como dir铆a el coplero de los llanos venezolanos, Rafael Mart铆nez, 脕lvaro es un 鈥amigo sin condici贸n, con trago y fuera de tragos鈥. Es decir, alguien en quien se puede confiar siempre.

Lo ocurrido el 20 de octubre lo llevaremos siempre en el coraz贸n, porque once a帽os de lucha, no se cumplen todos los d铆as…


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Organizaciones sindicales del Valle del Cauca, atendiendo convocatoria de la CUT, reafirmaron respaldo y compromiso con la jornada de movilizaci贸n del pr贸ximo 28 de septiembre. El Paro Nacional sigue vivo, aseguraron dirigentes obreros.

Por Fernando Alexis Jim茅nez | Dirigente del SUGOV

La protesta sigue. No ha menguado. Ahora m谩s beligerante que nunca. 驴La raz贸n? Duque no baja la guardia y, en escenarios como la ONU, sigue vendiendo la imagen de una Colombia paradis铆aca, desconociendo la realidad social cada vez m谩s cr铆tica, con un desempleo que cabalga por las nubes, una inflaci贸n sin precedentes y la m谩quina de la muerte bien aceitada para acabar con l铆deres sindicales y populares.

El panorama fue analizado en la convocatoria de la Central Unitaria de Trabajadores鈥擟UT, subdirectiva Valle鈥攜 los dirigentes de los sindicatos coincidieron que el 28 de septiembre es necesario 聽salir a las calles, de un lado para respaldar los diez proyectos de ley que hacen tr谩nsito en el Congreso, y de otro, reclamar que cese la voraz andanada de los grupos econ贸micos del pa铆s por privatizar la salud, ahogando a su paso, las finanzas y futuro de los hospitales estatales.

EL PARO NO SE HA ACABADO

Contrario a lo que piensan muchos, aquellos que se rinden f谩cilmente, el Paro Nacional no se ha acabado. En esa direcci贸n, el presidente de la CUT en el Valle del Cauca, Wilson S谩enz Manchola dijo que: 鈥Este per铆odo que muchos equivocadamente consideran es un receso, no ha servido m谩s que para estrechar los lazos con diferentes expresiones ciudadanas, que ahora quieren sumarse a la protesta ante la contundencia de un pa铆s en crisis. Hay que retomar la movilizaci贸n comprometida. Debemos seguir firmes y m谩s cuando los vientos electoreros amenazan con profundizar la crisis laboral con reformas que golpear谩n a los trabajadores. Esta es la hora de movilizarnos鈥.

El dirigente expres贸 su preocupaci贸n por la situaci贸n de la salud, lo que explica que la movilizaci贸n del 28 de septiembre pr贸ximo inicie en la Plazoleta de San Francisco y concluya frente a las instalaciones del Hospital Universitario del Valle鈥擧UV–. 鈥La movilizaci贸n popular es la que ha tra铆do cambios en el pa铆s y, ahora, seguimos adelante, con un ingrediente particular: la defensa del derecho a la salud, que debe seguir siendo p煤blica y no quedar en manos del sector privado鈥, precis贸.

Inform贸 que la agenda de protesta social incluye, tambi茅n, fechas como el 20 de octubre, el 25 de noviembre y el 10 de diciembre.

Hay un claro compromiso de la CUT y de los sindicatos, de jalonar la movilizaci贸n del 28 de septiembre, En la gr谩fica, de izquierda a derecha, Francisco Malt茅s Tello (presidente Nacional de la CUT y Wilson S谩enz Manchola, presidente regional de la central, entre otros. Foto Fernando Alexis Jim茅nez – Archivo.

COLOMBIA, UN PA脥S SE POBRES

Durante su intervenci贸n en modalidad virtual, el presidente de la CUT y vocero del Comit茅 Nacional de Paro, Francisco Malt茅s Tello, resalt贸 con viva inquietud que Colombia se convirti贸 en un pa铆s de pobres, ante la indiferencia c贸mplice de la clase pol铆tica tradicional, y la mirada inmisericordia de un gobierno como el que preside Iv谩n Duque M谩rquez.

En nuestro pa铆s hay 21 millones de personas sumidas en la pobreza, es decir, el 40% de nuestros connacionales. 聽El DANE maquilla la realidad. Pero lo que no han podido ocultar es el estallido social por cuenta de la desigualdad. Por el contrario, ese estallido sac贸 a flote lo que est谩 ocurriendo. Desde el Comit茅 de Paro reivindicamos la movilizaci贸n, que ya forma parte de la agenda p煤blica. Nos corresponde a todos, presionar a los congresistas para que ayuden a jalonar los diez proyectos de Ley鈥, enfatiz贸.

Inform贸 que, con los j贸venes, denominados durante el paro como primera l铆nea, se han realizado nuevos acercamientos. Espec铆ficamente con quienes est谩n organizados. Record贸 que jam谩s se les han cerrado las puertas, aun cuando algunos sectores, en alg煤n momento dijeron que no quer铆an que intervinieran las organizaciones obreras. 鈥Tenemos que avanzar con pasos de unidad, pero bien organizados鈥, explic贸.

DURA RADIOGRAF脥A SOCIAL DEL VALLE DEL CAUCA

Durante la reuni贸n de las organizaciones sindicales a instancias de la CUT, subdirectiva Valle del Cauca, se present贸 una dura radiograf铆a social del Departamento, que pone en evidencia el recrudecimiento de tres fen贸menos que toman fuerza: el desempleo, la pobreza absoluta y la violencia contra los l铆deres.

Como consecuencia del actual modelo econ贸mico y pol铆tico que favorece los intereses del capital extranjero y alimenta el af谩n de enriquecimiento de quienes detentan el poder, se estima que una de cada diez personas en edad productiva, se encuentran sin trabajo.

En Cali, 560 mil personas, viven del rebusque y m谩s de 300 mil familias, enfrentan la pobreza extrema, la que se refleja鈥攅n t茅rminos pr谩cticos鈥攅n el hecho de que solo consumen dos raciones de alimento al d铆a.

Con la complicidad de la clase politiquera, los hospitales se encuentran al borde del colapso, al tiempo que las EPS 鈥搎ue pertenecen al sector privado鈥攅nriquecen sus arcas. En esa direcci贸n, el temor es que la salud, que es un derecho inalienable, termine privatizada.

En general, se aprecia como el 86% del empleo formal ha desaparecido con el pretexto esgrimido por los empresarios, de que fue consecuencia del Paro Nacional. De la mano con su argumento manido, ofrecen colocaci贸n por debajo del m铆nimo y sin garant铆as de ninguna clase.

COLOMBIA NO PUEDE OLVIDAR SU HISTORIA

La reuni贸n de las organizaciones sindicales del Valle del Cauca estuvo fortalecida con la intervenci贸n del analista econ贸mico e internacional y escritor, Aurelio Su谩rez Montoya. Su planteamiento fue contundente: Colombia no puede olvidar su historia y, menos, a quienes la han llevado a arrastrar una pesada carga de miseria, en la que 鈥揳ntes que repuntar鈥攕u econom铆a va en picada y cada d铆a se depende m谩s de las importaciones. Esto, como lo explic贸 el catedr谩tico, es muy grave porque desestimula la producci贸n nacional y alimenta el desempleo.

Economista y escritor, Aurelio Su谩rez Montoya

Para cumplir compromisos, el pa铆s debi贸 promover reformas y las exigencias del Consenso de Washington, m谩s peligroso, viral y da帽ino, que las diez plagas de Egipto juntas.

El Banco de la Rep煤blica, fiel a los postulados trazados por el imperialismo econ贸mico de los norteamericanos, someti贸 la pol铆tica de divisas y la cambiaria, en detrimento del poder adquisitivo de los colombianos. Esto abon贸 el terreno para la famosa apertura econ贸mica, en la que se desequilibra la balanza: se privilegia el que compremos lo que nos venden en d贸lares, mientras que nuestros productos los rechazan o quieren pagar a precio de huevo. En t茅rminos parroquiales, siempre llevamos las de perder.

As铆 las cosas, tomando como l铆nea de tiempo el 2000, se quintuplicaron las importaciones del rengl贸n agropecuario y se duplicaron las de producci贸n industrial. 驴Resultado? M谩s desempleo. En otros t茅rminos, importamos mucho m谩s de lo que exportamos. Y los capitales extranjeros, que gozan de todos los privilegios, avanzaron en un nuevo zarpazo: se apoderaron de lo que otrora era la banca estatal. Al fin y al cabo, entre sus prebendas, est谩 el que tienen exenciones y rebajas en la tributaci贸n.

En su disertaci贸n, el profesor Aurelio Su谩rez Montoya, puso de relieve que han sido los inversionistas extranjeros los m谩s beneficiados con la bonanza minero-energ茅tica que vivi贸 Colombia. 鈥Ni siquiera Pinochet, con todo y lo perverso, vendi贸 los recursos de Chile. En Colombia si lo hicieron鈥, enfatiz贸.

Para sobrevivir, los gobiernos de turno se han endeudado. El economista precis贸 que, como consecuencia, cada colombiano le deber铆a al capital extranjero alrededor de doce millones de pesos, si se pretendiera pagar la deuda externa.

El panorama no luce alentador, a menos que el pueblo colombiano le salga al paso鈥, advirti贸, al tiempo que record贸, el mal manejo de la pol铆tica fiscal del pa铆s, ha llevado a que en los 煤ltimos 20 a帽os se hayan realizado 19 reformas tributarias que trasladaron casi el 60% de los tributos al pueblo. 鈥Es una carga muy pesad que no puede soportar鈥, dijo.

La reuni贸n del sindicalismo, concentrado en el Valle del Cauca, concluy贸 con el compromiso ineludible de sacar adelante la movilizaci贸n del 28 de septiembre y las otras movilizaciones contempladas en la agenda hasta el mes de diciembre pr贸ximo.

 


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El sindicalismo colombiano debe someterse a un cuidadoso auto an谩lisis para aplicar correctivos. Se han cometido errores. No podemos ocultarlo. Un an谩lisis de la situaci贸n actual.

Por Fernando Alexis Jim茅nez

El m谩s reciente Paro Nacional en Colombia que marc贸 un hito en la historia, dej贸 clara una realidad: Los sindicalistas ya no somos los 鈥chachos de la pel铆cula鈥. En pocas palabras, progresivamente hemos ido perdiendo el protagonismo.

Soy consciente de que mi planteamiento desatar谩 una tormenta sin precedentes, y no faltar谩 quien se rasgue las vestiduras. Sin embargo, antes que contemplar la posibilidad de considerarme hereje y que se proponga mi lapidaci贸n, pido me concedan unas pocas palabras con las que sintetizo mi argumento:

1.- La corrupci贸n y la politiquer铆a han infiltrado el sindicalismo. Para nadie es desconocido que algunos de quienes se denominan dirigentes, establecen nexos con los patrones, lo que por supuesto, va en detrimento de los trabajadores. De la mano con esta realidad, otra igualmente desalentadora: hay quienes comprometen su labor con los partidos tradicionales, los mismos que legislan para golpear a quienes deber铆an defender: los obreros.

2.- Se ha ido desdibujando la beligerancia. Las batallas que se libran con el sindicalismo, no son las de otras 茅pocas, ni las que marcaron un distintivo como la huelga de las bananeras o el accionar de Jorge Ignacio Torres o Mar铆a de los 脕ngeles Cano M谩rquez (Mar铆a Cano), la primera mujer que lider贸 la organizaci贸n de los trabajadores en diferentes regiones del pa铆s.

3.- Las acciones de car谩cter pol铆tico-sindical est谩n perdiendo fuerza. El ejercicio del sindicalismo tiene una incidencia pol铆tica no partidista, que, a la fecha, o bien perdi贸 su norte o no tiene la fuerza de antes. Pese a ello, en muchos escenarios queda en evidencia que incurren en la improvisaci贸n, el inmediatismo y se dejan de lado las actividades con incidencia en la b煤squeda de reivindicaciones para la clase obrera.

4.- Falta de capacitaci贸n y formaci贸n de cuadros sindicales. La generaci贸n sindical que nos toc贸, la que llamamos de vanguardia, demanda la formaci贸n pol铆tica y de liderazgo antes de ocupar un cargo. Eso significar铆a que el dirigente se desenvuelva a conciencia, con un solo norte: la defensa de la clase trabajadora. A esto se debe sumar que no se est谩n preparando cuadros que puedan contribuir, en el corto plazo, a la renovaci贸n generacional en las organizaciones sindicales.

5.- Toma fuerza la divisi贸n del sindicalismo. Antes que propiciar un fortalecimiento de los sindicatos, como un bloque monol铆tico, salta a la vista que hay fuertes huracanes de divisionismo. Esta tormenta alimenta el surgimiento de nuevas organizaciones d茅biles que favorecen los intereses de los patrones. Hay tantos sindicatos como religiones en el mundo.

Es cierto que los pretendidos dirigentes quedan amparados por el fuero sindical, pero el creciente fraccionamiento no ha hecho otra cosa que debilitar el movimiento obrero.

6.- Paulatinamente se va perdiendo la capacidad de convocatoria. Retomo el tema del Paro Nacional. Mientras que en las calles brillaron por su ausencia muchos sindicatos鈥攔epresentados en sus lideres y afiliados–, se hizo evidente que s铆 salieron a manifestarse otras expresiones populares: ind铆genas, campesinos, comunales, estudiantes y quienes jam谩s hab铆an marchado y que integraron la llamada primera l铆nea.

7.- Seguimos usando el lenguaje de hace veinte a帽os. Que no queremos a los yanquis, que las pol铆ticas neoliberales nos est谩n hundiendo y que las trasnacionales acaban con toda garant铆a laboral, son entre otros, hechos que conocemos a ciencia cierta. Sin embargo, seguimos utilizando el mismo lenguaje de otras 茅pocas y no estamos llegando de manera clara a las nuevas generaciones y al ciudadano del com煤n.

ES HORA DE HACER UN ALTO EN EL CAMINO

Desconozco c贸mo quiera usted rotular la situaci贸n actual del sindicalismo colombiano. Desde mi perspectiva, que no refleja una verdad revelada鈥攑or supuesto–, estamos experimentando una crisis sin precedentes y, adem谩s, profunda.

Dadas las actuales circunstancias es tanto como encontrarnos en medio de un puente. No podemos llegar a la frontera sin retorno, porque ser谩 la clase trabajadora la que lleve la peor parte.

En ese orden de ideas, adem谩s de hacer un alto en el camino, urge reorientar el movimiento sindical para que responda a las expectativas de la actual situaci贸n y de las futuras, porque es evidente que los politiqueros querr谩n seguir atornillados en el poder atropellando a la clase trabajadora. 聽

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com/


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Duque es il贸gico en sus decisiones. Para 茅l, lo que hizo la turista europea, es intromisi贸n en asuntos internos, pero no lo es el que una veintena de ex militares de Colombia participaran en el frustrado golpe de Estado y asesinato del presidente de Hait铆, Jovenel Moise. De hecho, envi贸 una delegaci贸n diplom谩tica para que brinde asistencia jur铆dica y humanitaria a estos mercenarios, o en t茅rminos m谩s parroquiales, paramilitares o paracos.

Por Fernando Alexis Jim茅nez 鈥 Dirigente sugoviano

La doble moral del presidente Iv谩n Duque cuestionando los gobiernos de izquierda, a los que acusa de dictaduras, qued贸 evidenciada al ordenar la expulsi贸n de la alemana, Rebecca Linda Marlene Spr枚脽er, como retaliaci贸n al apoyo que brind贸 la joven a las protestas del Paro Nacional.

Desde la perspectiva del mandatario colombiano, ese es el ejercicio de la soberan铆a nacional. Para observadores del pa铆s y del extranjero, es una clara evidencia del estado dictatorial que enfrentan los colombianos y que fue puesto de manifiesto tras las recomendaciones que hizo la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos.

La europea fue aforada en un vuelo que cubr铆a la ruta Cali-Bogot谩 y Bogot谩- Alemania y, como castigo, no podr谩 entrar a Colombia durante los pr贸ximos 10 a帽os.

Si esa no es una decisi贸n dictatorial, 驴qu茅 si lo es? Duque es il贸gico en sus decisiones. Para 茅l, lo que hizo la turista europea, es intromisi贸n en asuntos internos, pero no lo es el que una veintena de ex militares de Colombia participaran en el frustrado golpe de Estado y asesinato del presidente de Hait铆, Jovenel Moise. De hecho, envi贸 una delegaci贸n diplom谩tica para que brinde asistencia jur铆dica y humanitaria a estos mercenarios, o en t茅rminos m谩s parroquiales, paramilitares o paracos.

La joven alemana, Rebecca Linda Marlene Spr枚脽er, apoy贸 la protesta social en Cali.

LA HISTORIA DE LA ALEMANA EN COLOMBIA

Rebecca Linda Marlene Spr枚脽er se sinti贸 atra铆da por Colombia, el pa铆s del realismo m谩gico que inmortaliz贸 en sus creaciones literarias, el Premio Nobel, Gabriel Garc铆a M谩rquez. Lo que jam谩s imagin贸 es que le tocar铆a vivir en carne propia esa inverosimilidad de los hechos que solo ocurren en un pa铆s como este, en pleno ombligo geogr谩fico de Am茅rica.

Desde el 15 de marzo pasado, cuando llego, recorri贸 lugares atractivos que subi贸 a redes sociales. Coment贸 que se trataba de parajes paradis铆acos, porque su prop贸sito inicial no era otro que el de hacer turismo. Pero inmersa en esos recorridos, le toc贸 vivir el Paro Nacional que, particularmente en Cali, se vivi贸 con mayor intensidad.

Fue all铆 cuando tuvo estrecho contacto con los j贸venes de primera l铆nea. Los apoy贸. Se tom贸 fotos con ellos. Se puso casco, careta antigases y hasta cubri贸 su cuerpo con la bandera de los colombianos, 驴Delito? No. No estaba propiciando un golpe de Estado como los connacionales en Hait铆. Simplemente, apoy贸 las manifestaciones.

Pero, como en Colombia protestar es un delito por cuenta de la mentalidad guerrerista del presidente Duque, la sacaron a sombrerazos, como si se tratara de la peor delincuente. Desde la apreciaci贸n del gobierno nacional, Pablo Escobar y quienes integraron los carteles del narcotr谩fico, son ni帽os de kindergarden. 聽

La protesta social es constitucional, pero en Colombia la han querido satanizar

LA DETUVIERON POR DENUNCIAR

La detenci贸n de Rebecca Linda Marlene Spr枚脽e se produjo en unas circunstancias ins贸litas, propias de una telenovela en la que los buenos resultan ser los malos y viceversa. Para ser m谩s espec铆ficos, una narrativa con matices Kafkianos.

Linda, como ella misma abrevia su nombre, fue v铆ctima de un atentado sicarial el pasado 22 de julio. Y, como es apenas natural, fue a denunciar el hecho ante el CTI de la Fiscal铆a. La declaraci贸n la rindi贸 en la sede del Comit茅 de Presos Pol铆ticos en Cali y a una cuadra de all铆, cuando termin贸 ese procedimiento, fue detenida por agentes de Polic铆a y de Migraci贸n Colombia y dirigida, inmediatamente, al aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Arag贸n.

Cuando llegu茅 a Cali me enamor茅 totalmente de la gente, de la forma de vivir y decid铆 que quer铆a vivir un tiempo m谩s ac谩. Empec茅 a trabajar como voluntaria en una escuela muy reconocida de baile que se llamaba Arrebato Cale帽o, pero se intensificaron los toques de queda y ya no pudieron dar las clases que se hac铆an en la noche y quebraron despu茅s de resistir lo que m谩s pudieron durante la pandemia. Esa fue una fuerte motivaci贸n para unirme a la gente que empez贸 a protestar. Despu茅s pens茅 que como en M茅xico hab铆a trabajado en periodismo, aqu铆 tambi茅n podr铆a documentar con mi mirada lo que estaba sucediendo. Entonces empec茅 a grabar testimonios y abusos de la Polic铆a y a mandarles eso a mis contactos que ten铆a de prensa鈥, dijo la joven alemana.

En tanto se sataniza la protesta social en Colombia, el presidente Duque envi贸 una delegaci贸n diplom谩tica a auxiliar a paramilitares que pretend铆an un fallido golpe de Estado en Hait铆.

Su existencia comenz贸 a correr peligro desde que se solidariz贸 con las marchas y decidi贸 hacer presencia en los diferentes puntos de resistencia de Cali. Por ese motivo, el Comit茅 de Solidaridad de Presos Pol铆ticos ha cuestionado la expulsi贸n de Rebecca Marlene Sproesser, como un procedimiento administrativo arbitrario del que tom贸 parte Migraci贸n Colombia, sin dar margen a ninguna reclamaci贸n.

No podr铆a concluir sin enfatizar que, para quienes dudan que el presidente Duque es un dictador, sus acciones cada d铆a tornan fehaciente la condici贸n en que se encuentra Colombia, y anotar, por 煤ltimo, que el temor que nos asiste a quienes escribimos, es que nos terminen amenazando las fuerzas oscuras que siembran el terror y la muerte.

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com/

NOTA IMPORTANTE: El autor del presente art铆culos se hace responsable por su contenido ya que, si bien forma parte de la dirigencia sugoviana, sus planteamientos no necesariamente est谩n en consonancia con el pensamiento pol铆tico-sindical de la organizaci贸n sindical.


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Como hab铆an advertido con anticipaci贸n las organizaciones sociales, la protesta de este 20 de julio, iba a ser infiltrada por las fuerzas oscuras para deslegitimar informe del CIDH que se refiri贸 a desmanes de la fuerza p煤blica y que recomend贸 correctivos inmediatos.

Por Fernando Alexis Jim茅nez 鈥 Dirigente Sugoviano

Fotograf铆as: Oliverio Montealegre Tierradentro 鈥 Yesid Gonz谩lez Sabi

Nuevamente Cali se convirti贸 este 20 de julio en un campo de batalla por cuenta de los actos de provocaci贸n de la fuerza p煤blica a los manifestantes en la concentraci贸n de la Loma de Cruz, confrontaciones que se replicaron en los sectores de Sameco, Puente del Comercio, Mel茅ndez y Calipso. De acuerdo con las autoridades, siete agentes de antidisturbios resultaron heridos, pero no mencionaron que m谩s de veinte manifestantes resultaron seriamente afectados en su integridad. Iron铆as del pa铆s del 鈥realismo m谩gico鈥 donde solo cuentan unos, y las clases populares resultan invisibilizadas.

Las marchas de las horas de la ma帽ana transcurrieron en paz. Sin embargo, frente a la actitud intimidatoria del Escuadr贸n Anti Disturbios鈥擡smad–, se generaron las condiciones para los enfrentamientos que buscan sustentar los vaticinios aterrorizadores que promovi贸 el presidente Iv谩n Duque, para deslegitimar y satanizar la protesta social.

Para generar temor en la ciudadan铆a y evitar que liberaran su inconformidad saliendo a las calles, el mandatario anticip贸 que se fraguaban planes terroristas, con apoyo de la insurgencia y el narcotr谩fico, para desestabilizar la institucionalidad. Pero de la mano con estos pronunciamientos, enarbolaba la tesis de que todo estaba bajo control gracias a los operativos de seguridad en toda la geograf铆a nacional.

El com煤n denominador de las marchas: transcurrieron en paz, pese a las provocaciones de las fuerzas estatales.

GOBIERNO NACIONAL PREPAR脫 ESCENARIO PARA LOS COMBATES

Para nadie es desconocido que esta andanada gubernamental de desinformaci贸n, es una cortina de humo que busca echar por tierra el informe de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos sobre los abusos de la fuerza p煤blica y las recomendaciones para que se apliquen correctivos urgentes.

Qued贸 claro que se trat贸 de dos cosas claras: una estrategia concebida para esconder la corrupci贸n que rodea la vacunaci贸n contra el covid-19, y generar una sensaci贸n de 鈥渟eguridad鈥, que su propio gobierno ha roto con los asesinatos aleves de manifestantes, y las desapariciones de l铆deres sociales.

La arrogancia del gobierno nacional levanta barreras al di谩logo y el Comit茅 Nacional de Paro ha visto renacer, con mayor fuerza, la llama de la inconformidad que asiste a millares de personas por la arbitrariedad del presidente Iv谩n Duque.

El Sindicato Unitario de la Gobernaci贸n del Valle–SUGOV– a trav茅s de su dirigencia, hizo presencia en las marchas. Si dejar de lado su filosof铆a de beligerancia en defensa de los derechos de la clase trabajadora, reafirm贸 su compromiso con la pacificidad en las movilizaciones.聽

 

NOTA IMPORTANTE:聽El autor del texto es responsable por sus opiniones. Aun cuando pertenece a la dirigencia sugoviana, no necesariamente expresa todo el pensamiento pol铆tico-sindical de nuestra organizaci贸n. No obstante, fieles al criterio de ser diversos, pero unitarios, publicamos este contenido escrito.


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Muchachos, nadie los ha olvidado. Viven en la memoria de todos. En adelante, cada vez que pasen por Puerto Resistencia, recordar谩n el tiempo en que todo un pa铆s so帽贸 con una realidad distinta, de igualdad y justicia para todos.

Por Fernando Alexis Jim茅nez 鈥 Dirigente sugoviano

La escena es 煤nica en toda la historia de la humanidad. Todos est谩n atentos. Sin quitar los ojos del picadito de f煤tbol en el cielo. Ese cielo del Dios justo en el que creo. Ese Dios que no rechaza a los que piensan diferente y que jam谩s le cerrar铆a las puertas a quienes murieron convencidos de su lucha por un mejor pa铆s, con igualdad de oportunidades para todos, en el que se acaban las fronteras y las odiosas distinciones entre pobres y la 鈥済ente de bien鈥.

–驴Qu茅 es esa bullaranga? –, pregunta Pedro de camino hacia la enorme ventana. Luego, sonriendo, comienza a llamarlos a gritos:

–Muchachos vengan, r谩pido. Vengan.

–驴Y el partidito de f煤tbol?

–Tranquilos, tienen toda una eternidad para retomarlo. Vengan, no se pueden perder esto鈥

Y en cuesti贸n de segundos, todos arremolinados. Hay j贸venes de Cali y del resto de Colombia. Murieron acribillados cuando ejerc铆an su derecho a la protesta social. Los asesinaron con balas oficiales. Dieron su vida por el Paro Nacional.

–Bacan铆simo ese monumento de Puerto Resistencia–, comenta uno, con los ojos brillando de emoci贸n.

–Parcero, mir谩 a Luis Enrique, a Carlos, a Julio y a Sandrita鈥

–Pillate, mis cuchos est谩n all铆 entre la multitud鈥

–Hasta la vecina, la que nos cuestionaba tanto, est谩 entre la gente鈥

La sonrisa amplia alumbra el rostro de Pedro. Comparte el gozo de los muchachos. 鈥溌De primera l铆nea, dizque les dec铆an?鈥, murmura antes de decir, con voz emocionada:

–Muchachos, nadie los ha olvidado. Viven en la memoria de todos. En adelante, cada vez que pasen por Puerto Resistencia, recordar谩n el tiempo en que todo un pa铆s so帽贸 con una realidad distinta, de igualdad y justicia para los marginados. Y los padres les dir谩n a sus hijos que ese monumento se construy贸 para no olvidar a los que regaron con su sangre, las semillas de esperanza que jam谩s morir谩n, porque est谩n sembradas en la historia de un pa铆s que est谩 despertando del letargo de muchos a帽os.

Y las risas de todos celebran ese momento 煤nico e irrepetible porque saben que Colombia se puso de pie para aplaudir con gratitud, su actitud valerosa y que ese rumor de los aplausos no se terminar谩 jam谩s porque viven en los corazones de quienes creemos en un cambio con justicia social.

MONUMENTO A LA RESISTENCIA

Hace mucho tiempo no se erig铆a un s铆mbolo gigantesco鈥攁lgo m谩s de doce metros鈥攓ue recogiera la esperanza de todo un pueblo. El 鈥淢onumento a la Resistencia鈥 fue construido en tiempo r茅cord, desde mediados de mayo pasado.

“Es la representaci贸n de un pu帽o que sostiene la palabra ‘resiste’ con los colores de nuestra bandera de Colombia como mensaje de unidad de que esto no s贸lo lo hizo nuestro pueblo cale帽o sino el colombiano. Estamos haciendo un sentido homenaje a las v铆ctimas del paro”, indic贸 Juan, vocero de los manifestantes de esa zona.

En su dise帽o y armaz贸n se invirtieron muchas horas, algunas de ellas bajo el sol incandescente de una ciudad como la Sultana del Valle, que arde desde que amanece hasta que cae la noche. Nada los detuvo, hasta que dieron por concluida la tarea, hoy visible varios kil贸metros a la distancia.

AUTORIZACI脫N OFICIAL

Aunque al alcalde, Jorge Iv谩n Ospina, no lo quieren ver ni en pintura por considerarlo un traidor de las clases populares, no tuvo m谩s remedio que aprobar la construcci贸n.

Una comisi贸n del Departamento Administrativo de Planeaci贸n de la Alcald铆a realiz贸 una inspecci贸n al monumento para que fuera seguro para quienes estuvieran en la zona.

Hay que reconocer ese monumento como una expresi贸n cultural del momento hist贸rico que estamos viviendo como ciudad y eso no necesariamente est谩 mal鈥, afirm贸 el director, Roy Alejandro Barreras.

De haber dependido plenamente de una firma del pretendido mandatario local o de la gobernadora, Clara Luz Rold谩n, hubieran negado la autorizaci贸n. Comprensible. Hiere su sensibilidad. Desde su perspectiva militarista, el momento puede parecerles una expresi贸n de extrema izquierda o la reivindicaci贸n del terrorismo.

UNA INAUGURACI脫N SINGULAR

La celebraci贸n del acto inaugural rompi贸 los esquemas. Hubo m煤sica, alegr铆a desbordante en los rostros, l谩grimas entre quienes han perdido sus familiares a manos de las fuerzan del establecimiento y algo fuera de serie: un cacerolazo con acordes de sinfon铆a.

驴Cu谩ntos estuvieron? Miles. Y cuando decimos miles, son miles. Por supuesto, los que dejaron de asistir, fueron los pocos privilegiados que se sienten 鈥揺quivocadamente, por cierto鈥攃on la capacidad de definir qu茅 est谩 bien y qu茅 est谩 mal.聽 Se quedaron en casa mordi茅ndose el codo, porque esa gigantesca mano empu帽ada, les recuerda una y otra vez, que sus esfuerzos de acallar la protesta social, han sido vanos y con el tiempo, perder谩n toda su fuerza.

El monumento luce mejor y debe convertirse en un referente de Cali, antes que el Sebastiano de Belalc谩zar, que recordaba el genocidio del pueblo ind铆gena americano鈥

NOTA IMPORTANTE:聽Los planteamientos expresados en este art铆culo comprometen a su autor, quien se hace responsable, y no necesariamente reflejan el pensamiento pol铆tico-sindical del movimiento sugoviano.

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Dedicado a Marcelo Agredo, Cristian Delgadillo S谩nchez, Segundo Jaime Rosas, Nicol谩s Guerrero y聽 Elkin Andr茅s Fern谩ndez, algunos de los j贸venes asesinados en Cali y en Colombia por la fuerza p煤blica.

Por Fernando Alexis Jim茅nez – Dirigente sindical

En el fondo suena atronador 鈥淎mor encapuchado鈥, de Anark铆a Tropical. Las notas multicolores emergen estridentes desde una cabina de sonido junto a una trinchera popular, en una de las muchas ciudades de Colombia, a煤n en resistencia. Un tema pegajoso que habla de barricadas. 鈥Un cuerpo de silueta hermosa y tras la capucha, unos ojos me miraban鈥, dice la letra. Es una escena fugaz de c贸mo surgen las chispas del gusto y del amor entre dos j贸venes de los tantos que defienden la lucha del Paro Nacional en Colombia.

El escenario es el mismo para dos j贸venes de 鈥減rimera l铆nea鈥 que decidieron contraer matrimonio en el barrio Aures, de Buga. As铆, como en el disco. Se juraron amor eterno, encapuchados. Ella con un vestido negro, elegante, a煤n muy jovencita, 聽y 茅l, cubriendo su rostro y con un escudo elaborado a partir de una tina de aluminio.

Prometieron estar juntos hasta el final de sus vidas o hasta que la represi贸n brutal de la fuerza p煤blica los separe. Como toda pareja de enamorados, les brillaban los ojos. Ten铆an una sonrisa a flor de piel escondida con tela oscura, para protegerse.

–A los j贸venes nos est谩n matando porque salimos a las calles a protestar.

–S铆, pero confiamos en una nueva Colombia para nuestros hijos鈥攄ice la muchacha tras escuchar a su, ahora, esposo.

El sacerdote se hace a un lado, prudentemente. Algunos de los poqu铆simos asistentes, lloran apreciando ese momento 煤nico entre las sillas pl谩sticas que han sido distribuidas en el modesto recinto.

La familia les tiene un 鈥渟ancochito de gallina y una tortica鈥, como decimos la inmensidad de pobres de Colombia. Los millares de hombres y mujeres que viven del rebusque, porque a diferencia de la imagen que vende el presidente Iv谩n Duque a nivel internacional, en esta tierra el desempleo cabalga sobre las estad铆sticas con cifras alarmantes.

OTROS NO TUVIERON ESA MISMA OPORTUNIDAD

Otros j贸venes, con iguales sue帽os, ganas de luchar, empuje cuando sal铆an a 鈥frentiar lo que fuera鈥, tambi茅n enamorados y que le dijeron a su novia que 鈥cuanto termine toda esta vaina, pensamos en el futuro鈥, no tuvieron la misma oportunidad.

Salieron de casa ante la mirada angustiada de sus madres y el coraz贸n palpitante de sus padres. Como cantaba Piero: 鈥脡l tiene los ojos buenos, y una figura pesada. La edad se le vino encima sin carnaval ni comparsa. Yo tengo los a帽os nuevos, mi padre los a帽os viejos. El dolor lo lleva dentro, y tiene historia sin tiempo, viejo mi querido viejo…”

La realidad de ellos, tal vez era otra. Ahora en las calles se est谩 peleando por un futuro. Y pocos lo entienden, como el taxista que me trajo a casa. Sobrevive con cuarenta mil pesos diarios, sin ninguna garant铆a ni seguridad social, y se queja de las manifestaciones. 鈥Ya deben dejar esas protestas, estoy cansado鈥︹, reniega.

Igual que tantos otros, no han hecho una evaluaci贸n de los logros del Paro Nacional. La ca铆da de la reforma tributaria, de la reforma a la salud, de la propuesta que hace carrera de involucrar los j贸venes en una pol铆tica que consulte las realidades populares y, adem谩s de otras cosas positivas, la advertencia al presidente, Iv谩n Duque, de que si pretende impulsar nefastas reformas de car谩cter laboral y pensional, el pueblo sale de nuevo a las calles.

Y en medio del fragor de la lucha, junto a los sindicalistas que marchamos, los j贸venes de primera l铆nea, que hicieron lo que muchos reconocemos, amerita arrojo: enfrentar las arremetidas inmisericordes de la fuerza p煤blica.

En homenaje a los j贸venes del primera l铆nea asesinados, se realizaron velatones en diferentes lugares de Cali

NO SE PUEDE DESCONOCER SU APORTE EN LA LUCHA

Millares de colombianos se rasgaron las vestiduras por los cortes de ruta o bloqueos como los llama peyorativamente el presidente Duque. Ese t茅rmino les resulta m谩s sensacionalista a 茅l, a los 鈥渃amisas blancas鈥 de Ciudad Jard铆n en el sur de Cali, y a Escobar, el paraco frustrado que aparece disparando junto a la polic铆a, muy cerca de la Estaci贸n Univalle.

Nadie puede negar que los bloqueos eran necesarios. De otra manera, el pueblo colombiano no habr铆a sido escuchado. Claro, durante algunos d铆as hubo escasez, pero las cosas hay que mirarlas a largo plazo, en una l铆nea de tiempo amplia. Lo que se ha librado es una batalla sin parang贸n hist贸rico para legarle a las nuevas generaciones, un pa铆s que ya no soporta que le pongan el pie en la nuca.

驴Qui茅nes fueron clave en todo este proceso? Los j贸venes. Hombres y mujeres. 驴Por qu茅 encapuchados? Por una raz贸n sencilla: si se dejan ver, los matan las fuerzas oscuras del pa铆s, que todos saben que existen y de qui茅nes se trata, pero nadie se quiere referir a ellas.

LOS GRITOS DE LA MUERTE

El d铆a que mataron a Cristian Delgadillo S谩nchez y Segundo Jaime Rosas, frente al lugar donde vivo, los vi batallando desde temprano 聽tras la violenta recuperaci贸n que hicieron el Esmad y el Ej茅rcito del espacio que ocupaban en el Puente del Comercio.

驴Armas? No les vi en sus manos. Comparten la misma opini贸n nuestros vecinos, que fueron testigos. 驴Escudos y rocas? S铆. Claro que los ten铆an. Yo mismo, en mi lejana juventud, tir茅 piedra cuando sub铆an el precio del bus urbano, consciente como mis compa帽eros del Colegio 鈥淓ustaquia Palacios鈥, de que esa medida afectaba el bolsillo de nuestros padres, obreros del com煤n que viv铆an de un modesto salario.

Eran otros tiempos. Lo que repart铆an los antimotines de la 茅poca, era garrote y con generosidad, por cierto. Hoy, por obra y gracia de un fantasma, pareciera, se reparte bala y las autoridades dicen no saber de d贸nde proven铆an. Cosas del pa铆s del realismo m谩gico de Gabriel Garc铆a M谩rquez.

Un joven fue golpeado en el pecho por una bala aturdidora. Estaba angustiado, por el dolor. Le brind茅 agua. 鈥Gracias vecino鈥. Podr铆a haber sido uno de mis hijos. Sent铆 dolor tambi茅n, dolor de patria.

El enfrentamiento sigui贸 por varias horas hasta que, hacia la medianoche, sonaron los disparos que segaron la vida de los dos j贸venes. Murieron en medio de la importancia que asiste a quienes creemos que la protesta social es v谩lida en un pa铆s que se precia de democr谩tico.

Nadie puede negarnos el derecho a llorar a nuestros muertos, los que cayeron en el marco del Paro Nacional.

Ni Marcelo Agredo, Cristian Delgadillo S谩nchez, Segundo Jaime Rosas, Nicol谩s Guerrero y Elkin Andr茅s Fern谩ndez, entre otros j贸venes asesinados por la fuerza p煤blica en Colombia, tendr谩n futuro. No disfrutar谩n del 鈥淎mor encapuchado鈥, ni de la brisa que ba帽a a Cali en las noches cuando se escucha m煤sica junto a la Loma de la Cruz o en el Boulevard, cerca del Puente Ortiz, con el rumor del r铆o como fondo.

Duele la muerte de los miembros de la fuerza p煤blica. Nadie lo niega. Tambi茅n son Colombia. Pero tampoco dejan de doler los muertos que estaban en primera l铆nea. Ellos tambi茅n tienen padres, hermanos, amigos, novia. Tambi茅n so帽aron un futuro, pero no volver谩n a casa, ni hoy ni nunca鈥

Concluyo agradeciendo a quienes me han advertido, en reiteradas ocasiones, que me pueden matar por lo que escribo. A ellos les he dicho lo que comparto con ustedes, y es la frase del argentino, Ernesto del Che Guevara: “Bienvenida la muerte, donde quiera que me encuentre, siempre y cuando nuestro grito de lucha se siga escuchando.”

NOTA IMPORTANTE: Los planteamientos expresados en este art铆culo comprometen a su autor, quien se hace responsable, y no necesariamente reflejan el pensamiento pol铆tico-sindical del movimiento sugoviano.聽

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Son artistas, teatreros para ser m谩s espec铆ficos. Integran la Casa Esc茅nica El Teatro Vive y La Herej铆a Teatro, de Palmira. Presentan “La Cerdada”, una obra de creaci贸n colectiva que tiene como escenario un pa铆s imaginario donde un cerdo es el presidente y un perro, que representa la bota militar, arremete contra el pueblo cuando protesta. Se han presentado en varios escenarios. Lea toda la nota aqu铆…

Por Fernando Alexis Jim茅nez | Dirigente del SUGOV

La historia est谩 rodeada por los ingredientes del realismo m谩gico que concibi贸 el fallecido N贸bel, Gabriel Garc铆a M谩rquez. Ocurre en un pa铆s imaginario donde el Presidente es el t铆tere de un senador de ultraderecha. El mandatario, a quien todos rechazan, encarna los intereses de la burgues铆a y le interesa, a toda costa, no solo robarse toda la producci贸n鈥攑ara favorecer a los de su clase–, sino hasta las migajas que comen los marginados.

–驴No se est谩 refiriendo a Colombia, el pa铆s en donde se realiza el paro nacional m谩s largo de la historia latinoamericana?

–A esa conclusi贸n debe llegar usted鈥

–Comprendo鈥攄ice el interlocutor, mientras sonr铆e y reflexiona.

El Presidente que es representado por un Cerdo–驴un chanchito? No, un Cerdo porque nadie lo quiere y cada d铆a lo odian m谩s por sus arbitrariedades dictatoriales–, que tiene a un Perro. El mam铆fero no es la tradicional mascota, sino que encarna a la bota militar, que arremete con fuerza contra el pueblo cuando reclama los derechos.

鈥淟a Cerdada鈥 es una creaci贸n colectiva de la Casa Esc茅nica El Teatro Vive y La herej铆a Teatro, dos organizaciones de artistas con sede en Palmira, la ciudad vallecaucana que concentra el mayor n煤mero de industrias de la ca帽a de az煤car, que soporta su producci贸n en trabajadores explotados y, en la mayor铆a de los casos, sin protecci贸n de salud o alguna otra garant铆a.

En el marco del paro nacional, los artistas se han presentado en muchos escenarios. Cada vez que muestran su trabajo, se enciende el voz a voz, que es el instrumento m谩s poderoso para socializar algo. Por ese motivo, cada d铆a les llegan m谩s y m谩s invitaciones.

Nunca pensamos que 铆bamos a tener tanta acogida. Adem谩s, es muy apropiado para el momento coyuntural que vive nuestro pa铆s. La gente se identifica con la escenificaci贸n. Toca sus sentimientos, porque los espectadores se ven reflejados.鈥, explica Ana Rosario Grisales.

Luis Eduardo Jim茅nez, el director, se帽ala que se trata de una creaci贸n colectiva que amalgama tres t茅cnicas complejas: simbolismo, naturalismo y expresionismo.

Para m铆, que soy un periodista tradicional sin mayor entendimiento del 谩mbito teatral, el asunto me suena a lenguaje extraterrestre. El artista se sonr铆e comprensivo y me explica: 鈥Los s铆mbolos permiten que el auditorio se traslade a su realidad; el naturalismo abre parte a la participaci贸n de todos, sin exclusiones, y el expresionismo, lleva a que se puedan transmitir las emociones y contagiar a grandes y peque帽os. Por eso sus reacciones. No es una obra tradicional, sino de avanzada鈥.

PEDAGOG脥A SOCIAL A TRAV脡S DEL ARTE

La semana pasada, mientras me tomaba un tinto junto a la Gobernaci贸n del Valle del Cauca, la vendedora鈥攗na mujer humilde que sobrevive del rebusque–, coment贸: 鈥Esos manifestantes s铆 que joden鈥︹

Mientras saboreaba el caf茅, sabroso, colado sin duda con talega, me tom茅 el trabajo de explicarle. La vendedora me miraba como si le estuviera hablando en mandar铆n y ella sin haber viajado jam谩s a China. Y debo confesarlo,聽 deb铆 beberme otros dos caf茅s antes de hacerme entender.

Lo que han logrado los integrantes de la Casa Esc茅nica El Teatro Vive y La Herej铆a Teatro, es ahorrarnos tiempo ya que explican la realidad del pa铆s de una manera maravillosa, con elementos pedag贸gicos sencillos, pero que dejan, en el imaginario popular, una visi贸n panor谩mica sobre las razones del Paro Nacional y por qu茅 han proseguido las movilizaciones.

La Cerdada se present贸 por primera vez el 14 de mayo pasado. Una obra de las que llamamos creaciones urgentes, pues tan solo en un par de d铆as se hizo el guion y proceso de montaje. Obviamente, lograr un montaje tan r谩pido, demand贸 muchas horas de trabajo arduo, sin mirar el reloj.鈥, indica Luis Eduardo Jim茅nez, autor del libreto y quien dirige la puesta en escena.

LOS ARTISTAS, CLAVES EN EL PARO NACIONAL

En el proceso de socializaci贸n pedag贸gica de qu茅 es y para d贸nde va el Paro Nacional, los artistas han hecho un aporte valioso. Vendr铆an a ser los鈥 intelectuales de primera l铆nea鈥. Est谩n los grafiteros, los m煤sicos, los cuenteros, los poetas, los cantores y los teatreros, entre otros.

En este proceso, la Casa Esc茅nica El Teatro Vive y La Herej铆a Teatro, del que forma parte Jhorgan Devia, juegan un papel trascendental. “La reacci贸n de los espectadores no se hace esperar, quienes se identifican cansados de los abusos y demandas del cerdo y de su clase social que se autodenomina “gente de bien” y deciden entonces organizarse y poner fin al abuso del perro asesino que genera miedo y quien solo recibe migajas del cerdo, y ponerle fin al reinado del marrano, pues a todo cerdo le llega su d铆a.”, precisa el artista, Devia, al referirse a la respuesta de quienes aprecian la puesta en escena de La Cerdada.

Evelyn D铆az, quien apoya todo el montaje con el maquillaje y, adem谩s, con valiosas ideas, coincide con el alcance que tiene la labor art铆stica para crear conciencia social entre los colombianos. El arduo trabajo de estos artistas es una forma de lucha invaluable y un motor decidido que ayuda a alimentar esta jornada masiva de movilizaciones en Colombia.

Concluyo con la frase de un protagonista de la pel铆cula El Origen que se estren贸 en el 2010 bajo la direcci贸n del brit谩nico, Christopher Edward Nolan: 鈥No hay nada m谩s poderoso y subversivo que una idea sembrada en la mente de una persona inquieta.鈥 Y, eso precisamente, es lo que han hecho los artistas: nos han ayudado a despertar del letargo de muchos a帽os.

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Nos preguntamos: 驴La conciencia deja dormir a la gobernadora del Valle y al alcalde de Cali? Si duermen en paz, es porque, evidentemente y como suponemos, no tienen conciencia ni sentido social.

Por Fernando Alexis Jim茅nezDirigente sugoviano

La solicitud de la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Rold谩n, al presidente Iv谩n Duque para que ordenara la 鈥渁sistencia militar鈥, que en t茅rminos castizos es la militarizaci贸n, deja a poco m谩s de un d铆a de entrar en vigencia, al menos trece muertos y m谩s de treinta heridos. El desprestigiado alcalde de Cali, Jorge Iv谩n Ospina, coincidi贸 con la petici贸n. Se hizo part铆cipe de este 鈥golpe de estado regional鈥.

El argumento de la mandataria local fue b茅lico y sin mayor profundada. 鈥Hago un llamado respetuoso al se帽or presidente de la Rep煤blica, Iv谩n Duque, comandante en jefe de las Fuerzas Militares, para que despliegue toda la capacidad de la Fuerza P煤blica y se haga efectiva la asistencia militar para retomar el control del orden p煤blico en el departamento, siempre apegados al respeto de los derechos humanos鈥. Simplemente contribuy贸 a encender a煤n m谩s a una ciudad capital, referente nacional de lucha por m谩s de un mes, y los puntos de resistencia en diferentes municipios.

De hecho, ella ha mantenido agentes del Escuadr贸n M贸vil Anti Disturbios鈥Esmadacantonados al interior del edificio donde gobierna, sin importarle que haya ciudadanos que realizan diligencias y funcionarios p煤blicos cumpliendo su horario. Pas贸 por alto jurisprudencia alrededor de la no permanencia de la fuerza p煤blica en medio de un conflicto, en aquellos espacios donde hay poblaci贸n civil, ni tampoco los postulados del Derecho Internacional Humanitario.

La militarizaci贸n del Valle del Cauca abre las compuertas para que se comentan arbitrariedades.

Al disponer que los militares se desplegaran en la regi贸n, tanto la gobernadora como el alcalde, abrieron las compuertas para que, mediante acciones represivas, se buscara ahogar la protesta social y, de paso, se legitimara todo tipo de represi贸n.

Claro que no es nada que debiera sorprender, porque para impedir el ingreso de ind铆genas del vecino departamento del Cauca y el arribo de una caravana nacional de solidaridad con Cali, orden贸 el cierre de fronteras.

HORAS DE TERROR

El diario colombiano El Tiempo, advirti贸 que, tras la implementaci贸n de la mal llamada asistencia militar, Cali y el Valle del Cauca vivieron horas de terror. No era para menos.

En uno de los apartes de la nota, los periodistas se帽alan:聽 “… algunos ciudadanos tem铆an por los manifestantes por lo ocurrido horas antes cerca de la Universidad del Valle y en el barrio Ciudad Jard铆n, donde adem谩s hubo da帽os estructurales con un incendio en las instalaciones del Icetex. Sin embargo, hombres que portaban armas con silenciador llegaron a ese sector de la calle 4B con Quinta y dispararon contra la multitud.聽 Los Bomberos reportaron la situaci贸n a las 8:04 de la noche, al indicar que al sitio se dirigi贸 una ambulancia con dos param茅dicos. Al llegar encontraron a tres personas sangrando.”

Seg煤n organizaciones ind铆genas, Sebasti谩n Jacanamejoy fue supuestamente asesinado por civiles armados en Cali.

En un comunicado que se viraliz贸, varios l铆deres sociales e ind铆genas, expresaron su angustia e impotencia, por encontrarse en estado de indefensi贸n:

Esta jornada fue una de las peores vividas desde que inici贸 el Paro Nacional. En los puntos de Univalle y Melendez, las comunidades ind铆genas de Cali, que manifest谩bamos, en uni贸n, alegr铆a con nuestra m煤sica propia, con nuestra danza. Nos encontr谩bamos grupos de los diez cabildos de la ciudad. La fuerza p煤blica arremeti贸 en contra nuestra, sin importar que hab铆a ni帽os, adultos mayores y mujeres, simplemente por qu茅 el presidente Duque hab铆a llegado a la ciudad a reunirse con gente de bien, como llaman a los empresarios. Y fue Duque quien dio la orden de arremeter contra nosotros.” Acompa帽aron su denuncia con im谩genes que no se publican para guardar su seguridad.

Pero no contentos con cometer arbitrariedades, los agentes del mal llamado orden, arremetieron con m谩s fuerza, como prosigue el relato: “Asesinaron a nuestro hermano ind铆gena, Sebasti谩n Jacanamijoy, estudiante de Univalle, del cabildo ind铆gena Inga de Cali, danzante, m茅dico tradicional y un joven que nos di贸 ejemplo de lucha durante todo este tiempo. As铆 mismo hirieron gravemente a Izan David Imbachi, hijo del Consejero de Cultura Municipal (suplente) Leonardo Imbachi, un joven artista, m煤sico, cantante, compositor, estudiante, int茅rprete de la Chirim铆a. 脡l intent贸 calmar la tensi贸n que se viv铆a en el lugar.”

Las medidas arbitrarias del gobierno nacional no acallan la disposici贸n popular a seguir luchando.

En diferentes puntos de la capital vallecaucana por espacio de varias horas se ha escuchado el sobrevuelo de helic贸pteros, disparos y la griter铆a de j贸venes que huyen ante los ataques. Estas denuncias ya se elevaron ante las diferentes instancias y organizaciones de derechos humanos. Se esperan resultados que evidencien de qu茅 manera, masacrar, herir y hasta torturar, ha sido la respuesta del gobierno del presidente Duque frente a la protesta social.

DESMOVILIZAR EL PARO A SANGRE Y FUEGO

El objetivo del presidente Iv谩n Duque, quien definitivamente mostr贸 a Colombia y al mundo que el Paro Nacional le qued贸 grande y por eso se niega a negociar con los organizadores, es frenar las expresiones de inconformidad a sangre y fuego.

Una vez m谩s, tanto la gobernadora, Clara Luz Rold谩n como el alcalde, Jorge Iv谩n Ospina, incurren en desaciertos al pedir la militarizaci贸n del territorio.

No de otra manera se explica que se haya aliado con la gobernadora del Valle del Cauca y el alcalde de Cali, para convertir el Departamento y su cuidad capital, en piloto nacional de acciones represivas para acallar las voces de quienes protestan.

Contrario a lo que espera, millares de personas han decidido desafiar la pol铆tica represiva del establecimiento y siguen saliendo a las calles. Los muertos que todav铆a permanecen en la morgue sin identificar y las decenas de heridos, parecen convertirse en semillas de rebeld铆a c铆vica y pac铆fica que afloran por todas partes.

Por supuesto, hay cr铆ticos a favor del gobierno nacional. Los que siempre han tenido, los que experimentan miop铆a cr贸nica y desconocen qu茅 pasa en Colombia porque gozan de los privilegios que no tienen millares de personas.

Son un grup煤sculo como lo evidencia el recorrido que hizo el mandatario por las calles de Cali. Los ricos de la llamada Ciudad Bal铆n (antes Ciudad Jard铆n) en alusi贸n al ataque que hicieron a los ind铆genas en esa zona, lo avivaron. Cuando fue ante comerciantes, lo abuchearon y le animaron a escuchar a los j贸venes en los diferentes puntos de resistencia. En esencia, su presencia no fue bien recibida por las reacciones encontradas, como lo expresara una nota del diario El Espectador.

Con una realidad como estas, ante la certeza de que la presencia militar proseguir谩 en Cali y el Valle del Cauca, no cabe menos que preguntarse si la conciencia鈥攕i es que la tienen鈥攄eja dormir en paz a la gobernadora, Clara Luz Rold谩n y al alcalde, Jorge Iv谩n Ospina.

Blog del autor: https://cronicasparalapaz.wordpress.com

NOTA IMPORTANTE:聽El presente art铆culo refleja la opini贸n de su autor, quien se hace responsable por el contenido, consciente de que sus planteamientos, no necesariamente interpretan el pensamiento pol铆tico-sindical del movimiento sugoviano.

La protesta social contin煤a en el Valle del Cauca y Colombia.

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La esencia de la pacificidad de las manifestaciones es innegable. Un asunto distinto es que las manifestaciones han sido infiltradas. Jam谩s se validar谩 el vandalismo, venga de donde venga, como mecanismo de expresi贸n de la inconformidad. Desde el SUGOV, le apostamos a marchar en paz.

Por Fernando Alexis Jim茅nez – Dirigente sugoviano.

Las movilizaciones que se han desarrollado desde el 28 de abril, cuando inici贸 el Paro Nacional, est谩n marcadas en su mayor铆a por un distintivo: su car谩cter pac铆fico. Desde un comienzo, ese fue el esp铆ritu que anim贸 al Comit茅 Nacional de Paro. Y bajo ese convencimiento, los dirigentes, afiliados y simpatizantes del Sindicato Unitario de la Gobernaci贸n del Valle del Cauca鈥擲UGOV–, hemos participado de las marchas.

Nuestra presencia ha sido comprometida, conscientes que protestar es un derecho constitucional al que no vamos a renunciar y, en esa direcci贸n, ning煤n colombiano deber铆a eximirse de salir a las calles, a expresar su inconformidad.

En todos los escenarios el SUGOV ha reafirmado su compromiso con la protesta social, pero en paz.

ESTIGMATIZACI脫N DE LA PROTESTA SOCIAL

Jam谩s se validar谩 el vandalismo, venga de donde venga, como mecanismo de expresi贸n de la inconformidad. Y se plantea as铆, porque aqu铆 nadie puede afirmar a ciencia cierta que los encapuchados que vandalizan, sean cercanos al Paro. Bien podr铆an provenir de las fuerzas oscuras interesadas en la desestabilizaci贸n del pa铆s.

No es algo nuevo. El sabotaje a las concentraciones populares es una estrategia mundial ense帽ada por las escuelas norteamericanas de inteligencia donde se preparan las fuerzas policiales de primera l铆nea, de todos los pa铆ses, incluso de Colombia.

Cuando se quema una estaci贸n de transporte, un veh铆culo, se agrede a un agente del orden o se atenta contra un civil, lo que se desvirt煤a es el procedimiento de la protesta social. 驴A qui茅n m谩s que al propio establecimiento podr铆a interesarle esto? Un punto de reflexi贸n que no podemos pasar por alto.

TOQUE DE QUEDA EN EL VALLE DEL CAUCA Y SOLICITUD DE MILITARIZACI脫N

En ning煤n conflicto social la militarizaci贸n es el camino. Est谩 probado. Ordenar la presencia de este tipo de fuerzas, lo que desencadena son brotes de violencia y una licencia t谩cita para que se produzcan desmanes contra la poblaci贸n civil.聽

La declaratoria del toque de queda en los 40 municipios y los Distritos de Cali y Buenaventura a partir de las 7:00 pm, de este viernes 28 de mayo, y la solicitud de la Gobernadora, Clara Luz Rold谩n, al presidente Duque para que genere asistencia militar (militarizaci贸n en t茅rminos castizos), enrarece el ambiente en la regi贸n.聽

La mandataria argument贸: “Hago un llamado respetuoso al se帽or presidente de la Rep煤blica, Iv谩n Duque, para que, como comandante en jefe de las Fuerzas Militares, despliegue toda la capacidad de nuestra Fuerza P煤blica y se haga efectiva la asistencia militar para retomar el control del orden p煤blico en el departamento, siempre apegados al respeto de los Derechos Humanos

Esto, por supuesto, va en contrav铆a de lo que est谩 solicitando el Comit茅 Nacional del Paro, que es justamente la solicitud de desmilitarizaci贸n y que se brinden garant铆as para la protesta. Algo distinto, lo que hace es levantar barreras para el di谩logo. Y eso es preocupante, porque desde el SUGOV somos proclives a que se abran puertas al entendimiento, no el nuevo escenario que vemos ahora.

NUESTRO ANHELO: EL DI脕LOGO Y NO UNA R脡PLICA DE LA LARGA NOCHE

En Chile, a mediados de los setenta, se hizo famosa la larga noche. Alud铆a al control represivo ejercido por los militares sobre el pa铆s. Al amparo de sus facultades, no solo se extralimitaron, sino que promovieron desapariciones, ejecutorias sumarias y torturas. Esa larga noche no la olvidar谩n ni los chilenos, ni el mundo, ni la historia.聽

Porque abogamos por el di谩logo en un marco civilizado, en paz, llamamos a que se reconsidere esa decisi贸n. En este planteamiento estamos en consonancia con lo que plantea el Comit茅 Nacional del Paro.聽 Militarizar puede conducir a una larga noche que no soportar铆a Colombia, salvo que se avivaran m谩s la inconformidad, confrontaciones innecesarias y sangrientas, y motivos de responder. Ese bien puede ser el catalizador de una guerra civil que nadie quiere. Y eso no es precisamente lo que espera un pueblo sufrido como el nuestro.聽

Esa la larga noche se replic贸 en Nicaragua, El Salvador, Argentina, Bolivia y en Colombia, despu茅s del Paro de Septiembre de 1977. Se ordenaron allanamientos sin que mediara ninguna justificaci贸n, se judicializ贸 a sindicalistas y desaparecieron sinn煤mero de l铆deres sociales.聽

Lo que resta es el desescalonamiento de esta situaci贸n. 驴Qui茅n debe dar el paso? El presidente Duque, quien se ha negado sistem谩ticamente a refrendar los protocolos que garanticen la protesta social para emprender las siete meses propuestas por el Comit茅 Nacional del Paro, as铆 como permitir la veedur铆a de la Comisi贸n Interamericana de Derechos聽Humanos. El pueblo est谩 dispuesto, pero necesitamos de un presidente que deje la arrogancia y se disponga a concertar… Es la 煤nica salida de la encrucijada…

NOTA IMPORTANTE: El presente art铆culo refleja la opini贸n de su autor, quien se hace responsable por el contenido, consciente de que sus planteamientos, no necesariamente interpretan el pensamiento pol铆tico-sindical del movimiento sugoviano. El autor agradece al compa帽ero, Juan Carlos Vergara, por haberle facilitado las fotograf铆as.



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El Sindicato Unitario de la Gobernaci贸n del Valle del Cauca-Diverso pero Unitario, es una Organizaci贸n Sindical de Industria y/o rama de actividad econ贸mica de primer grado y mixta, que tiene en su seno a Servidores P煤blicos adscritos en los Niveles Central-Descentralizado, EICES-ESES-de Nivel Dptal. y Funcionaros de Educaci贸n planta FODE .


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